Aún son vulnerables

Bayern Munich v ChelseaEuropean Super Cup

Hemos entrado en una de las semanas cruciales del año para el Bayern de Pep Guardiola. Manchester United (Champions League), Borussia Dortmund (Bundesliga) y en menor medida Kaiserslautern (semifinales de DFB Pokal), 3 enfrentamientos que iban a dictar dónde se encuentra el proyecto a estas alturas, a decir si el Bayern 13/14 es sólo un esperanzador boceto del primer año de Guardiola al mando del club o si son ya un equipo maduro, redondo, listo para ganarlo todo. Con la Bundesliga bajo el brazo y colocados entre los cuatro mejores equipos de Europa, Guardiola ya ha competido como se esperaba de su figura: difícilmente alguien le acusará de fracaso estrepitoso si no gana nada más, salvo alguna debacle humillante inesperada. Sin embargo, entre la autoridad con la que se ha paseado en competición doméstica y el lógico aura que rodea a Pep y al flamante campeón de Europa, al equipo bávaro se le ha vestido como un gigante inalcanzable y perfecto al que los enfrentamientos ante los grandes equipos han desnudado. La realidad es que a día de hoy son un equipo imperfecto. ¿Pueden ganar ante cualquiera? Por supuesto, cuentan con una magnífica plantilla y con un genio en los banquillos como es el de Santpedor, capaz de desequilibrar eliminatorias y encuentros desde sus decisiones innovadoras. Sin embargo, este Bayern está muy lejos aún de ser lo que su entrenador quiere que sea. Si en la eliminatoria ante el United se insinuó, en el clásico alemán ante el Borussia Dortmund de Klopp quedó demostrado: colectivamente el equipo muniqués tiene muchísimos defectos. Como era absolutamente lógico, por otra parte. Dejar de competir tan pronto en Bundesliga, seguro que no ha ayudado a resolverlos.

Guardiola: “Tengo que pensar una solución. Tenemos muchos, muchos problemas.”

Arsenal v Bayern MunichUEFA Champions League

Guardiola no quedó contento con la actuación de los suyos frente al Dortmund. Foto: Focus Images Ltd

Verbeek marcó el camino

Casi todos sus rivales en Bundesliga esta temporada plantearon sus encuentros desde una máxima: el balón sería del Bayern, yo me plantaré atrás y trataré de salir rápido cuando lo recupere. “Me ha sorprendido lo bien que se contraataca en la Bundesliga.” llegó a decir alguna vez el propio Pep. Defendiendo a distintas alturas, con bloques más juntos o menos y con distintos comportamientos, pero prácticamente nadie se atrevió a disputarle el balón al gigante alemán, como era esperable por otro lado. Guardiola tomó nota y planteó esos encuentros anticipando las propuestas rivales: elaboró geniales mecanismos de salida (falsos interiores, balones largos a Mandzukic, cambios de orientación al lado débil…) y todo un sistema completo de comportamientos y matices para tratar de superar las pobladas defensas a las que enfrentaba y de evitar los posteriores contraataques. Resumido a brochazos gordos: creaba superioridad en el medio, construía la ventaja mediante sus centrocampistas y laterales y se la cedía a sus superdecisivos extremos para que la explotaran. Con los matices propios de cada encuentro, el conjunto de micro y macrodecisiones del genio catalán para ese fin fueron lo que les hizo ganar el título todavía metidos en pleno mes de Marzo.

