Crónica de cómo desperté al hermano de Axel narrando una final de FA Cup desde su habitación

La afición del Portsmouth abarrotó uno de los fondos de Wembley. Foto: Sir Pix-A-Lot

Sábado 17 de mayo de 2008. Primera temporada de “Marcador Internacional” en Radio Marca. Los días previos a esa fecha eran especiales: por primera vez en la historia de MI retransmitiríamos la Final de la FA Cup inglesa. Reportajes de los finalistas, entrevistas con protagonistas, himno de un equipo, himno del otro… y claro, el partido en sí: PortsmouthCardiff City.

En España nadie compró los derechos televisivos del encuentro, así que solo se podía ver por la “parabólica” (como digo yo). Todo estaba controlado. Teníamos televisión y al narrador de la Final. En plena primavera y como no podía ser de otra manera, Barcelona se levantó con un sol radiante. Con esa alegría que nos caracteriza, pusimos rumbo a los estudios centrales de Radio Marca en la Ciudad Condal. Era un día “diferente”, ya que ese sábado teníamos ración doble de MI: de 15:00 a 18:00 y de 20:30 a 23:00, pues también se disputaba la última jornada de la Ligue 1 y decidimos que había que hacer programa.

Llegué a la radio y lo primero que hice fue poner la tele para comprobar que todo funcionaba. Evidentemente, el canal del partido no iba.

–“¡Vaya drama!, ya verás cuando se lo diga a Axel”, pensé.

Al cabo de unos minutos apareció Axel en el estudio y empezó a tocar botones del mando de la tele. Botón por aquí, botón por allí, desenchufamos un cable, otro, giramos el motor de la “parabólica”… ¡y nada!

Todos estábamos nerviosos. Muy nerviosos, diría yo. Toda la semana preparando cosas para “nuestro partido del siglo” (Portsmouth – Cardiff) y resulta que, a una hora para el inicio del choque, no se ve el canal. Esa madrugada llovió con intensidad y las rachas de viento eran superiores a lo habitual. La “parabólica” no aguantó.

Creo recordar que con la sintonía de MI ya sonando, Axel tuvo una idea.

–“Raúl. Te vas a ir a mi casa a narrar el partido. Es la única opción”.

–“ ¿A Sabadell? Queda una hora para que empiece. ¿Y cómo voy? No tengo coche y mi moto no puede salir de la ciudad”.

“Sí. Irás en taxi”, responde Axel, que al mismo tiempo ya estaba llamando a su madre para avisarle. “Ahora irá Raúl a casa a narrar un partido de fútbol. Abridle cuando toque al timbre, por favor”.

La Final arrancaba a las 16:00 y yo cogí el taxi en Barcelona a las 15:20. Teniendo en cuenta que Sabadell está a unos 25km de distancia, ya iba justo de tiempo.

Llegué a la dirección que me había apuntado Axel en un papelito y piqué al timbre.

“Hola, soy Raúl”, dije.

“¡Sube, sube!”, me dijo la madre de Axel.

Contra el crono. 7 minutos para que arrancase el encuentro. Saludé a los padres, que me dijeron dónde estaba el salón/habitación al que tenía que dirigirme. Entré y empecé a buscar el canal del partido desesperadamente. La verdad es que no tenía ni la más mínima idea de cómo hacerlo.

Durante una publicidad de MI, Axel me explicó cómo buscar aquello que para mí era totalmente desconocido.

–“Vete al Astra y gira el motor. ¡No, no, no! Dale al botón rojo”.

¡Yo no entendía nada! Pero era eso o no había partido. No sé cómo, pero Wembley apareció en la pequeña pantalla del televisor.

–“Ya está Axel. Ya lo tengo. ¡¡¡Ya lo tengoooooo!!!”. Parecía que con aquello habíamos ganado la propia FA Cup.

–“¡Bien! Venga, pues vamos allá”, dijo Axel.

Evidentemente nos perdimos los primeros minutos de la Final, pero ni se notó. Somos así de buenos.

La afición del Portsmouth abarrotó uno de los fondos de Wembley. Foto: Sir Pix-A-Lot

El Portsmouth de Harry Redknapp, que era superior al Cardiff City, creaba peligro hasta que llegó el gol de un mito: Nwankwo Kanu. El gol que valdría el título.

La segunda mitad no tuvo mucha historia. Bueno sí. Para mí sí. Mientras narraba una de las jugadas del ‘Pompey’, apareció un chico al que yo no conocía pero que imaginaba quién era. Medio dormido y sin entender absolutamente nada, me saludó:

“Hola, ¿tú quién eres?”, me dijo.

“Hola. Soy Raúl. Estoy haciendo el Portsmouth – Cardiff. ¿Qué? ¿Te he despertado?”. Claro, interpreté que con la narración se habría desvelado.

“No, no. Tranquilo”, me contestó.

Era Iban, el hermano de Axel, que tras ver semejante escena y flipar en colores al ver a un tío desconocido en su habitación narrando una Final de la FA Cup, bajó al comedor a comer algo.

Acabó el partido y me despedí de la familia Torres Xirau, agradeciéndoles su hospitalidad y amabilidad. Ya sin excesiva prisa, caminé por la Rambla de Sabadell hasta encontrar la parada de los Ferrocarrils (FGC) para volver a Barcelona. Daban ganas de pasear durante más de una hora por esa Rambla repleta de gente. Por esa Rambla de Sabadell de sábado tarde. No podía. Había que hacer campeón al Olympique Lyon y descender al histórico RC Lens.

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5 comments

Ai!!!!!
Estos tio de M.I son la Ost…

Por eso nos gustais tanto y Raul el mas mitico

especialmente con su pronuncia del S.S Lazio..

Grande Raul.

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