Starkovs: “La clave del éxito en 2004 fue que la mayoría de jugadores estaba conmigo en el Skonto”

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Hay entrenadores de leyenda que lo son pese a no haber ganado nunca un título importante. Le sucede a Aleksandrs Starkovs (Madona, Letonia, 26-07-1955), que sin embargo puede presumir de haber sido campeón de liga once veces consecutivas en su país. País menor, Letonia, pero ganar siempre es complicado en cualquier parte. De todos modos, no son esos once títulos los que llaman la atención en el currículum de Starkovs. Son dos hazañas internacionales, una completada y la otra insinuada, las que lo han convertido en uno de los técnicos más reputados de la antigua Unión Soviética.

La Europa Occidental se interesó por primera vez por este ex futbolista del Daugava de Riga cuando en 1997 tuvo contra las cuerdas al Barcelona en la fase previa de la Champions League en el Camp Nou. El Skonto llegó a adelantarse dos veces en el marcador en el partido de ida y la remontada azulgrana (3-2) sólo se completó con un gol de penalti de Stoichkov en el último minuto tras unas manos absurdas de Igor Stepanovs.

 

 

Luego, en Riga, el Barça controlaría el partido sin demasiados apuros y se clasificaría con cierta solvencia (0-1). Sin embargo, la efusividad de la celebración de Luis Figo, Pep Guardiola y Louis Van Gaal denota la tensión con la que el conjunto azulgrana vivió aquel desplazamiento a la república báltica.

 

Starkovs emprendió luego una aventura como seleccionador letón, trabajando con la exitosa base del Skonto. Contra todo pronóstico, clasificó a Letonia para la Eurocopa 2004, ganando de forma muy sorprendente una repesca ante Turquía, que venía de acabar tercera en el Mundial 2002. En el partido de ida en Riga, Maris Verpakovskis, auténtico héroe de aquella eliminatoria, marcó el 1-0 que permitió a los bálticos viajar a Estambul con esperanzas.

 

 

En la vuelta, sin embargo, tocó sufrir y tocó remontar. Cuando Turquía se puso 2-0 arriba, todo parecía perdido. Pero una acción a balón parado con un centro-chut cerrado de Laizans y la clásica jugada al espacio de Verpakovskis obraron el milagro. 2-2, y Letonia, con sus dos millones de habitantes, se convertía en la primera república ex soviética fuera de Rusia en acudir a una gran cita futbolística. Historia del fútbol.

 

 

Luego, en Portugal, Letonia lograría un memorable empate ante Alemania en un partido en el que, además, fue superior y pudo ganar perfectamente si el árbitro hubiera señalado alguno de los claros penaltis que se produjeron en el área germánica. Por todo ello, Starkovs es una leyenda, y aunque acaba de dimitir como seleccionador letón, Marcador Internacional se desplazó este verano a Riga para charlar con él. Esta es la entrevista que le hicimos en la cafetería de la zona VIP del Skonto Stadium, el mismo en el que él gritaba eufórico, diez años atrás, aquel gol de Verpakovskis a Turquía. El encuentro se produjo en la hora previa a la disputa de un Skonto-Slovan Liberec de Europa League, y todos los aficionados que pasaban cerca del bar saludaban reverencialmente a Starkovs, el mejor entrenador de su historia.

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Entrevista íntegra a Alekdansdars Starkovs en castellano:

Estamos con el entrenador más importante de la historia de Letonia, Aleksandrs Starkovs. La primera cosa que queremos saber es cómo recuerda 2004.

Lo recuerdo bien. Como otros momentos de mi vida, lo recuerdo muy bien. Además, no queda muy lejos. Hasta hace un momento he estado con la selección nacional y con jugadores que estuvieron en el equipo de 2004, como por ejemplo Māris Verpakovskis. Para Letonia aquello fue muy importante porque fue la primera y única vez que alcanzamos la Fase Final de una Eurocopa y eso es inolvidable.

¿Jugar la Eurocopa de 2004 puso más presión a la selección? Porque ahora es más difícil repetir aquello…

Sí, sí. Es completamente cierto. Pusimos el listón muy alto. Por ejemplo, en la clasificación para el Mundial 2010 acabamos el grupo en tercera posición y todo el mundo se tomó esa posición como un fracaso por 2004. Eso quiere decir que en 2004 la selección puso el listón muy alto para cualquier torneo posterior.

