Cuando Uganda nos recordó a Haití

Nsambya Young Stars Uganda

Hace dos años -en 2013-, en la edición que supuso el debut de la redacción de MI en el MIC, debió participar la École AST Haití, un equipo que jamás llegó a disputar un sólo encuentro. Fue toda una sorpresa ante nuestra inexperiencia. Aquí explicamos la curiosa historia por aquel entonces, relatando el retraso y posterior engaño al que fueron sometidos los integrantes de este humilde equipo caribeño. No llegaron para debutar, pues sólo aterrizaron tres componentes y ni siquiera consiguieron reunir los jugadores suficientes para poder disputar un simple duelo. El penúltimo día, ya eliminados y con el torneo en fase candente, eran siete. La agencia que les ‘vendió’ los billetes les estafó y sólo aterrizaron siete futbolistas.

Algo con cierta similitud ha ocurrido en la primera sesión de la presente edición. Y con mejor final. Con ello, refiriéndonos a que pudieron jugar. Pues frente a estas circunstancias, y comprendiendo el contexto del que proceden, ganar o perder ya es lo de menos. Para un equipo así, participar ya es todo un premio.

Es el caso del Nsambya Young Stars, una academia de Uganda que ayuda en la formación para mejorar el futuro de chicos desfavorecidos y que ha decidido participar este año en el MIC con un equipo en edad juvenil de sólo once integrantes. Y gracias. Gracias porque tres de ellos arribaron a veinticuatro horas del inicio, por suerte. Eran sólo ocho al principio. Una situación que nos ha recordado a la vivida en aquellos días de la Semana Santa de 2013 con el ‘caso Haití’.

Villarreal Nsambya

Los jugadores de Villarreal y Nsambya, a punto de saltar al césped para disputar su partido. (FOTO: MarcadorInt)

El resultado de su enfrentamiento con el Villarreal ya es anecdótico (8-0). Sólo la precariedad con la que afrontan su participación ya hacía presagiar la debilidad que plasmarían sobre el césped. Un equipo limitado en todos los aspectos frente a todo un Villarreal que finiquitó rápidamente el encuentro aprovechándose del desorden táctico ugandés. Al igual que el Málaga, el subcampeón de la pasada edición también comenzó fuerte, pero ésta tampoco fue una prueba para calibrar el nivel del nuevo combinado ‘groguet’.

Ambos proseguirán su camino. Seguramente el conjunto amarillo volverá a llegar lejos a base de buen fútbol, mientras que para los integrantes del Nsambya, el hecho de haber podido salir a tanta distancia de su país para disputar un torneo tan prestigioso como éste será una experiencia que a buen seguro recordarán durante toda la vida. Una aventura que, por fortuna, en esta ocasión llegó a buen puerto para participar. Para jugar. En especial para uno de ellos. Pues el gesto más solidario se vivió durante el encuentro cuando un futbolista del Villarreal regaló sus botas a un integrante de la plantilla africana, viendo los continuos resbalones de éste sobre el campo. Y es que calzaba unas botas de fútbol sala, sin tacos. Con ello, una vez más, se demuestra que los valores que desprende todo lo que rodea al MIC van más allá de lo meramente futbolístico.

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