Leroy Sané: the next big thing

Leroy Sané, estrella de Alemania, después del pitido final

Leroy Sané no sumaba una sola titularidad como profesional. En su aún virgen carrera, no sabía lo que era salir de la boca de vestuarios e irse directamente al césped sin girar antes hacia los banquillos. La llegada a Gelsenkirchen de Roberto de Di Matteo, que apostó fuertemente por él desde un principio, había sido el factor decisivo para que entrara de lleno en la dinámica del profesionalismo, dejando atrás una etapa como juvenil en la que se había exhibido imperialmente en todo tipo de competiciones internacionales. Sin embargo, aún no había hecho nada reseñable en el fútbol de élite. Todavía no había tenido tiempo de impactar en el primer nivel, nada raro a sus tiernos 18 años. Eso iba a cambiar el día de su debut en Champions League ante el entonces vigente campeón de Europa. Corría el minuto 25, el Schalke 04 tenía necesidad de remontar el 0-2 de la ida ante el Real Madrid y Choupo-Moting se lesionó con 1-1 en el marcador, por lo que el técnico italo-suizo se vio obligado a tirar del único delantero que tenía disponible en ese momento: Leroy Sané. Más allá de que estuviera a una parada de Casillas de remontar casi por sí mismo la eliminatoria (había marcado un gol espléndido y asistido a Huntelaar antes de toparse con los dedos del cancerbero madrileño), lo que aquel chico le gritó a Europa ese día en el Santiago Bernabéu fue mucho más relevante que su decisiva incidencia en el resultado. Que tenía unas condiciones exuberantes para la práctica de este deporte era algo de lo que no quedaba ninguna duda para cualquiera que hubiera tenido la oportunidad de presenciar, por ejemplo, cómo llevaba a su Schalke 04 a la Final Four de la UEFA Youth League (dejando por el camino, entre otros, al Chelsea que ganaría al año siguiente) sin embargo, ese día plasmó no que tuviera un carácter correcto para acompañar a sus virtudes,  sino que también era un verdadero privilegiado en lo mental. Por cómo agarró el encuentro por el cuello, por la seguridad, determinación y concentración que mostró siendo un niño inexperto ante el peso de la transcendencia, iba a ser muy difícil que ese joven imberbe no llegara. Y, efectivamente, ya está aquí.

Leroy Sané - Thomas Rodenbücher bajo licencia Creative Commons 2.0
Leroy Sané – Thomas Rodenbücher bajo licencia Creative Commons 2.0

No ha pasado ni siquiera un año desde aquel momento y Leroy Sané ya es internacional con Alemania (brilló con luz propia en su debut ante toda una Francia), ha cogido el testigo de Julian Draxler a la hora de liderar el peso ofensivo de su equipo (5 goles y 5 asistencias suma en toda la primera vuelta) y es pretendido por prácticamente todos los gigantes de Europa. Desde su club son conscientes de que será de largo la mayor venta de su historia y sólo queda esperar para engordar la suma final tanto como sea posible. Está quemando etapas a pasos agigantados: escalón a escalón va pagando todos los cheques que su talento venía firmando desde que era niño. Se ha convertido, sin lugar a dudas, en la gran joya del momento del fútbol alemán. En el unánime “next big thing” del fútbol teutón. ¿Pero cómo juega Leroy Sané?

Aquello que convierte a Leroy Sané en un elegido de este juego es un físico absolutamente privilegiado. Hijo de futbolista senegalés y gimnasta alemana, es como si se hubiera pretendido diseñar un prototipo perfecto para la práctica del fútbol. Es ágil, liviano y ligero, pero a la vez rapidísimo, potente y explosivo. Sus movimientos son de pantera: capaz de sostener velocidades endiabladas en conducción pero al mismo tiempo frenar, corregir, escurrirse y soportar choques sin perder el equilibrio. Y a partir de ahí, todo lo demás: su fútbol nace a través de lo que genera su físico. Su técnica no es exquisita, pero le permite acompasar el balón a sus movimientos  y su entendimiento del juego es todavía inmaduro, pero ha dejado detalles de no ser, ni mucho menos, un jugador lineal.