¿Qué tenía aquel equipo de 2004 de especial? ¿Los jugadores? ¿Cuál fue la clave para alcanzar el éxito?

Fue la suma de jugadores y entrenador. Antes del éxito, la mayoría de los futbolistas que jugaban en la selección estaban en el mismo equipo, en el Skonto, donde trabajaba yo también. Esos jugadores entrenaban conmigo todos los días y competían en la selección. Esa fue la clave del éxito en aquel momento.

¿Qué recuerda con más felicidad? ¿Los partidos de clasificación contra Turquía o el empate contra Alemania?

Recuerdo mejor y con más felicidad el primer partido contra Turquía aquí, en casa. Creo que fue un 19 de noviembre, y el día anterior, el 18 de noviembre, es el Día de la Independencia de Letonia. Tras el 1-0 contra Turquía, la entonces presidenta letona, la señora Vaira Vīķe-Freiberga, bajó a los vestuarios y felicitó al equipo por el éxito. Por eso es el momento más feliz. También sentí mucha euforia después del partido contra Alemania. No solo por el resultado de 0-0 sino también por el partido, por la competitividad que mostró el equipo. Si hubiésemos sido más afortunados en ese partido, desde mi punto de vista, habríamos ganado aquel partido. Pero eso no lo podemos considerar porque Alemania es un equipo fuerte, un equipo top, así que el resultado de empate en la Fase Final fue un gran éxito.

Recuerdo aquel partido. Hubo algunos penaltis reclamados por el equipo letón…

No olvidemos el país del que era el árbitro: era de Inglaterra (ríe). Desafortunadamente no hay muchos árbitros buenos en Inglaterra. Incluso después del partido, representantes de la selección alemana nos dijeron que hubo varios fallos arbitrales por los cuales Letonia pudo estar cerca de la victoria en aquel momento…

¿Pudo haber dos o tres penaltis en aquel partido?

Si hubiese habido 2 o 3 penaltis en el partido estaríamos más calmados hoy hablando de una victoria. Pero seamos realistas, cuando hay dos equipos jugando y uno digamos que es de un país futbolísticamente menor, y juega contra un país grande como Alemania… no muchos árbitros concederán penaltis a favor del país pequeño.

Pero es cierto que debió ser así, ¿piensa que esto pasa en el fútbol?

Sí. Probablemente no podemos hablar muy alto, pero en el fútbol pasa. Sea en competiciones de clubes o en partidos de selecciones, cuando hay un equipo cuya reputación es mucho mayor que la del otro, probablemente haya muchas situaciones en las que las decisiones del árbitro favorezcan al primero. Pero, insisto una vez más, no tenemos ningún tipo de estadísticas para probarte esto. Es mi opinión.

¿Puede hablarnos de Māris Verpakovskis? Porque él jugó muy bien en la repesca contra Turquía y después vino para España pero no pudo dar ese nivel en una liga top…

Todo jugador tiene su “nivel de juego”. En 2003 y 2004 él era una estrella en la selección letona. Él continuó siendo el líder de la selección letona después de 2004. Jugaba en el Skonto, luego se fue al Dynamo Kyiv y continuó siendo un gran jugador allí también. Pero es muy importante para cualquier jugador encontrar la liga adecuada y el equipo adecuado para poder desarrollar sus mejores habilidades como jugador. Probablemente, en España, en aquel momento y en aquella etapa de su vida, aquellos equipos [Getafe y Celta] no fuesen lo correcto. En aquel momento debemos subrayar que la selección letona era el equipo de Māris, era “su mejor equipo” para exhibir sus habilidades en el césped. Podemos comparar la situación de Verpakovskis en España con la de un hombre con tu mismo apellido, Fernando Torres, en el Chelsea. Cuando llegó al Chelsea lo hizo por una gran cantidad de dinero pero al principio no estuvo preparado para jugar los partidos con el Chelsea, y por eso no pudo exhibir todas sus habilidades. Posiblemente haya muchas similitudes con ese caso, aunque los dos jugadores son muy buenos, no hay ninguna duda sobre esto.

¿Piensa que es también un asunto cultural? ¿La dificultad para la adaptación de un letón a España?

No puedo decir que sea exactamente un problema cultural. No sé si fue esa la razón o no porque no estoy familiarizado con la cultura española al 100%. En aquel tiempo, deseaba personalmente que Māris estuviera en Getafe, en Madrid, porque es un tipo inteligente y muy diplomático. Él estaba preparado para irse a Madrid y para asimilar la vida española.