Un señor holandés con pinta de cascarrabias que no te devuelve el balón si lo cuelas en su piscina llamado Gertjan Verbeek sería el entrenador que creara al Bayern el reto que aún no ha conseguido resolver. Con el Nüremberg, un equipo que por aquel entonces no había conseguido ganar un sólo partido de Bundesliga, consiguió hacerle pasar 15 minutos de auténtico infierno a los jugadores del Bayern. ¿Cómo? En una presión extrema, fue a buscar al campeón de Europa directamente a la salida de balón. Los extremos cubrían agresivamente a los laterales, los delanteros iban a por los centrales y los mediocentros no dejaban respirar a los centrocampistas muniqueses, ni darse la vuelta. ¿El resultado? Nerviosismo en los de Pep Guardiola, que perdía el balón en salida una y otra vez y a la vez sensación de vulnerabilidad, ya que el Nüremberg recuperaba el balón muy cerca de Neuer y tenía constantemente ocasiones de gol. Por supuesto: este tipo de defensa tiene sus riesgos. Si el equipo rival consigue superar la defensa inicial, se encuentra con un océano de espacios por explotar y Müller, Robben, Ribery y compañía no son precisamente malos en ese aspecto. Por eso, entre otras cosas, el Bayern acabó ganando ese partido, aunque aquel encuentro fue un ejemplo público de cómo hacer sufrir a un equipo que hasta entonces parecía invulnerable. Con dispar resultado, pero con la característica en común de acumular minutos de sufrimiento muniqués, equipos como el Mainz, Hoffenheim, Wolfsburgo o hasta el Manchester United en los minutos finales imitaron a Verbeek. El planteamiento tiene su lógica: los centrales son el eslabón más débil en lo que a salida de balón se refiere en el conjunto bávaro: si les encimas, no son individualmente capaces de sacar el balón. Sus centrocampistas, de cara y con tiempo y espacio, son peloteros brillantes, aunque recibiendo de espaldas, con un hombre encimándoles y sin tiempo para darse la vuelta, no son especialmente ágiles en primera instancia. Lo más peligroso del conjunto bávaro son indiscutiblemente sus extremos: Müller, Robben y Ribéry. Por ello, si les vas a buscar arriba y no les dejas avanzar, les mantienes alejados del balón y les obligas a alejarse de su rango de acción donde son determinantes.  El BVB de Jürgen Klopp (que ha ganado al catalán en dos de sus tres enfrentamientos) supo explotarlo hasta lograr la victoria más autoritaria hasta ahora frente al Bayern de Guardiola.

Klopp desnudó sus carencias

Esta vez la fulgurante presión de los amarillos no pilló por sorpresa a Guardiola, que la esperaba y montó un esquema para intentar combatirla. Repitió con falsos interiores, Rafinha y Alaba, para que el equipo tuviera siempre una opción en salida de balón y mandó escalonarse casi hasta la mediapunta a Schweinsteiger, para no ser tan horizontal, para poder tener alguien capaz de recibir a la espalda de los mediocentros amarillos y asentar la posesión en campo contrario. Jürgen Klopp planteó el partido de forma muy parecida al que había planteado unos días antes frente al Real Madrid: ordenó un agresivo y alto 4-4-2 ( a veces 4-3-3) yendo a buscar intensamente al primer receptor y no dejando que nadie reciba cómodo por dentro, que obligó a que Robben (fenomentalmente encimado por un soprendente Erik Durm) y Ribéry tengan que bajar a ayudar. La sorpresa fue la suplencia de Lewandowski. No fue por posibles conflictos morales internos del polaco: tenía una explicación táctica.

 

BVB vs Away team - Football tactics and formations  Planteamientos iniciales

El Bayern para salir abre a sus centrales: tanto Javi Martínez como Dante se pegan a la cal para dar una opción de pase alejada al mediocentro. Si la pierden en plena salida, ahí hay un espacio enorme y la idea era recuperar, lanzar y que el vertical Aubameyang atacara ese espacio de forma agresiva, aprovechando que es mucho más rápido que los centrales bávaros. Lo vimos una y otra vez y fue un recurso bastante peligroso, que obligó a Javi Martínez a hacer auténticas heroicidades. Cristiano Ronaldo en ese contexto puede ser letal.

Lo cierto es que, al igual que hizo frente al Real Madrid, el BVB consiguió que el Bayern sufriera muchísimo para lograr salir de la primera presión y que prácticamente no se pudiera instalar cerca del área de Weidenfeller. Su agresividad en la presión (en el centro del campo especialmente) dinamitaba las posesiones bávaras, que de vez en cuando encontraban a Robben en ventaja y ahí sí se olía el peligro, aunque un brillante Matts Hummels (vaya semana la suya) consiguió pararle en el último gesto. Fue una primera parte de imprecisiones, hasta que un saque de banda perfectamente ejecutado por el BVB acabó siendo el origen del primer gol de la noche, en una jugada en la que se notó la poca intensidad física de Lahm como mediocentro y en la que volvió a quedar latente que quizá no hay otro jugador en el mundo dirigiendo contraataques como Marco Reus. Fue Mkhitaryan, al que Klopp confesó esta semana haber tenido que dar una charla de ánimo tras sus fallos frente al Madrid, el que puso el 0-1 en el marcador. Hubo justicia poética con el armenio, que firmó un partido brutal tanto defensivamente como transitando después. Quizá su mejor partido con la camiseta amarilla hasta la fecha.

