Ribéry le robó el alma a Klopp

Ribery Bayern Focus

El Lewandowski por Kroos, paradigma de un cambio de estilo

El hecho de que hasta estas últimas semanas el Bayern no se hubiera enfrentado a rivales de demasiada entidad ha impedido que pudiéramos observar con claridad la naturaleza de la versión 2.0. del equipo de Guardiola. En pretemporada vimos una cosa que hasta ahora sólo se había mostrado parcialmente debido al camaleonismo que ofrece su entrenador dependiendo del rival que esté enfrente, así que Guardiola nos hizo dudar sobre la versión del equipo muniqués que tenía en su mente para afrontar su segundo año en la capital de Baviera. Tanto la exhibición ante la Roma en el Estadio Olímpico como el partido del día de hoy ante el BVB (quizá, junto al del Manchester City, los dos partidos ante rivales de más entidad que ha jugado el campeón alemán) nos allanaron el camino: este Bayern es muy distinto al de la temporada pasada. El fútbol es de los jugadores y el Lewandowski por Kroos que vivió la entidad bávara este verano ha tenido indudable incidencia en su tipología de juego: el Bayern juega al ritmo que ansía el polaco, radicalmente contrapuesto a la pausada y parsimoniosa velocidad que imponía Kroos para comandar. Este es el Bayern del vértigo.

Müller y Lewa para dejar a Robben de cara

Klopp repitió un planteamiento parecido al que ideó en la Supercopa Alemana para que el Bayern tropezara: presionando arriba con 3 hombres a la salida de 3 bávara. Sin embargo, a diferencia de lo visto en Dortmund en Agosto, esta vez el equipo bávaro contaba con la presencia de Xabi Alonso para ayudar en la gestión del juego, por lo que los locales tenían superioridad numérica a la hora de salir y conseguían superar con cierta limpieza la primera línea de presión amarilla. Kagawa trabajaba con muchísimo ímpetu en torpedear la salida desde el carril central, razón por la cual el contexto fue mucho más incómodo para Xabi que de costumbre. El BVB, colocado en una suerte de 4-3-3 en el que los laterales mordían con agresividad, trataba de impedir que jugadores rojos pudieran recibir con comodidad el primer pase y fue ahí donde especialmente Lewandowski y también Müller brillaron. Los de Guardiola, viendo que los receptores cercanos estaban escoltados, empezaron a salir en largo y el polaco comenzó a tirar apoyos, recibir de espaldas y dejar de cara a los jugadores de segunda línea, una acción que precipitaba los ataques y que permitía que los eléctricos atacantes locales pudieran hacer diabluras. Aparecían los espacios y Müller, Lewa y Robben podían atacarlos con su sensibilidad e instinto asesino, lo cual generó un comienzo en el que sólo Weidenfeller impidió que la superioridad en el juego se tradujera en el marcador. En el minuto 31, una internada eléctrica de Aubameyang por la derecha fue cabeceada por Reus, en una acción en la que Benatia dejó bastantes dudas, para adelantar a los amarillos. En opinión del que escribe el Bayern era superior, pero el BVB también tenía sus argumentos y lo aprovechó: cuando Kagawa y Reus combinaban cerca de Neuer, su constante desequilibrio y sus asociaciones olían a gol y así llegó el primero. Se llegó al descanso de lo que estaba siendo un auténtico partidazo.

 