La posición en la que se ha establecido en la élite es la de extremo derecho. Ha visitado otras (mediapunta, segundo punta e incluso extremo izquierdo), pero a día de hoy parece claro que es esta la que mejor se ajusta a sus condiciones. Desde allí, a pierna cambiada, es donde aprovecha su exagerada velocidad para generar auténtico pánico en las transiciones. Si uno revisa la mayoría de acciones de gol que ha dejado Sané en su corta carrera (que incluye goles o asistencias ante prácticamente todos los rivales potentes que ha enfrentado, desde Real Madrid hasta Bayern Múnich pasando por el Borussia Dortmund o el Wolfsburgo), el denominador común suele que ser que se producen en contraataques donde el joven alemán puede arrancar con metros por delante. Ya sea acelerando él en conducción, eliminando rivales a golpe de zancada y asistiendo a compañeros libres o lanzando salvajes desmarques para ganar la partida a sus defensores, casi siempre suele haber una carrera larga previa que le permite sacar partido a sus virtudes. No es ningún mago utilizando su pierna zurda ni mucho menos especialmente genial a la hora de regatear, pero sí es capaz de conducir con el balón muy pegado al pie y valerse de su descomunal cambio de ritmo para generar ventajas tanto en estático como en transición. En pleno eslalom se escurre entre rivales, frena, acelera, soporta golpes y rebaña balones que se quedan muertos, por lo que aunque las jugadas no siempre sean limpias debida a cierta torpeza regateando, muchas veces consigue imponerse gracias al uso de su cuerpo. Es verdaderamente talentoso tirando y leyendo todo tipo de desmarques, si tiene espacio por delante no se cansa de ofrecer soluciones a sus centrocampistas y, como se ha comentado, rara vez perderá la carrera si se la dan. Su golpeo de balón es bastante básico, por lo visto hasta ahora el disparo a puerta no es una de sus especialidades que se diga. En ese sentido está (¿todavía?) lejos de la mayoría de atacantes TOP de la élite.

    Leroy Sane juega con la selección alemana - Focus Images Ltd
Leroy Sane juega con la selección alemana – Focus Images Ltd

Pese a que la dinámica de gasto actual vierte al mercado a los futbolistas en cuanto asoman su potencial, no se puede olvidar que Leroy Sané no ha completado siquiera una temporada completa como profesional. Es un jugador, aún, por desarrollar. Hay situaciones del juego a las que todavía no se ha adaptado. Si el contexto del partido no le permite generar acciones decisivas, le cuesta ofrecer otro tipo de soluciones. Por ejemplo, su juego de espaldas a día de hoy es francamente mejorable. Si tiene marcadores que se le anticipan, le suelen ganar la partida en muchas ocasiones. Apenas tira apoyos ni colabora en la gestión del juego cuando se ve aislado, cuando no sus compañeros no le encuentran fácilmente. Sin embargo, cuando el balón le activa, demuestra no ser un jugador ni mucho menos lineal. Abandona su posición con inteligencia, compensa los movimientos de sus compañeros o encuentra pases que no son simples. Con un entrenador minucioso que le oriente y le ayude a interiorizar conceptos más complejos del juego, su margen de mejora es aún grande. Deberá ser cuidadoso eligiendo su próximo destino.

Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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8 comments

Con los valores que se están manejando actualmente en el fútbol, ¿por cuánto podría salir Leroy Sané del Schalke 04?