Guardiola, constantemente exprimiéndose para encontrar soluciones, mandó a Schweini al mediocentro y pidió a Lahm que se escalonara un poco más arriba de interior, intentando que su equipo se asiente más adelante. No mejoró un Bayern que  se mostraba parsimoniosamente lento en la circulación de balón: la defensa amarilla estaba siempre bien organizada para defender arriba a los de Pep. En ese contexto se está notando las carencias en la plantilla del equipo muniqués: sin Thiago (que tampoco es exactamente eso) el Bayern no tiene un centrocampista ágil capaz de crear ventajas ante presión, de cambiar de ritmo, de regatear en espacios cortos y dar aire a su equipo. Pep mataría por un Di María, un Modric. Un dato sirve para ilustrar la incomodidad local: 43 minutos tardó en realizar su primer tiro a puerta.

Tres minutos después del descanso, los mismos 3 protagonistas del primer gol, pero con papeles opuestos esta vez, se encargarían de batir al recién salido Lukas Raeder: Miki roba a un Bayern volcado y conduce de forma vertiginosa, abre a Aubameyang, que asiste y Reus hace el 0-2.  La transición defensiva del Bayern volvía a dejar muchas dudas, como lo harían después Dante y Javi Martínez en el 0-3 que finiquitaría el partido pocos minutos después. Está claro que, cuando se han visto exigidos los centrales bávaros, no han demostrado ser pulcros ni mucho menos. Es un defecto que sus rivales deben explotar.

Habrá quien diga que en este partido no había nada en juego y que por ahí se entiende la mala imagen del Bayern. Pueden tener parte de razón, pero mal harían los bávaros si no ponen solución a los problemas mostrados, no sólo hoy sino también ante Manchester, Augsburgo o Hoffenheim: en los últimos 5 partidos el rival se le ha adelantado siempre en el marcador. Por supuesto que un perfeccionista incansable como Guardiola va a exprimirse para poner cota a sus defectos, aunque ahora entran en escena una serie de elementos que no había vivido hasta ahora en su etapa bávara: por primera vez vive un momento crítico (todo había salido rodado hasta ahora), por primera vez la prensa va a ser dura con él y por primera vez hay riesgo de que los jugadores dejen de creer tan ciegamente en su idea. Kaiserslautern primero y Real Madrid después, nos dirán cómo reacciona el proyecto de Guardiola a su primer contratiempo gordo.

Foto de portada: Focus ImagesLtd.

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11 comments

No pinta bien, espero me equivoque. Por cierto, pensando en el mercado de verano, ¿a quién verías como solución para el puesto de central y de mediocentro? o a su vez ¿qué solución implementarías temporalmente?

Yo creo que el Bayern necesita:
-Un central sólido, que en primer lugar defienda bien y después tenga buena salida de balón.
-Un mediocentro que cumpla con las mismas características, si desde el club se considera que Hojbjerg no está aún para ser importante.
-Un interior más físico, de más recorrido, capaz de conducir y “volar”. ¿Emre Can?

Gracias por tú respuesta, y muy pronta por cierto.

Mis pensamientos al respecto:
-No hay muchas opciones en el mercado, son realmente pocos los centrales TOP en el mundo, además de costosos. No veo a la directiva invirtiendo mucho dinero en ello, aunque últimamente me han sorprendido con Javi o Götze, por citar ejemplos.
-Dada tu opinión sobre el mediocentro, empiezo a creer que los 40M usados en Javi empiezan a ser excesivos, ya que en teoría el debería ser ese hombre (defensivamente cumple pero en técnica y salida del balón no).
-Con respecto a Höjbjerg, es curioso su caso, ya que él podría ser lo que busca Pep, pero lo que me llama la atención es que en los minutos (pocos) que ha jugado lo ha hecho de todo menos de mediocentro. En mi opinión, estos partidos de Bundesliga deberían ser de él, y nadie más que él.
-Concuerdo en que fue un error la salida de Can, aunque gracias a ella estamos conociéndolo mejor. Lamentablemente fuera de München. ¿Te parece que Schweinsteiger ya no está para eso? Bastian es un box to box, por naturaleza pero las lesiones lo han mermado un poco.

Tienen ya en plantilla a un buen mediocentro posicional, Hojberg, aunque es quizá demasiado joven. Conforme está rindiendo en el Leverkusen, imagino que para la próxima temporada repescarán a Emre Can, que además tiene a su favor una polivalencia interesante. Lo más complicado será encontrar un buen central, porque media Europa necesita reforzarse en esa posición, y escasean jugadores con el perfil que necesita el Bayern. Quizá Mangala sea una opción interesante.

