Schaaf cuestiona el fortalecimiento del Schalke 04

Thomas Schaaf (Steindy)

Thomas Schaaf cumplía esta tarde su partido número 500 como entrenador en la Bundesliga. En todos los encuentros anteriores a la recepción del Schalke 04 en el Commerzbank Arena, el actual técnico del Eintracht Frankfurt le ha demostrado a Alemania y al mundo entero que el caos no tiene por qué ser malo en el fútbol. Su ofensivo y vertical estilo de juego provoca situaciones de “desorden ordenado”, en las que los atacantes se mueven de acuerdo a patrones poco canónicos y casi aleatorios que, por su imprevisibilidad, confunden al rival y generan líneas de pase o espacios para correr. Schaaf es único. A diferencia de otros técnicos ofensivos como Sampaoli o Bielsa, Schaaf no parece creer que tener el balón implica defender por el hecho de que el rival no lo tiene y, sin tocarlo nunca, no puede marcar goles. En el fútbol de Schaaf, la posesión es un simple medio para conseguir un fin que también persigue su oponente. No hace falta retener el balón mucho porque poseer puede significar asociarse ante un muro sin generar peligro y aburrir a los aficionados de un divertido juego de pelota. Schaaf no quiere que los suyos tengan mucho balón para atacar. Simplemente quiere que ataquen mucho cuando les toque tenerlo. Los esfuerzos deben ser para atacar y no para poseer, porque si los suyos atacan más de lo que ataca el rival (que ataca y atacará porque comparte su mismo fin), ganarán al marcar más goles de los que encajan. Este particular estilo es el que provoca marcadores de 4-4, 5-1 o 4-5, y es también el que Schaaf ha propugnado ante el Schalke 04. Los mineros viajaban al suroeste de Alemania después de demostrar ante un rival directo como el Borussia Mönchengladbach (victoria 1-0) un notable fortalecimiento defensivo con su peculiar 5-3-2. El primero de los objetivos de Roberto Di Matteo tras llegar a Gelsenkirchen era solidificar al Schalke, y parecía haberlo conseguido en un momento clave de la temporada: justo antes de hacer frente al Real Madrid en la Champions League. Sin embargo, el Eintracht de Schaaf, que llevaba más de 2 meses sin ganar en partido oficial, ha sembrado dudas en el equipo azul y blanco al ganarle por 1-0 a solo 4 días de recibir al vigente campeón de Europa.

Thomas Schaaf SteindySchaaf ha dirigido su partido 500 en Bundesliga. Solo Rehhagel, Heynckes, Ribbeck y Lattek han superado esa cifra. Foto: Steindy.

El Schalke no aprovecha su correcto primer tiempo

El Eintracht es schaafista, con lo que es un equipo que al pensar siempre en atacar “infravalora” las tareas defensivas. Así, las águilas adelantaron a su pareja de centrales Alexander MadlungMarco Russ –Zambrano estaba sancionado– desde el principio e intentaron que la pelota estuviese cuanto antes en campo del Schalke 04. Los hombres de Di Matteo se esperaban esa política ofensiva, con lo que se dedicaron a ensuciar la salida rasa por los costados que suele priorizar el Eintracht con su cada vez más habitual 5-3-2. El nivel de los laterales locales (Bastian Oczipka y Timothy Chandler) hizo innecesaria la participación de los “delanteros” mineros Eric Maxim Choupo-Moting y Kevin-Prince Boateng –Huntelaar sigue sancionado– en la fase defensiva. Esta se basaba en un buen achique lateral de los carrileros (Christian FuchsAtsuto Uchida) y de los trabajadores interiores (Tranquillo Barnetta en izquierda, Marco Höger en derecha). El destructor Jan Kirchhoff, central adaptado al medio centro, ayudaba defensivamente en la banda por la que transcurría cada jugada del Eintracht. A mayores, los tres centrales de Di Matteo (Matija Nastasić, Joël Matip y Benedikt Höwedes) controlaban a los dos atacantes locales, unos poco inspirados Alexander Meier y Haris Seferović. La no implicación en la fase defensiva del Schalke 04 de Choupo-Moting y Boateng fue la mayor muestra de que hoy los mineros no tenían un plan defensivo definido como ante el Gladbach sino que iban a valerse del principio de acumulación inherente a los esquemas de 5 defensores puros. Oczipka y Chandler demostraron, no obstante, que el Schalke 04 tampoco tendría que achicar como un gigante europeo para poder frenar el schaafismo.

