Jupp encuentra el equilibrio

Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd +44 7813 022858
19/02/2013
Jupp Heynckes, manager of FC Bayern Munich during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London.

Ganar la Bundesliga es una constante para el Bayern Munich. Lo es desde el año 2012, ya que antes celebraba el título más o menos la mitad de las temporadas (aparecía un Wolfsburgo, un Borussia Dortmund, un Stuttgart o un Werder Bremen cada poco tiempo en lo más alto). Que el conjunto bávaro era muy favorito para revalidar su trofeo de campeón estaba fuera de toda duda. Sin embargo, el Bayern no estaba fino en el inicio de curso. El equipo venía de firmar una paupérrima sucesión de resultados en pretemporada con derrotas claras ante el Milan, el Inter, el Liverpool y el Nápoles entre los meses de julio y agosto. Finalmente septiembre fue el mes de la destitución de Carlo Ancelotti tras tropezar ante el Hoffenheim, el Wolfsburgo y el Paris Saint-Germain. No era una situación dramática, pero los síntomas no eran positivos, el ambiente que se respiraba en el vestuario no era el idóneo y los mandamases del gigante alemán lo tuvieron claro: la plantilla necesitaba un cambio de rumbo.

Jupp Heynckes, de 72 años, aceptó la propuesta de Uli Hoeness, dejó a un lado la jubilación a la que había llegado tras vencer el triplete en 2013 y volvió a la que durante varias décadas había sido su rutina, la de estar cada mañana en los campos de entrenamiento de un club de fútbol.

Los dos únicos clubes alemán con potencial para presentar algo de pelea al Bayern Munich han vivido campañas muy irregulares en el campeonato doméstico. Por el banquillo del Borussia Dortmund han pasado ya dos entrenadores esta temporada y con ninguno ha sido una maravilla el equipo. En el caso del RB Leipzig, el desgaste físico y mental de disputar por primera vez en su historia competiciones europeas ha afectado claramente a sus prestaciones los fines de semana en la Bundesliga. Sin el Dortmund y el Leipzig a un nivel alto, el listón de puntos necesarios para campeonar en ningún caso podía estar muy elevado. Independientemente de ello, el Bayern Munich ha cumplido con muy buena nota y ha hecho los deberes. Para ello el equipo se ha apoyado en recursos habituales como los goles de Robert Lewandowski, pero también ha existido una cuota importante de responsabilidad en las decisiones y en el manejo de Jupp Heynckes, que ha tomado tres decisiones vitales en su vuelta a los banquillos.

Un equipo de al menos 18 jugadores

La plantilla del Bayern, con una mezcla significativa entre veteranos (tipo Robben o Ribéry) y jóvenes (como Tolisso, Coman o Süle), era lo suficientemente amplia esta temporada como para que existiesen dudas acerca de quién jugaría habitualmente en determinadas posiciones. Piezas como Lewandowski, Kimmich, Alaba o Hummels son indiscutibles en sus puestos, pero no ocurría lo mismo en el mediocampo y en los extremos. Ahí se multiplicaban las opciones para el técnico alemán, que ha sabido dirigir magistralmente al equipo en lo que a reparto de minutos, egos y protagonismo se refiere. Hasta 18 futbolistas han tenido minutos de forma frecuente en el campeón germano. Teóricos suplentes como Sebastian Rudy, Corentin Tolisso, Rafinha o Niklas Süle en ningún momento del curso han caído en el ostracismo o en el olvido.

Los números reflejan que tan solo cinco futbolistas del Bayern han superado hasta ahora los 1.550 minutos de juego en esta edición de la liga alemana. Ellos son Sven Ulrich, Joshua Kimmich, Robert Lewandowski, Mats Hummels y Thomas Müller.

Por ejemplo, Heynckes ha sabido gestionar muy bien el espacio en el que quizás más overbooking había en la plantilla: esa zona del terreno de juego en la que peleaban por un hueco Müller, Coman, Ribéry, Robben o James Rodríguez. Todos han tenido su importancia, de ahí que la sensación de unidad haya sido mayor que en los últimos coletazos de la era Ancelotti. Para repartir mejor los minutos y mantener con ritmo competitivo al mayor número posible de futbolistas, Heynckes modificó la estructura en función de esas necesidades, llegando a alinear a cinco atacantes en el mismo once inicial (James, Müller, Robben, Ribéry y Lewandowski) o aumentando el número de centrocampistas para que coincidiesen Javi Martínez, Arturo Vidal, James y Tolisso.