bAYERN vs BVB - Football tactics and formations

Planteamientos iniciales. Foto: sharemytactics

El Allianz hizo el cambio ganador

El ritmo del encuentro vistió al encuentro de eliminatoria Champions League: la salvaje intensidad física y emocional sobrepasó a los planteamientos tácticos y aquello parecía que lo iba a ganar quien supiera conjugar la calma con el hambre. El Bayern controlaba, pero el Dortmund se iba haciendo fuerte en su defensa y mantenía el bloque con cierta solidez, lo que aumentaba la autoestima de un conjunto casi enfermo. Los de Klopp, que sumaban 1 punto en los últimos 6 partidos, tenían mucha más necesidad de salir de ahí con una victoria y la épica del encuentro, el favorable contexto, unido a la fuerza emocional que inyecta su entrenador hacía presagiar que esta vez los amarillos se iban a llevar el gato al agua. El Allianz Arena percibió que se podía repetir una situación que ya habían visto unas cuantas veces y empezaron a corear al unísono al jugador cuya personalidad y arrojo le han convertido en el hombre más querido del último lustro en Frottmänning. “Ribéry, Ribéry, Ribéry” tronaba el estadio. Aquello era un reto para Franck. En cuanto Guardiola lo percibió, le ordenó que se quitara la camiseta y le introdujo en el campo, lo que encendió a su afición y comenzó a crear una historia cuyo desenlace parecía cantado. El francés, al cual estos contextos ya no le pesan, cargó en sus hombros la responsabilidad del partido y cada vez que tocaba el balón, ponía al campo cuesta abajo. En su segunda recepción, frenetizó la posesión local y propició un desequilibrio que permitió a Lewandowski empatar el encuentro. A los pocos minutos, provocó el penalti que daría la victoria a los de Pep Guardiola, que ya sabe que lo tendrá difícil para sentar a un héroe como el 7 en el Allianz Arena.

Guardiola sobre Ribéry “Si los fans corean su nombre, le tengo que sacar.”

Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

Brillante partido, a pesar de la derrota este es el Borussia Dortmund que debe aparecer. Como se señala en el artículo, determinante el ingreso de Ribery, sacudió a toda la defensa amarilla con sus desequilibrios. El cambio Kagawa/Grosskreutz, bueno también el gol fue prácticamente al minuto que ingreso el alemán, pero me parece que aquí se comenzó a perder el partido al pasar probablemente de un 433 a un 442, lo que permitió mayor libertad en la salida al Bayern.
Pero es lo que pasa en los grandes partidos, muy buen encuentro. De lo mejor que he visto este año.

Ribery y Subotic.

Valla mala suerte la del Dortmund! Estaba cuajando un partidazo en todas las líneas, pero la baja de Hummels en el medio tiempo fue un masazo lamentable y DETERMINANTE.

Tampoco ayudaron mucho los cambios de Kloop; Grosskreutz es un jugador limitado que no aporta mucho; en tal caso la apuesta mejor hubiera sido Gundogan, no crees?

Gündogan hace tiempo que no está para salvar a nadie… Grosskreutz aporta lo que tiene: trabajo, trabajo y más trabajo, que no es poco. Además, donde lo pongas te hace un partido correcto.

Sólo con ver el 11 queda claro que el Bayern es una apisonadora ofensiva, totalmente subordinada a la idea de juego que abandera Guardiola.
Especial mención merece el trabajo en defensa, donde es fundamental el cambio de posiciones que realizan Alonso y Alaba, la inteligencia táctica de Lahm, y también hay que reconocer el buen trabajo de Bernat, que ya va midiendo mejor cuándo y cómo apoyar en ataque y defensa.
En la parcela ofensiva, de nuevo tengo que señalar a Müller, un jugadorazo que hace todo bien. Sabe combinar, sabe apoyar, sabe moverse, desmarcarse, pelea, va bien por arriba, maneja ambas piernas, tiene gol, tanto de bella factura como de churro… y bueno, qué decir del estado de forma de Robben, o del rendimiento de Lewandowski y los detalles técnicos que deja en cada partido.
Por último, me alegra ver fino de nuevo a Ribéry, va a ser importante recuperarlo.

La Bundesliga, salvo descalabro mayúsculo, está ya resuelta, y el Bayern es campeón. Si ahora están intratables, imaginad cuando recuperen a Javi Martínez, Badstuber, Schweinsteiger y Thiago.

Gran partido el que vimos en el Allianz. Este Bayern sigue dando muestras de mucho crecimiento aunque lo de Lahm de volante sigue molestandome.

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