Durante la primera media hora de partido, el Eintracht Frankfurt apenas superó la altura del doble pivote, el cual se fue disolviendo por la nula compenetración de sus componentes. El mediocentro japonés Makoto Hasebe se quedaba solo y aislado porque el joven (19) mediapunta reconvertido a interior como Marc Stendera se alejaba de él en busca del campo rival, lo cual le facilitaba la tarea defensiva a Kirchhoff. Hasebe no podía sacar la pelota jugada por el carril central en solitario. Tampoco el Eintracht puso empeño en buscarlo, pues pronto optó por jugar en largo ante un Schalke solvente en la defensa antiaérea con Kirchhoff (195cm), Matip (195cm), Nastasić (187cm) y Höwedes (187cm). Así pues, el Eintracht de Schaaf no podía atacar y quedaba expuesto en el intento al adelantar posiciones por la premisa básica del schaafismo. El Schalke 04, que desde el cambio de esquema y la sanción de Huntelaar ataca poco y con un juego directo muy básico, encontró la vía más dañina para llegar al área de Kevin Trapp: balones largos a la espalda de los laterales.

EINSCHInicio de las jugadas del Eintracht Frankfurt. Infografía: Share My Tactics.

Oczipka y Chandler no estuvieron nunca en condiciones de frenar a Uchida y a Fuchs por lo adelantados que estaban y ni Sonny Kittel ni Stefan Aigner ayudaron como debían. La mentalidad schaafista del Eintracht se reflejaba también en unas transiciones defensivas caóticas, en las que los jugadores trazaban trayectorias que se cruzaban entre sí al volver a campo propio cuando Uchida y Fuchs empezaban a correr. Incluso, los jugadores locales acudían a zonas muy alejadas de las propias de cada uno solo porque tocaba evitar ataques rivales (que no defender). La soledad de Hasebe motivó que, con los minutos, Höger y, sobre todo, Barnetta, se sumasen a los ataques y fuesen los autores de segundas jugadas una vez que los carrileros bajaban balones largos o transitaban hacia campo contrario. El Schalke pasó de generar peligro con centros de sus hombres de banda a hacerlo con conexiones entre estos y unos interiores que tiraban a portería y buscaban que lo hiciese también el tándem africano que formaba la “delantera”. Cuando no se daba ni una ni otra situación era porque el Eintracht, en esa carrera caótica a campo propio, había cometido falta o había despejado a córner. Trapp paró todo lo que generó el Schalke 04 en jugadas y a balón parado. Los de Di Matteo también desperdiciaron algunas ocasiones. Por eso se llegó con 0-0 al descanso.

Gol de Piazon y escasa réplica de un disuelto Schalke

Tras el tiempo de asueto, Schaaf realizó el primer cambio: sentó al joven (22) Kittel, nulo en ataque y poco eficaz evitando ataques, y dio entrada al brasileño Lucas Piazon. El volante propiedad del Chelsea fue sorprendentemente elegido en lugar de Takashi Inui, quien podía haberle ofrecido más resistencia a su compatriota Uchida. No obstante, la elección encaja en la idiosincrasia schaafista, porque lo primero para su Eintracht Frankfurt es atacar. Así pues, la segunda mitad empezó siendo una continuación de la primera salvo por un matiz: el paso del tiempo desgastó a los interiores del Schalke, que acabaron la primera parte llegando al área contraria y ayudando cerca de la propia. Con Choupo-Moting y Boateng desconectados del juego sin balón, Barnetta dejó de contener tan bien la salida lateral de Chandler y Höger perdió eficacia ante Oczipka y Piazon. Los de Schaaf fue ganando metros y el Schalke fue haciendo fijo un bloque de 8 defensores ante el joven (19) e inseguro arquero Timon Wellenreuther –lesionados Fährmann y Giefer–. Di Matteo no parecía preocupado pese a que Uchida y Fuchs dejaron de pisar el campo rival y el equipo empezó a proteger el punto fuera de casa en lugar de buscar tres. Todo parecía bajo control para los ordenados mineros, hasta que el schaafismo se manifestó. Tras un saque de banda en el que se dio una asociación rápida y extraña en el costado derecho, el Schalke se desconcentró. Fuchs permitió que Stendera le diera la pelota a Chandler y que el estadounidense centrase. Matip se quedó mirando la extraña conexión rojinegra y no defendió a un Piazon que había llegado al punto de penalti con el permiso de Höwedes y de Uchida. Wellenreuther se quedó a media salida y el remate de cabeza del ex del Málaga permitió al Eintracht adelantarse en el marcador y mostrarle al Real Madrid que el Schalke 04 de Di Matteo puede cometer, aunque no lo pareciese hace solo unos días, fallos defensivos en cadena.

