Un estreno de pesadilla en el infierno

Douglas Dos Santos Justino de Melo of Hamburger SV during the Bundesliga match at Audi Sportpark, Ingolstadt
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
28/01/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***

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Los libros de historia recordarán el primer partido del Hamburgo en la 2.Bundesliga como una tragedia. El Dinosaurio bajó la temporada pasada por primera vez a Segunda y se estrenó con muy mal pie, con una contundente derrota en casa (0-3) ante un conjunto norteño de mucho menos peso histórico como el Holstein Kiel. El Kiel, de una localidad mucho más célebre por su balonmano que por su fútbol, sonrojó al Hamburgo con una goleada que será recordada durante años a pesar de que el marcador final fue tremendamente engañoso. En su estreno en la segunda categoría del balompié teutón, el Hamburgo generó muchas más ocasiones que su adversario, que pese a su modesta fama venía de jugar la promoción de ascenso a la Bundesliga.

El Hamburgo ha confeccionado una plantilla joven para recuperar la categoría perdida. Solo Aaron Hunt supera los treinta años. El conjunto norteño espera que su paso por el infierno sea corto, de apenas una temporada, y para ello ha dado continuidad al proyecto de Christian Titz, el técnico que acabó la temporada anterior en el HSV. Tras su paso por el filial, cogió las riendas del primer equipo y lo acercó a la permanencia aunque al final acabó nadando para ahogarse en la orilla. Titz ha mantenido a varias de las piezas que gustaron en el tramo final de curso, como el extremo japonés Tatsuya Ito, el mediocentro Matti Steinmann, su acompañante suizo en la medular Vasilije Janjicic o el portero internacional sub-21 Julian Pollersbeck, que sigue saliendo constantemente su área para incrustarse entre los centrales y ser protagonista en la salida de balón de su equipo a través de su juego con los pies. Los fichajes de Khaled Narey (24), David Bates (21) e incluso del cántabro Jairo Samperio (25) también siguen una tónica similar, si observamos el once titular del estreno contra el Kiel.

Pollersbeck.
Pollersbeck, portero del Hamburgo. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Los riesgos del Hamburgo se le volvieron en contra con el paso de los minutos. La propuesta del equipo con el balón dejó desprotegido al centro del campo, muy separado, y acabó padeciendo para superar la agresiva presión de su adversario norteño, donde brilló el mediapunta internacional surcoreano Lee Jae-Sung. A pesar de todo, el Hamburgo generó media docena de ocasiones clarísimas de gol y no las transformó, lo que se acabó convirtiendo en una losa muy pesada para el combinado hanseático. Falló, falló y volvió a fallar en una primera mitad en la que fue claramente superior a su adversario y acabó desesperado en la segunda. Más aún con el marcador en contra. Creció el nerviosismo, la impaciencia, la sensación de impotencia por las oportunidades desperdiciadas. Precisamente ese puede ser uno de los problemas del Hamburgo esta temporada: la presión que implica saberse el máximo favorito al ascenso junto al Colonia, que ha mantenido a varios pesos pesados del curso anterior como Timo Horn o Jonas Hector. La misma presión, manifestada de otra forma, que ha ido carcomiendo al Hamburgo en las últimas temporadas y que puede consumir una plantilla con poca experiencia en la élite. Los primeros 45 minutos en la 2. Bundesliga indicaron el camino a seguir en lo futbolístico. Los segundos 45′, las trampas que acechan en una nueva categoría para el Hamburgo cuando los planes no salgan según lo previsto.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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