James como tercer centrocampista

General views of Westfalenstadion, home of Borussia Dortmund
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07/04/2014

Dos equipos en dinámicas absolutamente antagónicas se encontraron este sábado en el Westfalenstadion. De un lado, el resplandeciente Bayern de Múnich de Heynckes, que desde que Jupp tomó el mando de sus banquillos contaba sus últimos siete encuentros por victorias. Es quizá pronto para ser tajantes respecto al verdadero nivel de este equipo, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que se ha transformado su espíritu. Y qué es el fútbol si no un estado de ánimo. En frente, un Borussia Dortmund que, pese a su fulgurante comienzo, acumulaba seis partidos sin ganar entre Bundesliga y Copa de Europa. Y el encuentro, pese al repetido dicho que asegura que en este tipo de choques no tienen importancia las sensaciones previas, sirvió para confirmar las tendencias. Prolongó ambas rachas. El conjunto bávaro es hoy un equipo fresco en clara línea ascendiente y el BVB un colectivo que todavía no parece haberse encontrado a sí mismo.

Borussia Dortmund 1 (Bartra 88′)
Bayern de Múnich 3 (Robben 17, Lewandowski 37′, Alaba 67′)

bvb vs bayern - Football tactics and formations
Formaciones iniciales. Foto:sharemytactics

El grueso del encuentro estuvo marcado por la figura de James Rodríguez como tercer centrocampista. Fue noticia, pues hasta ahora no había tenido una participación demasiado destacada con Heynckes. El Borussia Dortmund, avivado por su afición, saltó al césped con sumo ímpetu defensivo, tratando de marcar su territorio desde un principio y consiguió que en los primeros instantes su rival no lograra asentarse en campo contrario con comodidad. La cosa empezó a cambiar cuando el genial atacante cafetero comenzó a bajar a pedir el balón desde la posición de interior derecho. Javi Martínez como mediocentro te ofrece muchas cosas (despliegue, juego aéreo…), pero está lejos de ser el más ágil con la pelota en lo pies. Y James, indetectable, le ofreció su ayuda en los primeros pases, logrando así que el ataque bávaro se descongestionara y que se activaran sus mejores piezas. Thiago encontró espacio para su creatividad, y Coman y Robben hallaron situaciones para desbordar desde sus costados. El Bayern empezó a fluir y a generar ocasiones. Y el extremo holandés, a pase del propio James, metió la suya para dentro con un zurdazo espectacular marca de la casa. Ha perdido tal vez el puntito de finura física de sus mejores días, pero esa rosca no la va a perdonar jamás.

Fue en la reacción del Borussia Dortmund cuando se pudo medir su endeblez colectiva. Este equipo está diseñado, en teoría, para tener una abundante cuota de balón, y con él apenas pudo intimidar al Bayern de Múnich. El colectivo de Jupp Heynckes resistía cómodo ante el paso de los minutos, mientras la escuadra amarilla se pasaba el balón sin profundizar. El conjunto de Peter Bosz, de hecho, solo puso a prueba a Sven Ulreich cuando cazó algún contragolpe, pues al fin y al cabo el vértigo es algo que siempre tendrán en el ADN. Cabe preguntarse si este BVB tiene centrocampistas con jerarquía y calidad suficientes como para sostener su idea de juego. Los equipos que priorizan el ataque posicional de forma tan radical suelen enfrentarse de forma sistemática a férreas defensas replegadas y abrirlas requiere una creatividad con el balón que este Borussia Dortmund de Peter Bosz, al contrario que el de Tuchel o el de Jürgen Klopp, parece no tener.

Si el partido se mantuvo vivo fue, sobre todo, porque Christian Pulisic se empeñó en que así fuera. El eléctrico extremo estadounidense, con su inconfundible energía, volcaba el campo hacia la meta rival prácticamente en cada recepción. Pese a que el conjunto de Jupp Heynckes encarriló pronto el partido, en una gran jugada colectiva que también pasó por las piernas de James, cada vez que el demonio con el 22 a la espalda recibía, metía el miedo en el cuerpo al aficionado al Bayern y daba la sensación de que aquí todavía no estaba todo dicho. Fue la única constante en clave amarilla del partido, dejándole claro a Bosz que el futuro del Borussia Dortmund, por muy numerosa que sea su competencia, tiene que pasar sus botas.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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