Aspirina contra el dolor de cabeza

Hummels terminó desesperado. Foto: Focus Images Ltd.

Después de enlazar tres partidos sin conocer la victoria, el Bayern Munich se reencontró con la senda del triunfo con un resultado que alivia el dolor pero que todavía no despeja las dudas que rodean al elenco de Carlo Ancelotti. El Bayer Leverkusen, un equipo capaz de lo mejor y de lo peor, exhibió una de sus versiones más competitivas en un escenario en el que a muchos les entra el vértigo, y lo hizo con una apuesta de Roger Schmidt por la juventud, que respondió al reto. Kai Havertz, el jugador más joven en disputar un partido de Bundesliga con el Bayer Leverkusen, disfrutó de su segunda titularidad en el campeonato liguero. El extremo de 17 años jugó en la banda derecha, cuyo lateral cubría un chico de 19 años, Benjamin Henrichs. Brandt y Tah, ya habituales en los planes de Schmidt a sus 20 años, también fueron de la partida ante un Bayern en el que convivieron Lahm y Kimmich en roles inversos a los esperados, con el capitán actuando en la medular y el joven internacional absoluto en el lateral derecho. La disposición y la juventud de las piezas sobre el tablero insinuaban un espectáculo cuanto menos atractivo.

Bayern Múnich 2 (Thiago 30′, Hummels 56′)
Bayer Leverkusen 1 (Çalhanoglu 35′)

Bayer Leverkusen vs Bayern Munich - Football tactics and formations

Quizás Bayern y Leverkusen no firmaron el partido más brillante del curso, pero dejaron detalles en los que merece la pena detenerse. Los de Schmidt salieron a presionar arriba, con intensidad e intención, apretando en especial con la figura de Charles Aránguiz. El chileno se descolgó y acompañó a los dos puntas para evitar que Xabi Alonso recibiese cómodo en los primeros compases, lo que dificultó el arranque de partido del Bayern. Como suele ocurrir cada vez que el rival aprieta arriba, los de Ancelotti no se sintieron cómodos y se vieron tan superados como sorprendidos por el inicio visitante, lo que casi les cuesta un gol de Mehmedi a los dos minutos de encuentro. Por otro lado, cuando el Bayern se asentó en el partido dispuso de posesiones relativamente largas, pero la mayoría de ellas resultaron inocuas. La circulación de balón de momento es bastante previsible en el combinado bávaro, que encontró dos vías para progresar ante el Bayer Leverkusen. La primera, la inspiración de Xabi Alonso para encontrar un pase entre líneas si alguno de sus compañeros se mueve con acierto y abre un hueco a la espalda del centro del campo rival. La segunda, más habitual, fue la banda izquierda. Con Alaba subiendo como un cohete en casi cada jugada de ataque y Douglas Costa encarando a menudo a Henrichs en situación de uno contra uno, el Bayern encontró un filón en el flanco menos experimentado del Bayer Leverkusen. En ese costado nació el 0-1 de Thiago, pero también varias de las jugadas más peligrosas de los locales. La superioridad del Bayern en esa banda fue particularmente evidente en el primer tiempo, porque más tarde el Leverkusen minimizó las situaciones en las que Costa recibía frente al lateral con ventaja, en las que el brasileño tiene todas las de ganar.

Douglas Costa of Bayern Munich during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 20/10/2015
Douglas Costa fue uno de los mejores jugadores del Bayern. Foto: Focus Images Ltd.

A pesar del resquicio abierto en la banda derecha de los pupilos de Roger Schmidt, el Bayer Leverkusen exhibió la personalidad suficiente para reaccionar al tanto local. Çalhanoglu igualó la contienda a los pocos minutos, tras dibujar una pared espléndida con Julian Brandt, y no se vino abajo en el segundo tiempo cuando Hummels puso el 2-1 a la salida de un córner. El Bayern no generó demasiadas oportunidades en el segundo tiempo, pero golpeó a balón parado para calmar los ánimos en una semana negativa para la entidad muniquesa tras las derrotas contra Borussia Dortmund y Rostov. Aun así, sufrió de lo lindo para mantener la ventaja porque el Bayer Leverkusen despertó de la mano de Kevin Volland, que refrescó el ataque renano. Además, el doble cambio producido inmediatamente después del tanto de Hummels reforzó la confianza del jovencísimo Havertz, que se mantuvo sobre el césped y empezó a participar de forma más activa en el juego visitante. El internacional alemán sub-17 pidió el balón, se empezó a asociar por el carril central e intervino en varias acciones de ataque, dejando detalles de la calidad de su zurda. Aunque la mejor ocasión para empatar la desaprovechó Volland, que después de un pase largo de Tah tiró un sombrero a Neuer remató con poco ángulo y se topó con el brazo (el árbitro entendió cuerpo) de Javi Martínez.

“Hemos jugado aquí en tres ocasiones. Este ha sido nuestro mejor partido, y lo hemos jugado con el equipo más joven. Podemos estar orgullosos, con este equipo tan joven, de haber jugado este partido ante un equipo tan experimentado”. Roger Schmidt, después del partido.

A pesar de las dificultades, el Bayern suma tres puntos, pero su juego no termina de convencer. Thomas Müller continúa sin mojar en Bundesliga, y su actuación ante el Bayer Leverkusen pasó totalmente desapercibida. Tampoco invitan al optimismo las prestaciones exhibidas por Lewandowski, que firmó un partido discreto. El Bayern encontró en el flanco izquierdo un arma dominante, pero también debe activar la banda contraria si quiere someter a los adversarios como le gustaría. Y seguir mejorando en bastantes más aspectos del juego. En unos meses sabremos si el Bayern padece un simple dolor de cabeza o si los síntomas sugieren una afección más preocupante.

Roger Schmidt se marchó satisfecho con el desempeño de sus jugadores. Foto: Focus Images Ltd.
Roger Schmidt se marchó satisfecho con el desempeño de sus jugadores. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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