El club más internacional de Leipzig

Inter Leipzig /  strassenstriche.net

Verano de 2014. En lo que para muchos sería un lunes cualquiera del mes en el que Alemania se proclamaba campeona del mundo por cuarta vez en su historia, Marcos se subió a un avión en El Prat. Era una decisión poco meditada, pero al fin y al cabo se trataba de aprovechar una de esas oportunidades que a veces se le presentan a uno. El curso anterior había padecido una lesión de cruzados y apenas había podido jugar una decena de partidos en el Santfeliuenc, en Tercera División. 72 horas antes aún no sabía que cogería ese vuelo, porque el futuro a corto plazo le aguardaba una colaboración como coordinador en el Sant Just mientras compaginaba sus funciones en ese club con partidos en modestos campos del fútbol catalán.

Las condiciones apalabradas con el club cambiaron de golpe y Marcos llamó a Manu, uno de sus mejores amigos, para explicarle la mala noticia. A ambos les unía una amistad edificada años atrás en la Gimnàstica Iberiana, un club de Primera Catalana en el que coincidieron. Un equipo de barrio de la Zona Franca de Barcelona. Luego Manu se fue a Malta para estudiar inglés y acabó jugando en un club de la Premier League de la isla. Sin embargo, ahora Manu vivía en Leipzig y prometió recoger a su amigo en su aeropuerto. Le aguardaba una prueba con el Inter Leipzig, un equipo recién fundado que estaba a punto de cerrar su plantilla a finales de julio. Pero aún había algún hueco si Marcos destacaba. Dos meses antes el entrenador de la nueva entidad ya le había llamado, pero declinó su invitación ante el compromiso con el Sant Just.

Marcos llegó a Leipzig el lunes. El martes estaba programado el primer entrenamiento y el miércoles, un partido amistoso contra un rival de inferior categoría. Al descanso, el entrenador,  Heiner Backhaus, le dijo que estaba fichado. Jugaría en la sexta división alemana.

Leipzig Red Bull Arena - MatthiasX1
Leipzig. Foto: MatthiasX1

El Inter Leipzig es un equipo fundado oficialmente a finales de agosto de 2013, por lo que el curso 2014-15 era realmente la primera temporada competitiva de un club destinado a crecer a la sombra de las otras entidades de la ciudad. Red Bull estaba engendrando a un gigante, que poco después llegaría a la Bundesliga, mientras otras instituciones históricas como el Chemie o el Lokomotiv (refundadas en los últimos 20 años) atraían a gran parte de la masa social que se resistía a dejarse seducir por los encantos del equipo emergente en la ciudad. Para diferenciarse de todos, el Inter Leipzig intentó dar forma a una identidad propia. “Nuestro objetivo es utilizar el potencial social y de integración que tiene el fútbol. Estamos convencidos de que conjuntamente podemos combatir todos los problemas sociales de Leipzig y alrededores. (…) Entendemos el club como un factor de integración para las distintas culturas y pueblos que se encuentran en Leipzig. No tenemos en cuenta las barreras sociales, culturales y religiosas, todos son bienvenidos en nuestra casa. Aquí todos experimentan igualdad, libertad y seguridad”, reza su página web. Basta con echar un vistazo a su primera plantilla, un crisol de nacionalidades.

La intención del Inter Leipzig era hacer un club nuevo dentro de la ciudad que fuese totalmente contrario a lo que había en ese momento. Estaban el Red Bull y los equipos tradicionales de la ciudad, Chemie y Lokomotiv Leipzig, que son los clásicos. La idea era, a partir de jugadores de todas las partes del mundo, hacer un equipo que se sintiese más identificado con el pueblo y la inmigración, pues en Leipzig hay muchos extranjeros”, explica Marcos López, analizando con perspectiva el objetivo inicial del proyecto del Inter Leipzig. Fundado en 2013, pronto surgió la posibilidad de ocupar la plaza del SV See, de la sexta división, que había entrado en bancarrota, y el Inter Leipzig no la desaprovechó, en un proceso que recuerda a los inicios del RB Leipzig, que empezó a competir en el fútbol alemán evitando las categorías más bajas. También ayudó la mediación de Wolfgang Tiefensee, alcalde Leipzig entre 1998 y 2005, que en varias ocasiones manifestó públicamente su apoyo al nuevo club de Leipzig, con cuyos valores asegura coincidir.

