Bestias hambrientas

Kiessling, en una imagen de archivo jugando contra el Chelsea en la Champions (Foto: Focus Images Ltd).

Salió el Bayer Leverkusen únicamente pensando en la portería rival. Empezó la Bundesliga con el ansia de batir la portería defendida por Langerak y a los ocho segundos de juego lo logró cuando Bellarabi dejó atrás a Ginter y anotó el 0-1. El Borussia Dortmund apenas había reaccionado al pistoletazo de salida y ya veía cómo su rival se había adelantado en el marcador. La intensidad del oponente, con su fulgurante inicio reflejado en el gol más rápido de la historia de la Bundesliga, le había superado.

Y con el resultado a favor será muy complicado superar al Bayer Leverkusen esta temporada. Con la incómoda (para el B.Dortmund) necesidad de hacerse con la iniciativa y buscar la portería rival tras el gol tempranero, los chicos de Roger Schmidt hicieron lo que más le gusta al nuevo técnico: presionar la salida de balón rival, morder arriba y provocar errores en campo contrario. A día 23 de agosto es complicado que el físico de sus futbolistas aguante tal esfuerzo, pero el Bayer Leverkusen demostró un hambre enorme. Sus futbolistas fijaban la mirada en el balón y presionaban como si no hubiera mañana. Eran lobos hambrientos que perseguían a sus presas. Su único objetivo era molestar: robar el balón, interceptar un pase, bloquear un desplazamiento en largo, forzar un saque de banda. Cualquier cosa para interrumpir la posesión y cortar el ritmo del rival. Pero, al mismo tiempo, manteniendo una disciplina que permitía taponar todas las líneas de pase posibles del tal modo que fuese necesario un toque rápido y preciso, casi perfecto, para superar su presión.

Para el Borussia Dortmund resultaba prácticamente imposible mantener el balón en su mitad de campo; ningún futbolista podía tocar el esférico más de dos veces antes de soltarlo, pues en seguida se veía ahogado por la presencia de uno, dos o hasta tres adversarios. De poco le sirvió formar con un centro del campo en rombo similar al que derrotó al Bayern en la Supercopa, en este caso con Reus en la mediapunta y Mkhitaryan como interior izquierdo. El Bayer Leverkusen obligó a rifar la pelota a menudo y la recuperó muy arriba. Le faltó transformar su dominio territorial y futbolístico en una superior cantidad de ocasiones de gol (al fin y al cabo Langerak no tuvo que intervenir demasiado), pero su constante juego en el campo rival era una perpetua amenaza para la defensa local. Los centrales del Dortmund se veían exigidos en casi cada acción. La primera mitad fue una exhibición que siguió las líneas maestras del Red Bull Salzburgo que tanto gustó el año pasado… bajo las órdenes de Roger Schmidt. Mucho ritmo, intensidad y los atacantes combinando a velocidad de vértigo, de forma vertical y casi de memoria.

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El Bayer Leverkusen propone el fútbol que más le gusta a Roger Schmidt (derecha). Foto: ifcs_media

Sin embargo, asumir esta presión -con los extremos en el área rival, los laterales muy arriba y Gonzalo Castro, Rolfes y la pareja de centrales acompañando- tiene sus riesgos. La espalda de la zaga queda muy expuesta y si la presión no se ejecuta bien, de manera coordinada, existe un riesgo enorme de conceder mucho espacio a su espalda frente un equipo que se siente muy cómodo cuando tiene la oportunidad de correr. Aun así, el trabajo sin balón del Bayer Leverkusen fue tan bueno que alejó al Borussia Dortmund de su área durante toda la primera mitad y, así pues, le compensó correr ese riesgo. Más todavía al carecer los de Klopp de una figura como la de Lewandowski, cuyo pecho supondría un recurso interesante ante una presión tan adelantada, y vista la concentración de hombres como Toprak, Spahic o Jedvaj, que completaron una actuación notable. Pero el paso de los minutos también expuso el otro principal defecto del planteamiento de Roger Schmidt: la capacidad física para sostener tal intensidad durante 90 minutos. El Borussia Dortmund empezó a inclinar el campo a partir del minuto 55 y la presión desapareció pasada la hora de partido, por lo que se redujeron las dificultades del equipo local para pisar el campo contrario. Este momento llegó ya sin Reus sobre el terreno de juego -titular pero todavía lejos de su mejor momento de forma- y sin varios de sus centrocampistas más capacitados para actuar en ataque estático (Gündogan, Sahin e incluso Kirch). Era más fácil mover el balón, pero el escenario seguía sin ser propicio para los de Klopp, que tampoco generaron demasiadas ocasiones.

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El croata Jedvaj, ya convocado con la selección absoluta, jugó a un buen nivel. Tiene 19 años. Foto: MarcadorInt

De hecho, las tres grandes oportunidades del Borussia Dortmund llegaron en los últimos minutos y todas en una situación similar: tres acciones a balón parado. Como quedó en evidencia el pasado martes en Dinamarca, el Bayer Leverkusen sufre en las jugadas de estrategia. En esta ocasión apareció Bernd Leno para evitar el empate en los últimos compases del encuentro en varias acciones no demasiado bien defendidas. Estas llegaron cuando la fatiga hizo mella en el conjunto visitante, incapaz de mantener la presión y con menor frescura arriba para salir al contragolpe. No obstante, a Bellarabi le quedó un último aliento para presionar a Durm en el minuto final del encuentro, robarle el balón y asistir a Kießling con un maravilloso pase en profundidad que facilitó el tanto del ariete alemán. Con un gol en el primer minuto y otro en el último, ganó el Bayer Leverkusen en uno de los estadios más complicados de Alemania. Ante uno de los candidatos al título. Y en la jornada inaugural, desplegando un fútbol notable. La puesta en escena no podía ser mejor.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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8 comments

La verdad me sorprendió gratamente el Leverkusen; impresionante la intensidad con que jugaron, con las líneas muy cortas, asfixiando a su rival y con rendimientos individuales bastante altos.

Me sorprendieron gratamente Jedvaj: tiene muchísimo talento este joven croata y Çalhanoğlu, el joven turco que también dejó muestras de muchísima calidad técnica. Veremos como evoluciona el equipo, pero comparativamente con el del curso anterior, éste luce mucho más fresco, más atractivo y con mayores virtudes técnicas.

Me gusta que el técnico haya apostado, sin tantos temores, por jugadores jóvenes.

Y en cuanto al Dortmund, pues urge que la enfermería se desocupe un poco. Que regresen Hummels, gudogan y Bender. Ginter, en lo que he visto hasta ahora, me parece un defensor limitadísimo y lo de Kehl, pues un desastre, sin más.

Es el equipo a seguir este año en la bundesliga, el Bayer de Roger Smichdt, primer partido de liga buenisimas sensaciones, es el equipo que va a pelearle el titulo al Bayern de Pep este año

Y me sigue gustando mucho este equipo. Lo volvi a ver contra Hertha y sigo enamorado Çalhanoğlu, en primera instancia y Bellarabi. Sigo viendo al equipo muy fresco, muy dotado técnicamente y con un técnico de una propuesta muy moderna. Ojo con este equipo, lo digo desde ahora.

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