Un implacable Bayern baja de la nube al Leipzig

Ancelotti ya tiene la pieza que necesitaba. Foto: Focus Images Ltd

El encuentro más esperado de toda la primera vuelta en Alemania, aquel que enfrentaba a los dos primeros clasificados empatados a puntos por el alegórico título de campeón de invierno, quedó simbolizado impolutamente en la jugada que ocurriría alrededor del minuto 30 de partido. Phillipp Lahm, veterano capitán del Bayern de Múnich con 33 años y más de 300 partidos a sus espaldas, interceptaría un balón a la salida de un córner en contra, con todo el terreno de juego del Allianz Arena por delante de sí. A su carrera fue Emil Forsberg, el descarado extremo nórdico del RB Leipzig, uno de los futbolistas más exquisitos técnicamente del conjunto sajón. Cuando el lateral alemán dio sus primeras zancadas de aceleración con el balón controlado, dejó impactantemente atrás a Forsberg, que sólo pudo lanzarse enrabietado a tratar de frenarlo con una entrada por detrás para evitar que llegara a la meta de Gulacsi. Pese a ello, su desconsolado y casi criminal tackling sólo le impactó levemente, pues Lahm ya le había sacado un palmo de distancia. Aquella jugada sirve más de metáfora que de explicación al encuentro, pues, pese a que su acción le costó la expulsión al futbolista escandinavo, la media hora que había transcurrido hasta entonces en igualdad numérica había sido más que suficiente para que el encuentro quedara visto para sentencia.

Bayern Munich 3 (Thiago 17′, Xabi Alonso 25′, Lewandowski 44′)
RB Leipzig 0

Leverkusen vs Leipzig - Football tactics and formations
Posicionamientos tácticos.

Y es que en esos 30 minutos había quedado claro que Ancelotti había dado con la tecla para desactivar el agresivo e incómodo juego de pressing sajón. El RB Leipzig no iba a morder directamente a la primera línea de salida de balón bávara, sino que se esperaba al primer apoyo para salir. Pero, cuando el balón viajaba un costado y la estructura visitante se orientaba para asfixiar al poseedor (habitualmente Lahm o Alaba), este contaba con varios apoyos que volvían mucho más cómoda su posesión. El extremo de ese lado (Douglas y Robben) se escoraba hacia dentro para ofrecerse, Thiago -mediapunta – permanecía ofreciéndose de forma indetectable en el carril central, mientras que Lewandowski ganaba poderosamente los apoyos y el pase atrás hacia Xabi siempre permanecía ahí. El buen pie de Hummels elegía habitualmente la mejor opción y, a partir de ahí, todo fluía. Una vez superado ese primer escollo, el conjunto muniqués (Thiago y Xabi casi siempre) cambiaba de orientación hacia el lado débil y encontraba sus extremos en posición de superioridad, con el apoyo de un excelente Thiago ofreciéndose entre líneas para dar pases mordaces como complemento. De esta forma, el Bayern salvó el principal argumento del Leipzig -convertir tu propia posesión en algo molestamente incómodo – y consiguió que las balas ofensivas sajonas apenas pudieran transitar gracias a lo seguro de su posesión de balón. Las ocasiones gotearon de forma incansable hasta que el hispanobrasileño primero y Xabi Alonso después -tras un excepcional pase del propio Thiago – sentenciaron pronto el encuentroLos 60 minutos restantes sirvieron para que los de Hassenhüttl mostraran su intrépida e insolente identidad, tratando valientemente de cambiar el discurso del partido con uno menos y dos goles por detrás, pero su contraste con el Bayern los mostró como eso, como un animado figurante al lado del sereno e impasible campeón. Nunca el Bayern fue más de Ancelotti.

Foto de portada: Focus Images Ltd

 

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4 comments

Con el 4-2-3-1 que parece haberse asentado, y siendo Thiago el mediapunta de ese esquema, ¿ Cómo se queda la situación de Müller? ¿ Ha perdido definitivamente su puesto?

No hay color en la Bundesliga en cuanto a calidad y cantidad de jugadores… el Bayern es muy superior al resto. Ancelotti tiene una plantilla larga, completa, equilibrada y de un nivel tremendo. Es más, ahora mismo no se me ocurre ningún jugador del torneo que pudiera mejorar con claridad el 11 de gala, y tampoco es que haya muchos que me supongan apetecibles como suplentes (salvo Aubameyang, Reus y mi debilidad, el siempre competente Höwedes). Por cierto, dos cosas: si Javi Martínez sigue alternando el centro de la defensa y el pivote, debería ir derecho a la lista de imprescindibles de Lopetegui, como primer recambio para la pareja Piqué-Ramos y para Busquets, y en cuanto a Thiago, más de lo mismo.

La verdad es que ya desde el principio, el Bayern se mostró muy superior. Quizás uno de los mejores partidos de los de Ancelotti en lo que va de curso. También ayudó el hecho de que las primeras llegadas ya se concretaron con tantos a su favor, y ya fue una losa muy pesada para los de Hasenhüttl.
A destacar en el plano individual Hummels y Thiago. Ambos me gustaron mucho con y sin balón. Douglas Costa además ya vuelve a recuperar la forma, y en este encuentro, también ayudó que su marcador fuera el brasileño Bernardo, el cual también estaba fuera de posición.
Y en el plano negativo, creo que el estar sobre algodones físicamente, afectó el rendimiento de Naby Keita, aunque sin duda, Forsberg fue la gran decepción con esa entrada peligrosa fruto de la impotencia. Tres partidos le ha costado la tontería.
Y lógicamente ya en la segunda parte, partido sin historia y casi sin interés. Una pena lo desigualado que estuvo todo.

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