Caricatura

Bellarabi - Leverkusen - Johann Schwarz

El empate en Augsburgo es un partido paradigmático para comprender las virtudes y defectos del Bayer Leverkusen de Roger Schmidt. El club de la aspirina vistó al equipo revelación de la Bundesliga, dos puntos por encima en la clasificación, con varios cambios en el once titular. Fuesen por las bajas o porque en el horizonte estaba el encuentro de Champions contra el Atlético, Schmidt alineó a Gonzalo Castro en el lateral derecho, Papadopoulos formó en el eje de la zaga junto a Toprak, Çalhanoglu acompañó a Rolfes en el doble pivote, Son y Brandt partieron desde las bandas y Bellarabi jugó por detrás de Drmic. Pese a las modificaciones, vimos al Bayer Leverkusen de siempre, irregular e imprevisible como pocos esta temporada.

El próximo rival europeo del Atlético de Madrid jugó una notable primera mitad, liderado por un enchufado Bellarabi, y un dramático segundo tiempo en el que dejó escapar los tres puntos. Se adelantó en los primeros minutos gracias a un gol de Drmic, que culminó un formidable contraataque. Con el marcador a favor el Bayer Leverkusen se siente más cómodo y el Augsburgo fue el enésimo testigo. Los de Roger Schmidt robaron bastante arriba y, sobre todo, salieron a la contra con enorme facilidad. Los locales no eran capaces de frenar la velocidad de Son, Bellarabi y Drmic y, para más inri, Hitz alternó momentos de inseguridad bajo palos con paradas providenciales. Sin embargo, al mismo tiempo el Augsburgo también le hizo cosquillas a su adversario sin necesidad de emplearse demasiado en ataque. Cuando movió el balón con temple, encontró huecos a la espalda de Wendell, lateral izquierdo del equipo visitante, pese a que Bobadilla no siempre pudo castigarlos.

Bellarabi - Leverkusen - fuguito

Bellarabi fue uno de los mejores del partido. Foto:  fuguito

Weinzierl leyó bien los problemas del Bayer Leverkusen e introdujo a Caiuby tras el descanso. El futbolista brasileño se pegó a la banda derecha, Bobadilla centró su posición y los visitantes empezaron a sufrir mucho. La pareja formada por Çalhanoglu y Bender fue incapaz de frenar a Altintop entre líneas y el equipo sufrió por las bandas. Al final, cayó el gol, en un despiste de Papadopoulos, que salió de su posición y desprotegió su espalda en la frontal del área, donde apareció Caiuby para empatar el choque. Tras el empate, el descontrol. Un ida y vuelta constante sin que ninguno de los pupilos de Roger Schmidt lograra enfriar el ritmo de un partido cada vez más favorable al Augsburgo, pues sólo Bellarabi mantuvo un nivel de participación similar al de la primera parte. No obstante, la fortuna benefició a Reinartz, cuyo disparo desde la frontal tocó en Callsen-Bracker y se coló en la portería de Hitz. Parecía que, sin merecerlo, el Bayer Leverkusen sumaría tres puntos muy importantes. Hasta que en el último córner, Hitz subió a rematar y, tras varios rebotes, el guardameta local empujó el balón a la red. Una jugada muy representativa de este equipo, que sufre a menudo cuando le toca defender acciones a balón parado, y que vuelve a dejar escapar puntos importantes sobre la bocina por segunda semana consecutiva después de levantar provisionalmente situaciones adversas. El Augsburgo aprovechó el partido para dibujar una acertada caricatura de su rival.

Foto de portada: Johann Schwarz

Related posts

2 comments

Deja un comentario

*