Contagiarse de las ganas de Calhanoglu

Imtech Arena-Hamburgo-Gerhard Kemme

Con la pelea por el título resuelta desde hace muchas semanas, uno de los principales puntos de interés en la liga alemana es saber qué equipos descienden y si por primera vez en la historia de la Bundesliga el Hamburgo pierde la categoría. Y lo cierto es que los números de Mirko Slomka como local en el banquillo del Imtech Arena son magníficos: 3 victorias, 2 empates y ninguna derrota. Slomka se estrenó ganando (3-0) al Borussia Dortmund y este viernes ha vencido al cuarto clasificado (Bayer Leverkusen). Esos números contrastan con las tres derrotas sufridas a domicilio durante este primer mes y medio de Mirko al frente del HSV.

Hakan Calhanoglu, peligro constante

El partido deja a Hakan Calhanoglu como gran protagonista. El turco lleva algunas semanas siendo el faro del Hamburgo, el jugador más destacado en una entidad que vive esa pesadilla que es estar inmerso en la lucha por mantener la categoría, pese a ser el más joven del once inicial hanseático. Calhanoglu ha anotado cuatro goles en sus siete partidos a las órdenes de Slomka.Y seguramente no sean los últimos. Desde luego que el Hamburgo, teniendo en cuenta sus problemas, sus defectos y, por ejemplo, el bajo nivel de Rafael van der Vaart, necesita que Calhanoglu mantenga esta línea en las próximas cinco jornadas y en una hipotética promoción de descenso, como la pasada campaña ocurrió con Roberto Firmino en la promoción del Hoffenheim.

El Hamburgo necesita contagiarse de las ganas de Calhanoglu, que firmó un espectacular primer tiempo contra el Bayer Leverkusen y que seguramente estuvo más impreciso y errático en la segunda mitad. Pero al menos lo intenta siempre, y esa es una cualidad que en un equipo que pelea por la salvación no siempre se encuentra. Los nervios, la desconfianza y la inseguridad se apoderan de uno y hay muchos futbolistas que en esa situación son incapaces de alcanzar su nivel habitual. Hakan al menos asegura que siempre demostrará carácter, intensidad y ganas de ofrecer cosas en ataque, ya sea su descomunal golpeo de balón, con el que batió a Bernd Leno en el minuto cuatro, su verticalidad cuando conduce el balón o esa faceta del juego en la que aún debe mejorar, que son los pases. “Dádsela a Calhanoglu”, pensaría más de uno y más de dos aficionados en la grada del Imtech Arena. Prácticamente cada vez que entra en contacto con el esférico hay sensación de peligro.

Adler, héroe y villano

El fallo de René Adler en el gol de Julian Brandt es una de esas acciones que pasan a engrosar los típicos videos recopilatorios de los peores fallos de una temporada. No habrá habido muchos errores peores este año en la Bundesliga por parte de porteros, pero la paradoja es la siguiente: Adler tiene ese fallo garrafal y, sin embargo, es uno de los mejores del partido, por el simple hecho de que evitó varios goles del Leverkusen con algunas intervenciones de mucho mérito. Noche extraña para Adler, que a buen seguro no estará satisfecho con su actuación individual.

Hyypia, contra las cuerdas

Tanto el Hamburgo como el Bayer Leverkusen llegaban mal a este partido. Y el Bayer sale muy tocado del Imtech Arena. Hace ya algunas semanas que existen rumores sobre la posible destitución de Sami Hyypia, tanto en la prensa alemana como en la de Inglaterra, país en el que él desarrolló gran parte de su carrera futbolística.

Leverkusen: 1 triunfo en los últimos 9 partidos.

El Wolfsburgo, que visita Dortmund, y el Borussia Mönchengladbach, que visita Nuremberg, pueden alcanzar la cuarta plaza este sábado. O cambian las cosas o esta pésima segunda vuelta le puede costar la Champions League al Bayer Leverkusen.

Foto de portada: Gerhard Kemme

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3 comments

Buen artículo Sergio, yo creo que el Hamburgo se salvará, les veo mejor que el Stuttgart o el Nuremberg por ejemplo, la verdad es que Calhanoglu está tirando del carro y tiene potencial para un grande en mi opinión, sí, el Hamburgo es un grande también pero en horas bajas, ojalá vuelva a competir como antaño, llevan bastante tiempo sin levantar un trofeo.

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