Lucas Piazon Chelsea FocusLucas Piazon (21), propiedad del Chelsea, ha anotado hoy su segundo gol en su cesión al Eintracht Frankfurt. Foto: Focus Images Ltd.

Con el gol en contra, el Schalke 04 tuvo que dejar a un lado su mentalidad defensiva para atacar e intentar empatar. Sin embargo, sus periodos con balón evidenciaron que los mineros han perdido costumbres en el ataque posicional. Kirchhoff es un excelso destructor y un gran escudo antiaéreo, pero sus limitaciones técnicas le privan de dar buena salida de balón. Los carrileros no podían dar salida exterior con el balón porque no tenían a nadie por delante, con lo que los desgastados Barnetta y Höger tuvieron que hacer esfuerzos extra para, paradójicamente, dar pasos hacia atrás y sacar la pelota jugada. Esos pasos eran los que les alejaban de Boateng y de un Choupo-Moting que, a diferencia de su socio, mostró sacrificio para retroceder y participar en las jugadas. El Schalke 04 era incapaz de estirarse, con lo que la alocada fase defensiva del Eintracht Frankfurt no le trajo problemas a Schaaf. Di Matteo intentó refrescar la zona de los interiores dando entrada a Max Meyer en el puesto de Barnetta, pero el joven mediapunta alemán, desacostumbrado a dar pasos atrás para sacar la pelota, quedó pronto desconectado del juego visitante. El entrenador italiano prefirió no cambiar el esquema, cambiar a Boateng y cargar de responsabilidad a un joven (19) delantero puro como Felix Platte que no había debutado aún con el primer equipo. Este cambio solo produjo beneficios a balón parado, pero no ayudó a dar continuidad a un Schalke 04 que mandaba con la posesión. Por último, la entrada de Sidney Sam por Fuchs solo debilitó la zona del carrilero izquierdo, por la cual Aigner y Stendera amenazaron en los minutos finales a un volante con poca cultura defensiva. El Schalke 04 demostró que su fortaleza defensiva es relativa. Flaqueó en el último partido antes de la visita del Real Madrid y evidenció una incapacidad de reacción impropia de aspirantes al top4 de la Bundesliga. Lo hizo el día en el que el Eintracht Frankfurt ganó tras 10 semanas sin hacerlo y el día en el que Schaaf demostró sus principios por quingentésima vez en la élite del fútbol alemán.

Related posts

3 comments

Análisis majestuoso, David. ¿Qué porcentaje de posibilidades le das al Schalke 04 en la eliminatoria ante el Real Madrid?

Muchísimas gracias, GARCI. Creo que el Schalke 04 puede competir en la ida por el entramado defensivo que Di Matteo ha creado con el 5-3-2, aunque deben estar implicados sin pelota los 11 como ante el Borussia Mönchengladbach. Sus opciones, a mi juicio, pasan por aguantar con el 0-0 mucho tiempo e intentar aprovechar alguna transición o algún balón a las espaldas de los laterales cuando el Real Madrid se frustre. No obstante, aunque los blancos no lleguen en su mejor momento, creo que, aunque sea por calidad individual, los de Ancelotti serán capaces de adelantarse. Y eso inclinará bastante el encuentro y la eliminatoria, porque los mineros no han demostrado estar bien preparados para reaccionar ante goles en contra últimamente.

El ataque posicional del Schalke es tremendamente pobre. Si en el partido del miércoles el Madrid se adelanta en el marcador, el equipo minero no tendrá prácticamente ninguna opción de superar la eliminatoria. Más difícil todavía lo tendrá si Di Matteo vuelve a dejar en el banquillo al jugador (sano) de mayor calidad con el que cuenta el Schalke ahora mismo, que es Max Meyer. Y Wellenreuther no ofrece ninguna seguridad. Si ya se le vio nervioso y dubitativo ayer contra el Eintracht, contra el Madrid puede ser desastroso.

Deja un comentario

*