Mackay, la camiseta roja, los tigres y el ejemplo alemán

Malky Mackay celebrando la victoria contra el West Brom el pasado sábado (Foto: Focus Images Ltd).

Cardiff se levanta convulsionada. Vincent Tan, el máximo accionista de su principal club de fútbol, le mandó ayer un correo electrónico al entrenador del equipo, Malky Mackay, en el que le daba a elegir entre dimitir o ser destituido (según esta información de la BBC). Mackay logró el ascenso la temporada pasada con el Cardiff City y había rechazado una oferta del Norwich para entrenar en la Premier el verano anterior por mantenerse fiel al proyecto que había iniciado en Gales. El Cardiff no jugaba en la máxima división del fútbol inglés desde 1962 y sus resultados no son nada malos para un recién ascendido: es decimoquinto y tiene cuatro puntos de margen con respecto al descenso. Pero a Vincent Tan, que ahora es el máximo responsable del grupo inversor malasio que es propietario del club desde 2010, no le han gustado los fichajes realizados en verano y discute el estilo de juego de Mackay. También cree que el club debería estar mejor situado en la clasificación. Tan ya fue duramente criticado por un importante sector de la hinchada del Cardiff City por haber cambiado el color de la camiseta principal del equipo: del azul de toda la vida se pasó al rojo.

 

Malky Mackay celebrando la victoria contra el West Brom el pasado sábado (Foto: Focus Images Ltd).
Malky Mackay celebrando la victoria contra el West Brom el pasado sábado (Foto: Focus Images Ltd).

 

En Hull, el propietario de origen egipcio Assem Allam, que compró en 2010 el club de la ciudad en la que vive desde que dejara Egipto con 29 años en 1968, ha decidido cambiar el nombre histórico de la entidad, “Hull City AFC“, por el de “Hull City Tigers“. Además, ha afirmado que espera que los medios de comunicación se refieran al club como “Hull Tigers“. Cuando le preguntaron por las razones de esta modificación, dijo que la palabra “City” era demasiado común, y que “Tigers” era más distintiva para referirse a la identidad del club.  En efecto, a los hinchas del Hull les llaman tigers desde hace muchos años, al igual que a los del Arsenal les llaman gunners. Pero el cambio del nombre oficial del club no ha hecho ninguna gracia a la hinchada.

En Alemania, el Red Bull Leipzig está situado en la segunda posición de la 3. Liga, y si acabara hoy la temporada ascendería a la Bundesliga 2. Sin embargo, según la regulación actual, la Fussball Liga no le daría una licencia para competir en el fútbol profesional, ya que exige a cualquier inversor que haya estado relacionado durante veinte años con un club (como socio o como patrocinador) para dejarle comprar acciones del mismo. Esta normativa intenta evitar que los clubes alemanes sean adquiridos por magnates, sociedades o grupos de inversión que no tengan ninguna vinculación histórica con la entidad que pretenden comprar.

 

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7 comments

el futbol alemán en general hace muy bien las cosas y todos deberiamos aprender de ellos…

bastante esta durando mackay para las ganas que tienen de echarle. no lo entiendo

¿Por qué muchos de los propietarios extranjeros, en lugar de integrarse y hacer crecer al club desde su esencia, toman decisiones que modifican aspectos de su identidad?

Esta es una cuestión que me intriga; ¿se trata de buscar una nueva imagen de mercado?, ¿de intenciones globalizadoras o aperturistas?, ¿de simple vanidad de quien es dueño?…

Por contra, algunos clubes tienen la gran suerte -en mi opinión, claro- de contar con propietarios bastante respetuosos con el club.

Ayer discutía con un amigo sobre la investigación de la UE a los clubs europeos. Yo defendía que no se pueden poner puertas al campo y que es lógico pensar que antes o después obligaran que todos los clubs deban competir en igualdad de condicioned, es decir, siendo sociedades y sin poder recibir ayudas públicas. Aquí en Barcelona se armará la mundial, ya hay gente que se hace el harakiri por la publicidad en la camiseta. Pero es normal que evolucionemos hacia eso y lo que si es desigual es querer una Liga Europea pero pretender ser diferente al resto y mantener el privilrgiado status de no tener dueño y poder ser fiscalizado de otro modo.

En Alemania va bien en todos los sentidos, pero tampoco deben ser tan radicales en sus posturas. ¿porque no puede venir alguien nuevo a invertir en un club de la bundesliga? Eso no es problema, lo es cuando no limitan sus acciones. Tienen que poner de una vez por todas unos LIMITES ECONOMICOS anuales. Con esto se arreglaba la mayoria de los problemas de los clubs. (lo que pasa que no interesa a los grandes, supongo). Límite de presupuestos, limite de gastos, limite de salarios al estilo NBA. Las mismas normas para todos. Caprichos de ricos NO, inversion de gente nueva SI.

Me temo que el único problema para que el Red Bull Lepizig juegue en la 2. Bundesliga está más relacionado con el nombre que con la vinculación. Creo que se llamarán Rasen Ball Leipzig y asunto resuelto. Aunque willysagnol lo sabrá mejor que yo.

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