Hombre, qué obsesión tiene la redacción de MI con Emre Can? No es la primera vez que leo que sería un jugador para fortalecer el Bayern, que, en mi opinión, es una conclusón bastante equivocada. Actualemnete, es un jugador muy mediocre, que no tiene una buena temporada ni en Leverkusen ni con la selección U-21. Aún le falta mucho para llegar a ser uno de los mejores mediocentros de Bundesliga.

Tiene características similares a Badstuber (antes de la lesión) y no lo veo tan seguro defensivamente aunque en Tottenham lo estaba haciendo muy bien últimamente, habrá que esperar en que forma regresa este último. Holger podría ser un gran ”fichaje” para la próxima temporada.

Guillermo,

yo pertenezco al grupo que esta diciendo: No esta nada en juego.. y no lo será. Hasta el mismo Guardiola lo dijo antes del partido con el Augsburgo… “La temporada se ha terminado”
Los resultados estan confirmando su oración.

Si quieres sacar conclusiones de un partido en el cual el BVB competía para recuperar su renombre y los de Bayern buscaban no lesionarse… adelante 😉

Yo no creo que el Bayern buscara “no lesionarse.” Viendo cómo planteo el partido Guardiola, las órdenes específicas, la actitud de sus jugadores y la rivalidad reciente, creo que Pep ideó este partido como si fuera decisivo en un título.

De todas formas, este texto no trata sólo de lo que pasó el sábado. Habla de cómo cada vez que un rival ha ido a presionar al Bayern a la salida de balón, este ha sufrido, independientemente de que lo acabara ganando o no. Y esto no ha pasado sólo cuando no había nada en juego: United, Mainz, Wolfsburgo, Nüremberg… Lo del BVB fue quizá el culmen de esa idea.

es cierto, Guillermo. No he hecho referencia al análisis de los problemas que enfrenta el Bayern cuando un equipo le presiona mucho, como lo describiste tu… lo vi en el partido con Mainz 05.

Antes de entrar en este tema, sabes, el Bayern superó todos los intentos en la Bundesliga hasta ganar la liga. A partir de ahí para mi es otra historia.

Pero me parece que los de Munich, es decir lo aficionados y el club mismo pasan encima de los resultados…

Acerca del resultado dijo el mismo Guardiola: A lo mejor era un error decir que la liga ya esta decidida…

Hay un rumor que el Bayern esta alineando los mejores para no enfadar más al resto de la liga por alinear un segundo equipo y se les reprocha una distorsión de la competencia… Irónicamente dijo esto Armin Veh que dejo fuera a sus mejores jugadores para no perderlos (perdiendo 0-5) como se le ocurrió a su colega Gert Verbeek (perdiendo 1-2).

Bueno: Acerca de tu tesis: Estoy seguro que este Bayern no es el más maduro que vamos a ver (si no ocurre algo impensable como la destitución de Guardiola). Es el primer año de Guardiola y ya son así fuertes…

Al fin y al cabo: Ver en este partido con el BVB el patron del problema muniqués, me parece un poco exagerado por las razones que he mencionado antes, que, a su vez, son exagerados también. Pero creo que sí en este nivel falta un toque de motivación perderás muchos partidos… hasta contra el Augsburgo… sobre todo porque todos lo estan dandolo todo…

Excelente artículo. Muy bien analizado. El gran problema del Bayern son sus centrales, ¿por qué? 1. Tienen mala salida de balón y es lo más importante para una idea tan perfeccionista como la de Pep. 2. Son lentos y ocupan mal los espacios con posesión. Es muy fácil la forma como luego de una recuperación y en un mano a mano con los centrales, estos pierdan. Ahora, de entrada critiqué la forma como Pep desechó a L. Gustavo, era su ‘Busquets’, quita, limpia, organiza, entrega con ventaja, posicional y físicamente excelente. Segundo gran error.

El Bayern debe contratar sí o sí uno o dos centrales con el ‘chip Pep’. Debe intentar conseguir ese jugador que te ayude a dar seguridad a la posesión, que le de pausa y aceleración a la transición, que pueda cortar la velocidad de la transición rival y capaz de ejercer presión alta para recuperación rápida.

Eso sí, creo que la segunda temporada de Pep en el Bayern será mucho mejor.

Un saludo para ti desde Colombia.

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