La extinción del dinosaurio

Filip Kostic of Hamburger SV during the Bundesliga match at Audi Sportpark, Ingolstadt
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
28/01/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***

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Era cuestión de tiempo. El Hamburgo llevaba varias temporadas jugando con fuego y se acabó quemando. El reloj del único equipo que había jugado siempre en la Bundesliga, desde la fundación de la liga alemana tal y como la conocemos a día de hoy en 1963, se detuvo. El club hanseático ya se había salvado sobre la bocina en cuatro ocasiones en las últimas cinco temporadas, con dos permanencias en la Relegation contra el tercer clasificado de la 2. Bundesliga. La primera, tras dos empates ante el Fürth. La segunda, aún más célebre, gracias a un gol de falta de Marcelo Díaz que provocó la prórroga ante el Karlsruher. Llegó a la última jornada de la Bundesliga 2017-18 con opciones de arrebatarle la antepenúltima posición al Wolfsburgo, pero la victoria del club verde ante el ya descendido Colonia convirtió en estéril el triunfo del Hamburgo ante el Borussia Mönchengladbach. El descenso era inevitable.

¿Aprovechará el Hamburgo el descenso para regenerar las estructuras del club? Tiene muy cerca el ejemplo del Stuttgart, que bajó hace dos temporadas tras varios cursos coqueteando con el descenso, modificó su política de fichajes, subió de inmediato y ha acabado la liga séptimo. Jugará la Europa League si el Bayern derrota al Eintracht de Frankfurt en la final de la DFB Pokal. El Hamburgo comparte defectos con ese mismo Stuttgart que bajó: lleva varios años fichando regular, con futbolistas con recorrido en la Bundesliga que no han ofrecido las prestaciones esperadas y con un vaivén interminable de entrenadores. Desde que Thomas Doll fue despedido del Hamburgo en febrero de 2007, un total de 18 entrenadores (entre interinos y permanentes) se han sentado en el banquillo del Hamburgo. Ninguno ha durado dos temporadas completas al frente del equipo. Lo más parecido es Thorsten Fink, que llegó en octubre de 2011 y se marchó en septiembre de 2013.

Esta inestabilidad del Hamburgo, en un cortoplacismo flagrante, no ha ayudado a consolidar ningún tipo de proyecto. La llegada de Christian Titz para las últimas ocho jornadas revitalizó al Hamburgo, pero el cambio ya no llegó a tiempo. Se asentaron algunos de los jóvenes del filial, como Matti Steinmann en la medular y sobre todo el japonés Tatsuya Ito en la banda. También dio continuidad a Julian Pollersbeck bajo palos, después de que el portero campeón de Europa sub-21 con Alemania no convenciera a Markus Gisdol ni Bernd Hollerbach. Titz asumió las riendas del primer equipo con el Hamburgo a siete puntos de la promoción y lo mantuvo vivo hasta el final con dos victorias clave ante Friburgo y Wolfsburgo. El HSV quiso controlar un poco más la pelota, salir jugando desde atrás, a menudo con Pollersbeck participando fuera del área, pero echó de menos mayor pólvora en ataque. Lewis Holtby, con problemas físicos, ha sido el máximo artillero del equipo con 6 dianas en 16 partidos de Bundesliga. Bobby Wood o André Hahn, sus referentes ofensivos en muchos de los partidos, han sumado dos y tres goles respectivamente. El Hamburgo ha sido el equipo menos goleador del campeonato (29 tantos en 34 partidos), una de las claves este curso.

Jann-Fiete Arp.
Jann-Fiete Arp es uno de los jóvenes más prometedores de la cantera del Hamburgo. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Quizás los primeros partidos de Titz puedan sentar unas bases para la próxima temporada. También cuenta con jóvenes prometedores en su cantera. Esta temporada ha tenido minutos relevantes Jann-Fiete Arp, delantero alemán nacido en el año 2000, que ha dejado algún que otro buen partido en la Bundesliga en un contexto poco amable. El filial del Hamburgo, que milita en Cuarta, ha peleado hasta el final por el ascenso a la 3. Bundesliga, con varios talentos habituales en las categorías inferiores de la selección alemana. El HSV goza de una masa social importante, un estadio de élite, una ciudad atractiva para captar a los mejores futbolistas de segunda división y una historia enorme a honrar, con seis coronas alemanas, una Recopa y la Copa de Europa de 1983. Del mismo modo que tocará reiniciar el reloj del Volksparkstadion, la oportunidad para apretar el botón de reset se abre en un Hamburgo que ha hecho muy mal las cosas en el último año. Uno de sus nuevos retos será retener a sus mejores futbolistas, como ha ocurrido con el Colonia, donde pilares como Jonas Hector o Timo Horn han prometido fidelidad al club renano pese al descenso. Y es que los futbolistas que integren la plantilla del Hamburgo la próxima temporada afrontarán un reto nunca visto en la ciudad hanseática. Entre los jugadores que no aspiren a militar en clubes de la máxima élite en Alemania, ¿quién no querría figurar entre los héroes que devolvieron al Hamburgo a la Bundesliga?

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Creo que el descenso aunque sea un drama le puede venir bien si lo hacen bien, no tanto fichaje de jugador que este de vuelta ya como ha hecho estos años y más mirar a la casa y a gente con hambre, combinado con gente veterana. Claro esta esto sobre el papel es muy fácil pero tiene ejemplo en el Stuttgart que lo ha hecho y el propio Gladbach, que estuvo cerca de descender varias veces y luego ha logrado consolidar un proyecto que si bien los dos ultimos años no ha entrado en Europa esta peleandolo, consolidado en la parte alta y ha jugado Champions, y se ha gastado menos dinero que el Hamburgo y sobre todo ha vendido por más dinero del que ha fichado.

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