Esos locos bajitos

Dortmund gol dirkvorderstrasse

Thomas lo tuvo claro desde el principio. No titubeó ni un momento. Pese a que durante su exitoso periplo en el Mainz se había mostrado como un técnico muy versátil, es como si el año sabático que pasó sin entrenar lo hubiera dedicado a perfilar qué tipo de fútbol iba a implantar en el próximo equipo que dirigiera. A buscar la opción definitiva. Y en Dortmund aterrizó con una respuesta nítida a esa pregunta. No había tiempo que perder. Al poco de poner un pie en la ciudad deportiva de Dortmund – Brackel, mandó a Kevin Grosskreutz, una leyenda del club y un auténtico héroe de la hinchada, a jugar con el segundo equipo. Tan obvia debió parecerle la situación a su pupilo que acabó abandonando el club alguien que es nacido en Dortmund, hincha radical del equipo y que hubiera pagado por poder ser el encargado de llevar las botellas a sus compañeros. Simplemente no se ajustaba a lo que él demandaba. Algo similar ocurrió con Jakub Blaszczykowski, pilar del ciclo exitosísimo de Jürgen Klopp, al que pronto se le colgó el cartel de transferible. Ciro Immobile, una apuesta fortísima del año anterior que todavía estaba por amortizar, tampoco pegaba con el plan y éste era innegociable, así que se le mandó cedido al Sevilla bajo el rechiste de los responsables económicos. En la cabeza de Tuchel la idea era diáfana y desde el minuto 1 se puso a ejecutar el camino que conducía a ella. Y para ello necesitaba auténticos especialistas. Él no había venido a ser un tímido sucesor del trabajo de Jürgen Klopp, así que obligó a la institución a virar 180 grados su política y su proyecto hasta volverla coherente con su modelo.

The pitch is mowed and prepared before UEFA Champions League between Borussia Dortmund and Real Madrid at Westfalenstadion, Dortmund Picture by Richard Calver/Focus Images Ltd +447792 981244 07/04/2014La institución se ha tenido que amoldar a su nuevo entrenador. Foto: Focus Images Ltd.

La palabra clave es rigidez. El fútbol que iba a proponer precisa de realizar tareas minuciosas, complejas y precisas en espacios muy reducidos, así que la técnica, agilidad y capacidad asociativa eran condición sine qua non para formar parte de la plantilla. Pese a que en otros contextos el despliegue físico y el sacrificio de Kuba y de Grosskreutz podían ser muy útiles, en el sistema de este BVB eran obstáculos que frenaban la dinámica del juego. Siguiendo esa filosofía pidió el fichaje del jovencísimo mediocentro Julian Weigl, sin apenas experiencia en el primer nivel, pero cuya claridad y serenidad en el pase tienen enamorado a su entrenador hasta el punto de que le ha entregado decididamente la manija del equipo desde el primer partido oficial, sentando a jugadores tan consagrados como Sven Bender o Nuri Sahin. Finalmente llegó Adnan Januzaj, una pieza que da muchísima calidad a la rotación amarilla al cumplir al pie de la letra las comentadas características exigidas para ejecutar el ataque posicional del BVB, la fase del juego de la que nace todo el caudal de fútbol del conjunto amarillo. Porque ellos ya no son un equipo de transiciones.

FIL DORTMUND ARSENAL 32Tuchel ha redefinido la identidad del BVB. Foto: Focus Images Ltd.

El Borussia Dortmund de Thomas Tuchel despliega a los centrales y se toma con paciencia los pases horizontales necesarios para que estos dispongan del balón de cara y con tiempo, sin obstáculos que impidan que su primer desplazamiento sea preciso. Su salida es rasa y limpia, es innegociable. Habitualmente salen por el lado zurdo, el de Matts Hummels y Julian Weigl, donde esperan Schmelzer y el extremo (Reus o Mkhitaryan) abiertos y con el mediapunta (Kagawa) cerca, además del apoyo del propio Julian, para dar múltiples opciones de pase al fino central alemán, que no duda en conducir para atraer marcas. Si ese sector está bloqueado, no es raro que salgan por el otro lado, pero casi siempre con Gündogan, interior derecho, atento para volver allí en cuanto el rival ha basculado, donde su diestra le lleva instintivamente. Con el objetivo de evitar que el rival pueda concentrarse demasiado arriba, Aubameyang está constantemente amenazando con sus desmarques por si le buscan en largo.

