El muro amarillo y las gradas de pie: el espectáculo está en la cultura

La famosa Südtribüne del Westfallenstadion (Foto: euro-kick.com).

La Bundesliga ha elegido la reedición de la última final de la UEFA Champions League para vender su producto al mundo. “Nosotros no vendemos nada”, contaba anoche su directora de comunicación para relaciones internacionales. “El producto se vende solo. Lo van a vender mañana los equipos, los jugadores… y la gente. El estadio. El muro amarillo. No habrás visto nunca nada igual”.

 

La famosa Südtribüne del Westfallenstadion (Foto: euro-kick.com).
La Südtribüne del Westfallenstadion, conocida como “el muro amarillo” (Foto: euro-kick.com).

En un restaurante de Düsseldorf, la organización de la liga alemana reunió anoche a periodistas especializados de todo el mundo para inaugurar un fin de semana en el que va a abrir sus puertas para enseñar todo aquello que la ha situado en un lugar de privilegio: la pasión de sus hinchadas -una pasión que tiene más que ver con la fidelidad hacia el equipo propio que con la enemistad con el rival-, sus academias de formación, su extrema profesionalización…

Un periodista ruso y otro turco discuten, junto a dos responsables de la Bundesliga, sobre los problemas de seguridad en los campos de sus países y sobre el efecto negativo que esto tiene en las afluencias de espectadores. “¿Cuándo fue el último partido sin público en Alemania?”, pregunta uno de ellos. “¿Sin público? ¡No me acuerdo! El público es lo más importante para la Bundesliga. No podemos concebir partidos sin público”, contesta un directivo. La primera división alemana es la liga de fútbol con mayor media de espectadores del mundo y la segunda de cualquier deporte -sólo superada por la NFL-. La segunda división alemana es la octava liga mundial de fútbol con mayor media de espectadores. Por encima, obviamente, de todas las primeras divisiones del planeta menos siete.

“El precio medio de las entradas es de 27 euros. Pero hablamos de precio medio. Obviamente, todos los campos tienen gradas de pie en las que se puede acceder por 10 euros. Lo que ocurre es que en las gradas de pie no quedan entradas para ningún partido de lo que resta de temporada. Los clubes suelen anunciar en agosto que tienen todos los partidos de la Liga ya vendidos”, sigue contando, orgulloso, el directivo de la Bundesliga.

“En Dortmund, por ejemplo, es imposible conseguir una entrada en el muro amarillo. Se pasa de abuelos a padres y de padres a hijos. ¡Necesitarías que se muriera alguien y te diera su carné de miembro en herencia para poder ir a un partido!”, interviene luego la directora de relaciones internacionales.

Llegados a este punto, uno comprende que a la organización le preocupe más bien poco que Ribéry sea baja para el partido de esta tarde o que el Dortmund vaya a jugar sin sus cuatro defensores titulares. Saben que, más allá del juego, el impacto que reciba el observador internacional está asegurado. Es una cuestión de cultura. De cultura de fútbol. El espectáculo está en la cultura.

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2 comments

¿Entonces el Bayern nació rico? Si está donde está ahora es precisamente por si mismo. Cansa un poco que se magnifique todo lo que rodea al Borussia y se eche por tierra todo lo que ha hecho el Bayern.

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