A la derecha, Wolfgang Tiefensee. Foto: Jens Bullerjahn
A la derecha, Wolfgang Tiefensee. Foto: Jens Bullerjahn

Sin embargo, crear un club desde cero no es fácil. Menos todavía formar un equipo totalmente nuevo, sin ningún tipo de infraestructura, con solo un presidente (Sandro Kahl) y un entrenador a ojos de Marcos López, jugador del Júpiter en varias etapas y ahora en el Granollers. El capitán del equipo era precisamente el español Manu Moral Fuster, que se encargaba de sufragar los gastos de comidas de sus compañeros en los primeros pasos del club. Sin embargo, los jugadores eran profesionales. “Se puede vivir del club. No hay unos salarios desorbitados, pero el club tenía un área en Paunsdorf donde había pisos”, detalla Marcos López. De este modo los jugadores se ahorraban los gastos en vivienda.

Esta historia tampoco se podría explicar sin la figura de Heiner Backhaus, el principal instigador de la idea. El técnico del Inter Leipzig llegó a jugar en la Segunda División alemana con el Hannover. Luego se convirtió en un trotamundos que emigró y probó fortuna en ligas tan exóticas como la de Hong Kong, Chipre o Malta, donde coincidió con Manu Moral Fuster, al que se llevó a Alemania. A raíz de estas experiencias, Backhaus contactó con jugadores a los que había dirigido y convirtió al Inter Leipzig en una Torre de Babel. “Al haber compartido vestuario con tantas culturas conoce a mucha gente. El primer año había un japonés, un coreano, un lituano, un canadiense mixto maltés, dos internacionales por Sudán del Sur o un griego que venía del RB Leipzig”, enumera Marcos López. Según un reportaje de la revista 11Freunde, Backhaus puede hablar de forma fluida en alemán, inglés, español y griego.

El ahora futbolista del Granollers también explica cómo un club de la quinta o sexta división alemana puede reclutar a futbolistas de perfiles tan variados, incluso del extranjero: “Cada uno, al final, no tiene opción más seductora que el hecho de ir a un país muy potente. Un jugador sabe que en Segunda B o Tercera no va a ganar dinero, tampoco en la Segunda griega, pues hay muchos problemas y equipos que no te pueden pagar. A pesar de jugar en una categoría como Oberliga, que es baja en cuanto a división, pero el país te da seguridad. Más que el club, el país. Piensas que es Alemania, que serán solventes y que económicamente voy a vivir del fútbol”. Un ejemplo del pintoresco elenco de futbolistas que han pasado por la entidad es Nerijus Astrauskas, llegó a jugar un par de partidos con la selección absoluta de Lituania en 2005. En el segundo año, el Inter Leipzig incluso reclutó a Bocar Djumo, futbolista internacional con Portugal en categorías inferiores que pertenecía al Inter de Milán. Uno de los motivos que explica que en el fútbol alemán haya futbolistas profesionales en varios equipos de la sexta división es la masa social. “Me he encontrado en octava división a gente con salarios y he ido a un partido de 5ª con 7.500 personas y con todo el merchandising”, puntualiza López. Un caso paradigmático de ello es el del Waldhof Mannheim, un club con un estadio para 25.000 habitantes que juega en el cuarto escalón del fútbol teutón.

Los clubes de divisiones inferiores del fútbol alemán presumen de buena salud gracias a su masa social, según Marcos López. Foto: Groundhopping Merseburg.
Los clubes de divisiones inferiores del fútbol alemán presumen de buena salud gracias a su masa social, según Marcos López. Foto: Groundhopping Merseburg.

No obstante, la situación de la ciudad de Leipzig es distinta. El Inter Leipzig es un club nuevo repleto de nacionalidades y que compite con entidades mucho más arraigadas en la urbe como serían el Chemie y el Lokomotiv, además del RB Leipzig. Así pues, el primer año el equipo se impone con claridad en su liga y sube a Oberliga (5ª), pero en el segundo le tocó competir con el Lokomotiv Leipzig, que por aquel entonces cuenta con Mario Basler como director deportivo (enero 2015-marzo 2016). El Inter dispone del apoyo de CG Gruppe, una inmobiliaria importante en el país, pero ni mucho menos era una fuente de ingresos comparable a Red Bull.