Gundogan Dortmund FocusGündogan se parece cada vez más al que un día fue. Foto: Focus Images Ltd.

Una vez el Dortmund ha conseguido llegar a la izquierda con éxito, lo que hace es aprovechar que allí casi siempre cuenta con una ventaja sobre el rival: su técnica. Junta muchos hombres y obliga al rival a bascular hacia ese lado, pero Mkhitaryan, Kagawa o Weigl tienen la capacidad de combinar con cierta soltura. Mediante giros, controles orientados, apoyos y paredes, los locos bajitos del BVB pueden disimular su inferioridad numérica y desorganizar al rival con sus vertiginosas asociaciones. Una opción es ganar línea de fondo, pasar atrás y dársela al que rompa con desmarques hacia la portería, donde Aubameyang siempre amenaza y obliga a los centrales a permanecer atentos, pero el recurso que más utilizan suele ser el cambio de orientación hacia la derecha. Es aquí donde aparece un nombre crucial en este BVB de Tuchel y que casi no había sido nombrado hasta ahora: Ilkay Gündogan. El 8 es el apoyo constante para el cambio de orientación: si Weigl está más centrado en la pura gestión de la jugada, Ilkay permanece más abierto para, en cuanto el rival se ha juntado en el sector zurdo, abrir el juego hacia el lateral derecho (Matthias Ginter) que espera pacientemente cerca del banderín del córner. Esta es la producción del joven carrilero en los últimos 6 partidos: gol y asistencia – asistencia – asistencia – 2 asistencias – gol y asistencia – penalti provocado (via @esttoper en Twitter). La orden es meridiana (y no sólo lo hace Gündogan): en cuanto esté libre, balones al 28. Que, por cierto, empezó siendo una solución de emergencia debido a las lesiones de los dos laterales titulares.

Borussia Dortmund 2015/2016: 11 victorias en 11 partidos, 39 goles a favor, 9 goles en contra. En todos sus partidos de Bundesliga ha marcado al menos 3 goles

Pero ojo, lo que hace Matthias Ginter cuando recibe no es un centro al uso. A excepción de Aubameyang que tampoco es Aduriz con la cabeza precisamente, el BVB no cuenta con rematadores decentes. Los pases del ex del Friburgo, que hasta hace nada era delantero y se le nota en lo bien que interpreta, son mucho más medidos: o a la frontal del área donde convenientemente esperan los mediapuntas para rematar desde fuera (este equipo dispara muchísimo desde larga distancia, es inevitable pensar que es una orden del entrenador) o hacia jugadores que entran rompiendo desde segunda línea. Si no lo ve claro, hemos visto con mucha frecuencia como vuelve a cambiar de orientación hacia el otro lateral (siempre abierto), algo que vuelve locos a los rivales a la hora de bascular. Los ataques del Borussia de Dortmund aprovechan hasta el último centímetro de anchura del césped. El desplazamiento en largo es un recurso en el que Tuchel ha puesto muchísimo énfasis. Es inevitable pensar que se ha inspirado en la rosca de Messi hacia Neymar – Jordi Alba, ya que el ex del Mainz es un declarado admirador del FC Barcelona.

Juventus v Borussia DortmundUEFA Champions LeagueEl Borussia Dortmund de Tuchel ha ganado todos los partidos que ha disputado esta temporada. Foto: Focus Images Ltd.

Que nadie se equivoque, a este equipo no se le ha olvidado transitar. Aquello que Jürgen Klopp inyectó en el ADN de los suyos difícilmente abandonará la identidad amarilla: en cuanto ven la oportunidad, salen como búfalos hacia al ataque con muchísimos hombres. Lo que ha hecho Tuchel es redefinir de arriba a abajo la fase del juego que más puntos le estaba costando a la entidad, hasta el punto de convertirla en su principal fortaleza. Y lo más importante: ha supuesto un soplo de frescura y nuevas ideas para una entidad, gigante, que llevaba dos años saturada.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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