El año de Joshua

Joshua Kimmich of Bayern Munich celebrates scoring their second goal during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
19/10/2016
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Joshua Kimmich se encuentra ante la que promete ser la temporada de su explosión definitiva como futbolista. El año en el que deje de convertirse en una excitante promesa para pasar a ser una tozuda realidad competitiva.  Su 2016/2017 fue irregular e incluso llegó a amenazar con marcharse del Bayern si no contaba con los minutos que quería, pero su extraordinario desempeño en la Copa Confederaciones como lateral ha acabado de convencer a su club de no buscar sustituto ante la marcha de Philipp Lahm. Ancelotti ha decidido apostar por él y Löw ya lo tiene claro desde hace un año. Kimmich tiene el horizonte despejado para convertirse en uno de los mejores laterales derechos del continente, para hacer suya la banda derecha del Bayern de Múnich y de la selección alemana durante una década. Ayer, en su primer partido oficial de la temporada, la Supercopa de Alemania, volvió a exhibirse en esa posición. Marcó un gol, dio una asistencia, castigó como un martillo los huecos que dejaba el BVB en ese costado, mantuvo a raya a un futbolista correoso como Christian Pulisic y se convirtió en definitiva en el futbolista más brillante de su equipo, que acabó levantando el trofeo hacia el cielo de Dortmund.

Kimich ya fue titular en el tramo final de la pasada Eurocopa en el lateral derecho. Foto: Focus Images Ltd
Kimich ya fue titular en el tramo final de la pasada Eurocopa en el lateral derecho. Foto: Focus Images Ltd

Porque a Kimmich siempre le acompaña el run-run de que si es un centrocampista de formación, de que si nadie se atreve a ponerle en su verdadera posición y de que si se le está desperdiciando como futbolista. Suposiciones al fin y al cabo que alteran su valoración como lateral. Porque el caso es que es lateral y la perspectiva es que lo va a ser toda su carrera. Es una posición de enorme escasez en la élite y su club y su selección han encontrado una opción enormemente convincente en él para mucho tiempo. Si fuera una irrupción de la cual desconociéramos todo su pasado, probablemente se apreciarían mucho más las extraordinarias condiciones que tiene para rendir allí. Kimmich es un lateral largo, con piernas para ganar línea de fondo con continuidad, que sabe elegir con tacto el timing para subir y que alberga una sensibilidad en su pierna diestra para los balones laterales que amenaza con convertirle en uno de los mejores centradores del planeta. Pases rasos, centros tocaditos, balones tensos a media altura… Joshua detecta muy bien qué le está pidiendo el rematador en cada ocasión y tiene la técnica para dárselo. Además, por su pasado de centrocampista, Kimmich es asociativamente extraordinario, participa con acierto en las cadenas de pases y la mueve desde su sector como un medio más. Defensivamente es evidente que no es Maldini, pero es mucho mejor de lo que se le presupone. Es pegajoso, es rápido para corregir y sabe meter el pie. En definitiva: Joshua no actúa como parche en esa posición limitando sus características, sino que desde el lateral puede ofrecer todo el fútbol que lleva dentro. Y eso es muchísimo.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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