Partido ‘Polish boyfriend’: La nueva vida del AEK de Atenas

Estadio Olímpico Atenas. Foto: Wally Gobetz

Fin de semana con muchos partidos de nivel. Besiktas-Galatasaray, Brujas-Anderlecht, Spartak-CSKA, PSG-Monaco, PSV-Ajax, Ferencvaros-Ujpest (el gran derbi de Budapest), un Shaktyor Soligorsk-BATE Borisov con la liga bielorusa en juego… mucha tela por cortar.

Fieles al espíritu de remover las catacumbas del fútbol europeo, este fin de semana nos vamos a la Tercera División griega, categoría que para visitar necesitamos una excusa muy buena. Pero no os preocupéis, la tenemos.

El histórico AEK de Atenas, el tercer grande de Grecia, el equipo que ha jugado los cuartos de final de todas las competiciones internacionales, ha debutado este fin de semana en la Tercera división griega después del peor verano de su historia. El AEK descendió a Segunda después de una temporada horrible, pero el club renunció a la plaza en Segunda para empezar de nuevo en la primera categoría amateur, en este caso Tercera. El AEK, pues, se apuntó al grupo 5 de la Tercera división griega y jugará con 14 equipos de barrios atenienses y de la periferia de la capital. Su debut ha llegado en el campo del Mandraikos, un club de una ciudad periférica industrial en e El Pireo. El AEK, acompañado por miles de hinchas, ganó 0-2 con dos golazos (mira los goles aquí). El primer partido en casa será contra el Thyella Diastavroseos Rafina, equipo de un puerto cercano a Atenas. Los únicos equipos del grupo con opciones de ser conocidos fuera de Grecia son el Egaleo, equipo que una década atrás jugó en Primera sin suerte, y el Peristeri, la sección de fútbol de un equipo más conocido por el baloncesto.

Con 10 ligas y 11 copas, el AEK acumuló deudas y pérdidas de dinero durante los dos últimos años. A la crisis griega se unió una mala gestión y la temporada pasada el AEK se encontró luchando por no bajar. En el partido clave, perdió en casa con el Panthrakikos Komotini, rival directo, y los hinchas no dejaron acabar el partido, saltaron al campo persiguiendo a todos: jugadores locales, visitantes y el colegiado del partido. El club fue sancionado y bajó a Segunda por primera vez desde 1924, cuando fue fundado por griegos de Estambul que llegaron a Atenas como refugiados (sí, como en el caso que contamos del PAOK en este articulo).

La directiva del club se largó y una asamblea provisional aceptó el descenso administrativo a Tercera para dejar de ser una entidad profesional aunque sea por un año para sanear finanzas. Un escenario planificado por el empresario Dimitris Melissanidis, que llegó poco después a la presidencia del club para salvar al AEK.

Melissanidis ya presidió el AEK entre 1992 y 1995, cuando el club ganó su última liga, la 1993/94. Tipo peculiar, Melissanidis organizó un amistoso del AEK en Belgrado contra el Partizan. Lo curioso del caso es la fecha: 1999, en plenos bombardeos de la OTAN de Belgrado (vídeo). Considerado uno de los hombres más ricos de Grecia (tiene empresas de petroleo y apuestas), Melissanidis afirma que su idea es levantar un equipo joven con chicos de la casa y poder reconstruir el estadio, demolido en 2003 después de quedar dañado por el terremoto de 1999. El AEK ha jugado últimamente en el estadio Olímpico. Melissanidis sueña con el AEK Arena, un equipo grande de nuevo y ha reclutado viejos héroes en su empeño. Traiano Dellas (campeón de la Eurocopa) es el entrenador y Dusan Bajevic el secretario técnico. En el cuerpo técnico aparecen otros mitos del club como Nikos Liberopoulos o Akis Zikos.

Pidiendo la colaboración de los hinchas, Melissanidis tiene previsto iniciar en breve la construcción del nuevo estadio de un equipo que se declaró en bancarrota el último verano. El presidente, por cierto, advierte de que el ascenso a Segunda quizás no llega esta misma temporada pese a que algunos jugadores no se han marchado, como el español Miguel Ángel Cordero. Algunos antiguos futbolistas muy amados por los hinchas, como el italiano Bruno Cirillo, han decidido volver para sumar. El primer triunfo llega después de unos primeros amistosos que no fueron para tirar cohetes. Amistosos, por cierto, jugados con una impersonal camiseta blanca, sin escudo, pues se intentó olvidar, de momento, la camiseta de la vergüenza de la anterior temporada. Contra el Mandraikos sí se recuperaron los colores de siempre. Esos inspirados en la bandera griega de Constantinobla: fondo dorado, águila bicéfala negra.

Foto de portada: Wally Gobetz

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10 comments

Eliminado el spanish Buriram United de la champions de Asia, pero una actuación muy digna para ser un equipo tailandés.

Es el nombre que lleva esta sección en el programa de radio “Marcador Internacional” de Radio Marca. Hacemos un top-5 de los mejores partidos del fin de semana fuera de las grandes ligas y dejamos como partido extra un partido que por nivel no puede estar en el top-5 pero que nos puede servir para contar alguna historia especial por su contexto, por sus connotaciones históricas o sociopolíticas, etc… Viene a ser el partido “underground” del fin de semana y la sección adopta el título de la canción que suena como sintontía, que es un tema de pop underground polaco llamado “Polish Boyfriend”.

¡Gracias Axel! Estaba empezando a elaborar teorías raras, jeje, porque creo (igual me equivoco) que en EEUU los polacos tienen fama por su virilidad un tanto "testosterónica".

Jaja, pues acabo de ver el vídeo de la canción, y lo mismo no estaba yo muy desencaminado… 😀

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