Me deja algunas dudas el análisis en cuanto a la dimensión de Sané, Guillermo. Por un lado, para ser top, parece que le falta técnica individual (sobre todo para brillar ante equipos que se cierran y que te dejan pocos espacios), por otro parece que también le falta capacidad para generar una gran cantidad de goles (porque su definición no es brillante ni tampoco su último pase). En ese caso, ¿qué le hace ser tan bueno y tan apetecible para un equipo grande que llevaría la iniciativa si donde mejor se ha manejado es con espacios y en cuanto a calidad individual parece que le faltará un poco para ser top en cuanto a definición?

Por último, en clave Real Madrid (suene con fuerza), ¿les ves sitio? Cada vez parece más claro que el Madrid del futuro a corto plazo se hará en torno a Bale, y ambos comparten posición. El Madrid cada vez será más de Bale y menos de Ronaldo y si Sané jugara por la izquierda cuadraría mucho, pero siendo su mejor lado el derecho no termino de verle sentido a la operación.

Como comento en el artículo, lo que le hace tan atractivo para los gigantes son unas condiciones innatas para la práctica del fútbol absolutamente privilegiadas. Es cierto que en algunos aspectos es bastante incompleto y técnicamente no es ninguna maravilla (tampoco es cojo, ojo, pero en espacios reducidos no es ningún genio), pero no se puede olvidar que tiene 19 años. Nadie nos asegura que esas cosas no las vaya puliendo con la experiencia de juego. Lo que no se puede adquirir son sus condiciones, eso no se puede entrenar ni desarrollar y en ese aspecto es un verdadero elegido. Si los gigantes se están pegando por él, pienso que es principalmente porque saben que es un momento decisivo para adquirirlo. Aunque quizá no esté preparado aún para ser un primer espada de un grande, si sale ahora a un Bayern – RM – FC Barcelona o City, probablemente ya nunca lo puedan comprar o se tengan que ir a cifras desorbitadísimas. Su fichaje lo interpreto desde un punto de vista estratégico. No descarto, por ejemplo, que si es el Real quien lo ata lo tenga cedido un tiempo. En el FC Barcelona, amén de que su plantilla no es especialmente larga y jugadores como Munir o Sandro tienen bastante protagonismo, sí lo veo un jugador con mucho más rendimiento a corto plazo. Teniendo en cuenta la evolución de Leo Messi hacia el centro, la hiperactividad de Sané orbitando a su derecha y aprovechándose de lo que genera sí puede ser muy productiva.

En clave RM, la banda derecha es un puesto bastante bien cubierto con Gareth, James y Marco Asensio, tres jugadores de potencial absolutamente TOP. Imagino que si de verdad hay tanto interés a corto plazo en él es porque se especula con la salida de alguno de ellos (¿James?). A la hora de convivir con Bale no habría problema, tanto Gareth como Leroy pueden pasar a la media punta para convivir en la misma formación. Donde sí que no le veo en la izquierda, allí se convierte en un jugador de funciones muy limitadas: si te gastas 50-60 millones no es para fichar a un extremo a pie natural que te haga las funciones de desborde que te puede hacer un Lucas Vázquez de la vida.

Eso último que has comentado se me ha pasado decirtelo en el comentario, pero lo he comentado en twitter. Por un lado el Madrid tiene ahí a Bale, Asensio y James (también Odegaard, dentro del 4-3-3), por otro lado, su mejor posición es la de extremo derecho, y Bale (ahora sí que sí) parece que va a ser el jugador franquicia del equipo. Puede, como dices, irse hacia el centro y que la banda sea para Sané, pero eso te haría cambiar el sistema y ya te sobran Isco/James/Kovacic además de que esta plantilla es más para 4-3-3 que para 4-2-3-1 (además de que pierdes un poco de equilibrio con Sané, Bale, Benzema y un extremo izquierdo por delante de un doble pivote).
Una última pregunta. Ahora no, pero… ¿es potencialmente Sané mejor que Kevin De Bruyne?

Kingsley coman anthony martial y raheem steeling. Estos 3 mas Asensio y sane son el futuro de la elite europea

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