Un jugador importante era Astafjevs. Jugó muchos partidos. Imagino que para el señor Starkovs era un miembro clave en el equipo por su experiencia y su rol táctico…

Vitālijs Astafjevs era realmente el capitán. Era un jugador experimentado. Era un jugador que estaba preparado para ayudar a la selección en cualquier momento, pues muchos buenos jugadores que estaban en sus clubes no estaban siempre disponibles para jugar con la selección porque les ponían impedimentos. No comparo tampoco sus situaciones con las de jugadores españoles del Real Madrid o del Barcelona. Él era un ejemplo para todos nuestros jugadores porque estaba siempre disponible para ayudar a la selección en cualquier partido. Pese a que en 2003 y en 2004 Vitālijs Astafjevs jugaba en el extranjero, él era un jugador-enlace y una personalidad importante en la selección porque su contexto estaba vinculado con el Skonto. Él creció en ese club, jugó con sus compañeros de selección allí y la selección para él era una especie de recuperación de aquellos vínculos que le recordaban cosas buenas, porque la parte de su carrera en el Skonto le ayudó a ser mejor jugador, a ser un líder y también a poder alcanzar el record europeo de partidos con la selección. 167, un gran logro.

Otra cosa que recordamos muy bien del señor Starkovs es el partido del Skonto Riga contra el FC Barcelona, especialmente el partido en Barcelona: 2-2 hasta el minuto 90. ¿Imaginaba que era posible, antes del partido, ser tan competitivo contra el FC Barcelona?

Por un lado no, pero por otro siempre les he dicho a mis jugadores que los partidos empiezan con 0-0 y siempre tienes oportunidades. Posiblemente sea una simpleza decir que todo empieza con 0-0, pero si lo dices de forma algo diferente antes de cada partido ante un rival potente siempre acaba teniendo sentido. Por ejemplo, antes de los partidos contra Turquía que hemos recordado, tanto aquí en Riga como en Estambul. En ese momento la selección turca era el tercer equipo en el mundo si tenemos en consideración el Mundial 2002. Si recuerdas el partido en Barcelona había muchísima gente en el estadio. Había presión por la identidad del FC Barcelona. Había presión por las altas cantidades de dinero que manejó el FC Barcelona en traspasos de futbolistas antes de ese partido. Sin embargo, recuerdo que en el Skonto de aquel momento el núcleo de futbolistas era el mismo que se clasificó para la Eurocopa 2004.

Pero más jóvenes…

Sí, eran mucho más jóvenes. La clave de aquel éxito fue el trabajo. En aquel partido ante el FC Barcelona el equipo letón compitió muy bien. Ahora te hago una pregunta yo a ti. Seguramente recuerdes quiénes jugaron aquel partido contra el Skonto en el FC Barcelona, ¿cuáles de esos jugadores continuó jugando mucho más tiempo? ¿Qué jugadores jóvenes tenía el Barcelona que continuasen jugando después para seguir forjando su carrera en la selección o en el propio Barcelona? ¿Recuerdas aquellos jugadores?

Ahora mismo no, pero lo podemos  buscar en Internet en unos minutos. ¿Puede que estuviese jugando Rivaldo? ¿Y Figo?

Rivaldo, Figo… Pero también estaba Stoichkov, que ya era entonces un jugador experimentado.

¿Por qué piensa que el segundo partido aquí en Riga fue peor para el Skonto? El Skonto jugó mejor en el Camp Nou que en Riga…

Hay una máxima que dice que todo equipo juega con el estilo que su rival le permite que juegue. En el segundo partido el Barcelona no permitió jugar tan fácilmente al Skonto porque probablemente notaron que en la ida no se lo habían tomado en serio. Pero con el resultado del primer partido y el que había al descanso en el segundo el Barcelona tuvo que competir dándole mucha importancia al partido, tuvo que ser más directo. Probablemente otra de las razones fue que el Skonto jugaba en casa delante de sus aficionados y eso les supuso presión a los jugadores. Es otra cosa que puede explicar el 0-1.

¿Qué pensó cuando su defensa tocó el balón con la mano en el minuto 90 del Camp Nou y qué le dijo en el vestuario después del partido?

