Guardiola y Tuchel como antídoto ante el nuevo paradigma alemán

Manager Josep Guardiola of Bayern Munich during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London
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20/10/2015

Durante el Mundial de Sudáfrica de 2010, la selección alemana supuso una auténtica bocanada de aire fresco para el panorama fútbol gracias a su eléctrico juego de transiciones. Argentina o Inglaterra sufrieron en sus carnes la devastadora tormenta que suponían los Khedira, Özil, Thomas Müller, Podolski o Schweinsteiger atacando espacios en estampida. Aquel equipo pereció ante España en semifinales, pero puso los cimientos futbolísticos de la identidad que le llevaría a ser campeona del mundo en 2014, con el Mineirazo como más clara expresión del paradigma del juego que se imponía en la Mannschaft. El país teutón se ilusionaba con su nuevo estilo.

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Germany manager Joachim Löw pictured during Germany training at Signal Iduna Park, Dortmund Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 06/09/2014Löw impuso un nuevo estilo en la selección alemana. Foto: Focus Images Ltd

Los dos años siguientes, el Borussia Dortmund de Jürgen Klopp se proclamaría campeón de la Bundesliga gracias a un revolucionario fútbol que nadie supo replicar, ni siquiera un todopoderoso Bayern de Múnich que se veía arrasado sin comprender bien por qué. Aquellas eléctricas transiciones, aquel feroz pressing superpoblado, aquella rompedora organización sobre el campo tan magistralmente ejecutada supuso un nuevo estándar futbolístico contra el cual los rivales no estaban preparados. En una competición algo adormecida, los amarillos agitaron el tarro con su descarada juventud, su frescura, su apasionada innovación en el método y aquel seísmo obligaría al resto de equipos a ponerse las pilas.

Igual que la época dorada de la selección española a partir de 2008 y la del FC Barcelona a partir de 2009 marcó en el fútbol español un modelo de juego que a partir de ese momento se convirtió en hegemónico, Klopp y Löw introdujeron una nueva tendencia estilística en Alemania. Los entrenadores del país observaban con detenimiento qué hacían en especial aquellos equipos para ser tan exitosos y poco a poco fueron dando tanto con versiones que los imitaban como con formas de replicarlas. Brotaba en lo más profundo del fútbol alemán un movimiento futbolístico vanguardista como respuesta al patrón que habían impuesto las escuadras de la élite. Surgía una nueva identidad general.

Klopp Borussia Dortmund FocusKlopp se proclamó campeón de la Bundesliga en dos ocasiones. Foto: Focus Images Ltd

Cada vez más, los rivales del Borussia Dortmund fueron equipándose para el reto que suponía enfrentarse al juego impuesto por Klopp. Desde un Bayern de Heynckes que se preparó minuciosamente para neutralizar la máquina de pressing y contraataques amarilla, los equipos con los que compartía competición fueron ajustándose y complicando cada encuentro del BVB. Poco a poco, su forma de jugar fue perdiendo eficacia hasta el punto de fracasar estrepitosamente el año pasado con un decepcionante séptimo puesto. Alemania se había actualizado contra el Borussia Dortmund.

Paralelamente,  los conceptos que sacó a la superficie el éxito del Borussia Dortmund y de la selección alemana se fueron imponiendo entre los equipos de Alemania. Los entrenadores locales se fueron animando poco a poco a ponerlos en práctica. Si uno observa hoy de un vistazo cuál es la identidad táctica de los miembros de la Bundesliga, se observa una clara mayoría de hijos de aquel patrón. El fútbol de presión alta, ataques veloces y dinámicos y transiciones constantes ha acaparado sus sistemas: más radicalmente el Bayer Leverkusen de Roger Schmidt, el Ingolstadt de Ralph Hasenhüttl, el Stuttgart durante la etapa de Zorniger y el Hoffenheim de Julian Nagelsmann y algo más tenues el Hamburgo, el Mainz, el Wolfsburgo o el Mönchengladbach de Schubert. En Alemania en esta era se juega a correr.

Los dos equipos que han dominado la Bundesliga 2015/2016 han sido la más audaz respuesta a la comentada realidad táctica de presión alta y transiciones veloces que marca actualmente la pauta en la competición. El Bayern de Múnich y el Borussia Dortmund se han salido de la línea general y han dado con un eficaz antídoto ante la tendencia existente. El anticultural fútbol de ataque posicional dinámico y ancho que practican ambas escuadras ha sabido encontrar todos los puntos flacos que contenían la mayor parte de equipos de la competición y quién sabe si impondrán una nueva hegemonía. Pep Guardiola y Thomas Tuchel han logrado una dominante superioridad en base a un estilo cuidadosamente elegido y diferenciado que ha logrado el mismo efecto que logró en su día el BVB de Jürgen Klopp: pillar a sus rivales contracorriente.

Ante presiones avanzadas con varios hombres a la gestión de las jugadas, salidas de balón diseñadas con mimo para aprovechar ese riesgo; ante equipos que basculan en un sector y tratan de achicar con varios futbolistas en una parcela del campo, un juego de cambios de orientación y extremos abiertos que castigue el lado débil; ante agresivos equipos que van a encimar con varios hombres alrededor de la pelota, centrocampistas capaces de superarlas juntándose con asociaciones dinámicas en una baldosa; ante escuadras que dejan espacios por detrás de su defensas, mediocentros con juego de quarterback y puntas que rompen al espacio. Las minuciosas obras de ingeniería de Pep y Tuchel le han dado una nueva vuelta a la tortilla. Veremos cómo se adapta la competición a esta nueva realidad.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

Todo lo mencionado se relativiza y se vuelve intrascendente cuando te das cuenta de que la presion arriba es solamente un factor mas del juego tambien incluido en el “pack Guardiola” Al final el futbol tiene estilos, pero los estilos los determinan los conceptos. Que el futbol de Guardiola se haya impuesto al de Klopp y este haya quedado obsoleto no es cierto. Klopp tenia un equipazo que aun asi era peor que el del Bayern (ver final UCL 2013) que ademas fue desmantelado literalmente. Y a pesar de eso consiguio algunos triunfos dr merito contra el Bayern incluso despues de 2013.

Para mi la mayor carencia del “pack Klopp” eran los ataques en estatico, sin espacios. De hecho yo diria que el estilo Klopp podria ser un buen plan contra un equipo que juega al toque. Sin embargo una pesima idea contra un equipo teoricamente inferior que no te va a dar espacios. Y si en la premier empiezan a negarselos volveremos a Klopp sufrir. El futbol es, como todo en la vida, evolucionar o quedarte atras. Y tan importante es saber presionar arriba o sacar el balon jugado como saber que hacer con el en las jugadas partiendo de estatico sin espacios.

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