Javi Gracia: de ser cesado en el Kerkyra a ascender al Almería a Primera

Imagen tomada desde la isla de Corfú -Kerkyra en griego-. (Foto: Stefanos Kozanis)

La Unión Deportiva Almería acaba de ascender a Primera División y aunque este blog no suele referirse a las competiciones domésticas españolas, sí nos parece oportuno recordar en qué situación se encontraba justo hace un año el entrenador que ha logrado el éxito para el cuadro andaluz, Javi Gracia. Hoy todo son elogios para el técnico navarro, ya que además en el triunfo de su equipo ha tenido mucho peso su trabajo táctico -ha logrado, de hecho, que equipos con un potencial ofensivo notable como Las Palmas o el Girona hayan dispuesto de muy pocas ocasiones de gol-. Pocos lo habrían pronosticado hace doce meses, cuando Gracia venía de ser cesado por el modesto Kerkyra de la liga griega.

Javi Gracia no tuvo suerte en Grecia. Tras terminar su periplo en el filial del Villarreal, donde fue destituido en el tramo final de la temporada 2010-2011 debido al pronunciado bajón que habían sufrido los amarillos en la segunda vuelta tras un arranque prometedor, aceptó una oferta del Omypiakos de Volos que parecía interesante. Pese a compartir colores y casi escudo con el gigantesco club del Pireo, se trataba de una entidad absolutamente independiente que representaba a la ciudad portuaria de Volos, que está situada más o menos a medio camino entre Salónica y Atenas.

 

Vista nocturna de la ciudad de Volos en verano (Foto: Nikolaos Vergos)
Vista nocturna de la ciudad de Volos en verano (Foto: Nikolaos Vergos)

El Olympiakos de Volos venía de quedar quinto en su primera temporada en la máxima división griega en veinte años. Iba a jugar la Europa League. El reto parecía bonito, porque además contaba con un presupuesto elevado para lo que era el contexto heleno en aquel momento. Así que Javi Gracia se hizo cargo del equipo y debutó oficialmente en un partido de la fase previa de la Europa League ante el Rad de Belgrado en el mes de julio. Ganaron 0-1:

 

 

Volos se preparó para una fiesta: para el primer partido de competición europea de su historia. El resultado de la ida era bueno, con lo que el sueño de acabar midiéndose a un equipo emblemático del continente parecía cada vez más cerca. Sin embargo, el Rad opuso mucha resistencia y el Olympiakos de Javi Gracia consiguió el acceso a la siguiente ronda con un gol de penalti en los últimos minutos:

 

 

Sin embargo, el 28 de julio, el Olympiakos de Volos fue declarado culpable en el escándalo de apuestas ilegales que estaba siendo investigado en el fútbol griego. La sentencia lo descendía a segunda división y lo excluía de la competición europea. La noticia cogió al equipo en Luxemburgo, ganándole al modesto Differdange por 0-3. La eliminatoria se completó la semana siguiente y el equipo de Gracia venció por otro 3-0, pero ya no le fue permitido participar en la ronda siguiente, en la que le había tocado el Paris Saint-Germain. Hubo recursos, contra-recursos, apelaciones, rectificaciones, sentencias aún más duras y hasta manifestaciones callejeras. El 23 de agosto, el Comité Deportivo Profesional de Grecia obligaba al Olympiakos de Volos a jugar en Tercera División. El club no aceptó la resolución y llevó el caso al TAS. La actividad deportiva en la entidad quedó paralizada y los jugadores y técnicos se desvincularon en vistas del panorama -la competición había arrancado y el equipo no competía-. Entre ellos, Javi Gracia.

En España todos los equipos profesionales tenían ya entrenador. A Gracia no le quedaba mucha más opción que esperar. Acababa de llegar a Grecia, pero su nombre en el país heleno había adquirido cierto prestigio tras superar las dos rondas de la Europa League -y también, claro, por venir de un mercado tan valorado como el español-. Así que, cuando se produjo una destitución en la liga griega, lo llamaron a él: a mediados de noviembre se comprometía con el Kerkyra.

Imagen tomada desde la isla de Corfú -Kerkyra en griego-. (Foto: Stefanos Kozanis)
Imagen tomada desde la isla de Corfú -Kerkyra en griego-. (Foto: Stefanos Kozanis)

Kerkyra es el nombre griego de la isla internacionalmente conocida como Corfú. La ciudad principal -de la que parten barcos hacia el sur de Italia- es bastante tranquila y posee un centro histórico veneciano realmente apreciable. El resto de la isla se ha convertido en una retahíla de complejos turísticos desperdigados por su irregular geografía. El más famoso de ellos, el Pink Palace, un macro-albergue juvenil al que acuden post-adolescentes del mundo entero seducidos por la promesa de alcohol barato de garrafón y multitud de cuerpos bellos con hormonas excitadas. La parte sureña de la isla acaba configurando una curiosa mezcla de inmigrantes albaneses -que han cruzado la estrecha parte del mar Jónico que separa Corfú de su país-, jóvenes del mundo buscando sexo y turistas ingleses de mediana edad que han establecido una especie de colonia veraniega aprovechando que ahí todo es más barato que en las costas de Italia, Francia o España. Pero, afortunadamente, el entrenador del Kerkyra F.C. no tiene que ver nada de todo esto. Lo más normal es que viva en Corfu City rodeado de mucha calma y con buenos restaurantes a su alcance. De hecho, Javi Gracia confirmó en una entrevista que la calidad de vida allí era muy buena. De la noche a la mañana se vio dando ruedas de prensa como entrenador del Kerkyra:

 

 

El Kerkyra sólo había estado tres temporadas en Primera División cuando llegó Javi Gracia. En sus dos primeras experiencias, tras los ascensos de 2004 y 2006, descendió inmediatamente. Su tercera oportunidad llegó en 2010 y, entonces sí, mantuvo la categoría. El entrenador de la primera permanencia de la historia, el serbio Bozidar Bandovic, fue destituido tras la séptima jornada de la liga 2011/2012: había empatado dos partidos, había perdido cinco y no había ganado ninguno. El club llamó a Gracia, que se había desvinculado del Olympiakos Volos debido a los problemas con la justicia ya comentados. El entrenador navarro debutó el fin de semana siguiente en casa contra el Ergotelis. Y el Kerkyra ganó su primer partido:

 

 

El balance global de Javi Gracia como entrenador del Kerkyra fue de 8 victorias, 4 empates y 10 derrotas. Después de perder por 0-4 ante el PAOK a falta de cuatro jornadas para el final -y con el equipo en descenso, pero a tres puntos de la salvación- fue destituido. Regresó a España, lo llamó el Almería y hoy celebra un ascenso a Primera división convertido en uno de los técnicos con mayor futuro del panorama nacional.

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1 comments

Grande Javi Gracia, un entrenador que se lo ha trabajado y ha conseguido llegar a la élite empezando desde abajo, con clubes modestos.

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