Fue Igors Stepanovs. Ahora es el seleccionador sub 17 de Letonia… ese es su castigo (risas). No, estoy hablando en broma, no castigaba a mis jugadores. Ese partido es parte de la carrera de Igors Stepanovs y quizá aquello le hizo mejor jugador. Recordemos que jugó después en el Arsenal, fue campeón de la Premier League y se hizo líder de la defensa de la selección letona. No hubo ningún castigo. Estas situaciones sirven para que los jugadores aprendan y estén más preparados para jugar otros 90 minutos.

Después del éxito de 2004, el señor Starkovs se fue a Rusia, al Spartak. ¿Qué representó para un letón-ruso como usted entrenar al equipo más importante del fútbol ruso?

Podemos compararlo con otros equipos en Europa. Sería lo mismo que ser entrenador del Barcelona. El Spartak de Moscú es un equipo, un símbolo y un club histórico en el fútbol ruso. Tiene multitud de aficionados en todo el mundo. Aquí, en Letonia, o en otras ciudades de Rusia en las que estuve cuando entrenaba al Spartak en la Russian Premier League.

Después se fue a Azerbaiyán. ¿Fue una experiencia extraña? ¿Qué le atrajo de Azerbaiyán?

Recuerdo que después del periodo en el Spartak volví a Letonia para ser seleccionador nacional. Yo me siento más un entrenador de clubes. Mi marcha al FC Baku en Azerbaiyán la podemos denominar como la búsqueda de una nueva experiencia. Quería volver a tener trabajo de día a día, porque cuando trabajas con la selección no te sientes tan “práctico”. Sigues a los jugadores pero solo los ves cuando hay un partido de selecciones y no puedes hacer muchas cosas con ellos en esos momentos. En ese momento de mi carrera quería volver a entrenar a un club y por eso acepté la oferta del FC Baku.

Dos últimas cuestiones. La primera…

Las preguntas conflictivas al final ¿eh? (Risas).

¿Es fácil para un seleccionador letón mantener unido a un equipo en el que algunos jugadores hablan letón y otros ruso?

Aquí en Letonia no hay muchas personas que sepan solo letón o que sepan solo ruso. En estos tiempos la gente sabe tanto ruso como letón. No hay ningún problema de comunicación. Si hubiese algún tipo de problema por la barrera de la lengua siempre hay posibilidad de encontrar la solución para obtener información suficiente sobre el jugador en cuestión. Recuerdo mi experiencia en Azerbaiyán, en el FC Baku, donde había jugadores de Brasil, de Argentina, de Lituania y de muchas nacionalidades. No hubo ningún problema de comunicación para darles cualquier mensaje porque lo entendían. Yo era el entrenador y los jugadores me escuchaban.

La última pregunta: ¿qué podemos esperar de Aleksandrs Starkovs en el futuro? ¿Por qué tomó la decisión de dimitir?

La primera razón por la que dejé la selección fue por los insatisfactorios resultados del equipo. Como entrenador siempre soy el responsable de los resultados. Trabajé en la selección durante 6 años y posiblemente, tanto tú como periodista como otras personas que siguen el fútbol, entenderéis que 6 años son mucho tiempo. Otra de las razones que motivaron mi dimisión fue que tanto yo como mi staff no veíamos al equipo como un equipo, no era fuerte desde el punto de vista colectivo. Los jugadores no formaban un equipo. Esa fue otra de las razones que me llevó a dimitir. Comparando la situación con cuando trabajaba tanto en el Skonto como en la selección, ya no trabajaba con los mismos futbolistas durante un largo periodo de tiempo. Ahora los futbolistas vienen de diferentes clubes y tienes que buscar las soluciones para mantenerlos juntos y que persigan un mismo objetivo. En los últimos partidos eso no se dio y por eso también decidí irme. Pero quiero darles las gracias a todos los jugadores y a todos los técnicos con los que trabajé en estos últimos 6 años. Tuvimos muy buenos momentos, buenas victorias y también otros malos, y otras derrotas. Pero he disfrutado en estos 6 años, y me quedo más con los mejores momentos.

Muchas gracias, señor Starkovs.

Gracias a vosotros el interés, que venís desde España. Le deseo muchos éxitos a la selección española en el futuro.

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También recuerdo al mítico Marians Pahars, que dió mucho que hablar por aquel entonces, por su curioso nombre más que por sus habilidades futbolísticas.

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