Y Alaba voló

Bayern Munich v Manchester CityUEFA Champions League

Si ha habido una figura representativa del título de Bundesliga conquistado esta temporada por el Bayern, ésa ha sido la de David Alaba. Este Bayern ha sido el de los mil sistemas, mil desafíos, mil colocaciones tácticas y David Alaba ha sido el jugador de los mil roles. Si no hace tanto se sentía enjaulado y limitado en el lateral izquierdo y declaraba públicamente que su deseo era el de jugar más arriba, donde jugó en el Hoffenheim y donde juega en su selección (se llegó a decir que exigió un cambio de posición antes de renovar), Guardiola le ha permitido en este curso expresarse en toda su extensión, sentirse troncal en el desarrollo del juego. Contratado Juan Bernat para cubrir el lateral zurdo (antes el Bayern no se podía permitirse experimentos al no tener un suplente de garantías), Pep le ha dado a su pupilo un rol protagonista y le ha permitido experimentar una riqueza táctica muy intensa. Fue posible por dos motivos: primero, porque David es muy bueno y su entrenador sabía que iba a estar a la altura de mayores exigencias; y segundo, porque David tenía ganas de rock’n’roll y ha aceptado experimentos poco ordinarios. Se ha desatado. Además de lateral izquierdo, puesto que ha ocupado un puñado de veces, así ha jugado el austriaco esta temporada.

ESPECIAL BAYERN 2015

El falso central

Ver la posición de Alaba en el campo llamaba la atención de periodistas, aficionados y jugadores, pero al austriaco se le veía con una serenidad infinita. Su posición la requería, desde luego que nadie quiere en su equipo un zaguero frágil, pero llamaba la atención que un niño de 22 años asumiera con tanta naturalidad retos tan complejos, como el de ocupar la posición de un falso central que se incorpora al ataque como un centrocampista ofensivo. Su concentración era la de un cirujano que está realizando operaciones delicadas más que la de un chico rebelde que siente capaz de todo. Y esto sólo puede nacer desde una identificación plena en la idea de su entrenador, de una confianza calada hasta el tuétano de que aquello le iba a servir para ser mejor futbolista. ¿Pero qué buscaba Pep con su invento?

Bayern Munich v Manchester CityUEFA Champions LeaguePep Guardiola sabía que tenía un diamante por pulir (más aún). Foto: Focus Images Ltd

Durante todo el primer curso de Guardiola en Baviera, sus ataques habían adolecido de un defecto claro: su lentitud en la salida de balón. Dante y Boateng no son la agilidad personificada precisamente, Kroos es buenísimo pero sus giros son parsimoniosos y Lahm nunca será Iniesta interpretando pases. Sus rivales se dieron cuenta a lo largo de toda la temporada y fueron a apretar al Bayern hasta la gestión de las jugadas, conscientes de que así el balón no llegaría en condiciones a Robben y cía y que estos se tendrían que alejar del peligro para recibir (de espaldas). Pese a que acabaran ganando la mayoría de esos partidos, rivales de perfil muy bajo eran capaces de incordiarles con ese recurso. Pep no encontró solución.

Y llegó el verano. En el mercado no había demasiados centrocampistas accesibles capaces de interpretar el asociativo juego de posesión “Guardiolista” y a la vez tener el giro y el recorrido para dar la velocidad a sus jugadas. Pep, una vez peinado el mercado infructíferamente, miró a su plantilla y vio que tenía a una bestia física educada durante años en un juego protagonista con el balón. Y que encima le miraba con ojitos porque tenía ansias de trascender más. No debieron tardar mucho en entenderse.

Real Madrid v Bayern MunichUEFA Champions LeagueAlaba ha ocupado el rol de falso central muchas veces esta temporada. (Foto: Focus Images Ltd)

Repetidamente hemos visto a Alaba ocupar el rol de central zurdo en una línea de tres. Como lo normal es que, salvo que seas el Dortmund, presiones con máximo dos hombres a la salida rival para no destapar tu centro del campo, el Bayern podía permitirse encontrar siempre un zaguero libre tras circular un poco el balón. Y cuando éste era Alaba (buscaba orientarse siempre para recibir incluso por delante de la línea de balón), el austriaco aprovechaba su bestial cambio de ritmo para penetrar con prontitud en la estructura rival. Aceleraba, creaba una ventaja con su conducción y llevaba el balón arriba. Una vez el Bayern había asentado su posición en campo rival, su oponente se encontraba con un elemento inesperado (¡es un central!) correteando cerca del balón que cuando recibe te la puede armar. Y que encima, por su pasado como centrocampista, no desentonaba asociativamente. Aquello era un elemento de desequilibrio tanto para rivales que salían a presionar arriba (con dos zancadas se los quitaba y permitía a su equipo correr) como para penetrar en defensas posicionales (un elemento de cara para permitir que el resto de centrocampistas puede perfilarse para recibir entre líneas, un cuchillo imprevisible capaz de perforar cuando recibe). Si el Bayern perdía el balón, el hecho de encontrarse tan arriba le permitía salir a presionar la pérdida con agresividad, anticipar o parar la transición. Como todo lo que nace de la mente de Guardiola, aquel invento tenía todo el sentido del mundo. ¿Los defectos? Que cuando el rival metía al Bayern atrás (no es lo más frecuente), ahí sí se notaba su escasa formación como central, a la hora de defender en su área o vérselas con delanteros corpulentos. Compensaba.

De Iniesta

Alaba Bayern Focus

Alaba también ha ocupado con continuidad la posición de interior izquierdo. Foto: Focus Images LTD

La otra posición que ha ocupado David Alaba esta temporada con continuidad ha sido la de interior zurdo (a veces también diestro), donde ha podido explotar hasta la extenuación su irreal capacidad física. Abierto en la izquierda era un apoyo en la salida de balón, su capacidad de pase y entendimiento del juego es notable para establecer posesiones y, a partir de ahí, una vez el Bayern se ha asentado en campo rival, esa posición le permite volar: posicionarse entre líneas y frenetizar las jugadas a lo Iniesta, conducir, llegar arriba por sorpresa, aprovechar su bestial disparo… Con Xabi orbitando por detrás de él, tiene la certeza de que se puede alejar del balón y que le van a encontrar. Un box to box salvaje físicamente y técnicamente excelso, que además defensivamente es capaz de hacer esfuerzos muy intensos para frenar transiciones y que posicionado arriba puede ser un elemento decisivo a la hora de realizar la presión tras pérdida. Un auténtico lujo para Pep, que a buen seguro está echando de menos a estas alturas de la temporada.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Un jugador superlativo ! me parece mucho mejor y mas jugador que Pogba, se me hacen muy similares pero mucho mas inteligente

Creo que es la gran ausencia junto a Robben de la eliminatoria ante el Barcelona. Me gusta verle jugar. Que gran jugador Alaba
Y artículo muy bueno.

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