Entre los déficits más evidentes del Inter Leipzig se encuentra la ausencia de un estadio propio. El equipo era nómada. “Contra el Chemie, el primer año, cuando nos disputábamos el ascenso jugamos los partidos en su campo. Por un tema de taquilla, porque se iba a llenar y se la llevaba el club”, explica Marcos López a modo de ejemplo. En los partidos disputados en casa, itinerante a lo largo del curso, a duras penas se acercaban 300 espectadores. De momento no ha llegado el estadio prometido por CG Gruppe. Según explicó el Bild, el club obtuvo el terreno para construir un recinto para al menos 3.000 espectadores con un coste de 3 millones de euros. Aunque el estreno no parece ni mucho menos inminente.

Sin embargo, pronto se empezaron a apreciar las costuras de un club poco organizado. “Teníamos problemas de pago y de toda índole. A lo mejor venían jugadores a probar y entraban en el equipo, a veces el dinero llegaba tarde. No había buena comunicación con el grupo inversor”, recuerda Marcos López. La situación propició que la plantilla se desmembrara, con uno de los futbolistas locales camino a Australia en medio de la lucha por el campeonato, uno de los jugadores japoneses emigrando a Finlandia, etc. En algunos casos también se juntaron futbolistas sin el visado para competir. “No hay nada donde ampararte, ninguna estabilidad. Tiras hacia delante con la ilusión que tienes. Allí éramos 20 fanáticos del fútbol que teníamos la ilusión de jugar, estar juntos y ganar cada domingo. Si no eso no hubiese tirado. El segundo año me hicieron un contrato con el dinero que me debían del anterior”, amplía el ahora jugador del Granollers.

Tras quedarse a las puertas del ascenso a la Regionalliga (4ª), Marcos López regresó el pasado verano a Barcelona, donde ha retomado el negocio familiar de su padre, que tiene una empresa de taxis. Asimismo, también está empezando con un socio un nuevo proyecto profesional, en su intención por labrarse el futuro tras una carrera futbolística que se empieza a acercar a su fin: “Si allí tuviese una seguridad increíble y creyese que en dos años estaría jugando en 3. Bundesliga y cobrase para vivir tranquilamente durante los próximos años podría haberme quedado, pero debía pensar en el futuro de después de jugador”. Sigue jugando al fútbol, en el grupo catalán de Tercera División. El centrocampista empezó la temporada en el Júpiter y disputará la segunda vuelta del campeonato en el Granollers.

Derbi contra el Chemie. Inter Leipzig / strassenstriche.net
Afición del Chemie en el derbi contra el Inter Leipzig. Foto: strassenstriche.net

Por otra parte, el Inter Leipzig está lejos de los puestos de ascenso. A nueve unidades del líder, un recién descendido como el Germania Halberstadt, alcanzar el objetivo se complica y con ello seguramente la viabilidad del club a pesar de que el equipo ha incorporado a algunos jugadores de cierta calidad. Seguramente la incorporación más rutilande sea el internacional finlandés sub21 Kimmo Hovi, con pasado en el Avilés o el Portugalete. En el mercado de invierno también ha regresado Kai Druschky, el único jugador que en los dos años anteriores fichó por un club de mayor entidad (Rot Weiss Essen, que pagó unos 25.000 euros por su traspaso). El paso del tiempo marcará el destino del Inter Leipzig, pero los últimos 36 meses han evidenciado sus dificultades para crecer a nivel de popularidad en una ciudad marcada por los éxitos recientes del RB Leipzig.Hay muchas personas que son del Bayern y luego del Red Bull, o del Borussia y luego del Red Bull. Allí todos aún no son del Red Bull porque muchos apoyan al Lokomotiv, que son más de derechas, o al Chemie, que son más de izquierdas”, explica Marcos López en relación a las simpatías o antipatías levantadas por el club ahora entrenado por Hasenhüttl. “El Red Bull todavía no ha arraigado, pero lo hará. Todo el mundo quiere ser del equipo que gana. Va a costar más, por la cultura alemana”, pronostica el futbolista español. El ambicioso Inter Leipzig aún no parece preparado para seguir los pasos de su vecino rico. De momento solo le supera en un aspecto: la cantidad de nacionalidades presentes en su plantilla.

Foto de portada: strassenstriche.net.

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