Corentin Tolisso of Bayern Munich celebrates scoring his side's second goal of the game during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 05/12/2017 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-171205-0028.jpg
Corentin Tolisso no ha sido titular indiscutible, pero ha jugado bastantes minutos / Foto: Focus Images Ltd

Recuperar a un James dominante

La cesión por dos años (con opción de compra) de James Rodríguez al Bayern Munich fue uno de los movimientos más relevantes del último mercado veraniego en Europa. El colombiano, después de bajar el nivel en sus dos últimas campañas en el Real Madrid, se encontraba con 26 años en un momento crucial de su carrera, una oportunidad única para volver a parecerse al maravilloso mediapunta de los mejores momentos de su vida futbolística. La presencia de Carlo Ancelotti en el banquillo del Allianz Arena parecía una garantía. A las órdenes del italiano había firmado James su mejor temporada como profesional en el Santiago Bernabéu. La confianza de Carlo hacia el ’10’ colombiano parecía el elemento determinante a la hora de pensar que Munich era el lugar idóneo para que volviese a sentirse importante. Sin embargo, empezó las primeras semanas del curso lesionado y al poco tiempo se produjo la salida de Ancelotti. La contratación de Jupp Heynckes abría un escenario nuevo para Rodríguez, quizás de mayor incertidumbre acerca de sus posibilidades de triunfar en el Bayern Munich. Al fin y al cabo, Jupp era un entrenador que nunca había estado con James y, por el contrario, conocía perfectamente a antiguos jugadores suyos como Müller, Ribéry, Vidal (coincidieron en el Bayer Leverkusen) o Robben.

Antes de que se cumpliera el primer mes de la etapa Heynckes, James Rodríguez ya era una figura absoluta en el juego del Bayern. Lo demostró en el campo del Borussia Dortmund, donde Jupp confirmó la nueva posición del colombiano: interior generalmente en un 4-3-3. Algo más alejado del área rival que en otros tiempos de su carrera, pero con más responsabilidad en la gestación del juego y más próximo al mediocentro del equipo (Javi Martínez). Con esa comodidad, esa libertad y esa motivación de sentirse fundamental en el equipo, James Rodríguez ha marcado diferencias con su calidad, su golpeo de balón, sus goles, sus asistencias y su influencia en todo el juego ofensivo del Bayern Munich. “El de James fue un gran fichaje para nosotros, por lo que tengo que felicitar a Ancelotti“, aseguró hace unos días Karl-Heinz Rummenigge.

Creer en Javi Martínez como pivote

El penúltimo partido de Jupp en el banquillo del Bayern Munich (el último fue la final de copa alemana en 2013 contra el Stuttgart) había sido una final de la Champions League en la que vencieron al Borussia Dortmund. El eje de aquel conjunto ganador lo formaba un doble pivote muy poderoso compuesto por Bastian Schweinsteiger y Javi Martínez. El navarro fue posiblemente el mejor jugador en aquella final de Champions en Wembley y uno de los mejores mediocentros de Europa mientras formó parte del Bayern de Heynckes. Desde entonces, vivió una temporada casi entera en blanco por culpa de una grave lesión de rodilla y pasó decenas de partidos actuando como defensa central. La vuelta de Heynckes al trabajo el pasado mes de octubre supuso también la vuelta definitiva de Javi Martínez al mediocampo.

Desde que Javi juega en el centro del campo hemos mejorado nuestro equilibrio y el nivel de nuestra faceta defensiva. Javi Martínez ha jugado anteriormente como defensa central, pero yo tengo una opinión distinta sobre él. Para mí la posición ideal de Javi es mediocentro defensivo. En mi opinión, su velocidad no es la adecuada para ponerlo como central“, explicó Jupp Heynckes en otoño.

Artículo relacionado: “Heynckes recupera al Javi Martínez de 2013”

No se entiende la estructura de este Bayern 2017/18 sin la presencia de Javi en el pivote y lo que el jugador español ofrece al equipo en términos de equilibrio, coberturas, trabajo defensivo, juego aéreo y protección a los cinco futbolistas de corte ofensivo que actúan por delante. Es un Bayern reconocible por la importancia de James Rodríguez, por la presencia de Javi Martínez como pivote y por la cantidad de futbolistas distintos que ha sabido utilizar y mantener activos este veterano de los banquillos llamado Jupp Heynckes.

Jupp Heynckes: “Creo que el entrenador es responsable a nivel general, pero ante todo los protagonistas son los jugadores. Es un éxito de todos”.

Foto de portada: Focus Images Ltd
Jupp Heynckes and Peter Hermann during the Bayern Munich Training Session at Allianz Arena, Munich Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 19/02/2018 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-180219-0073.jpg
El Bayern Munich ha ganado 28 de los 32 partidos que ha dirigido Jupp Heynckes esta temporada / Foto: Focus Images Ltd

Related posts

6 comments

Sergio, sin que te parezca mal, creo que un artículo de análisis del Bayern de Heynckes que no incluya siquiera una mención a Thiago Alcántara se queda un poco cojo. Sé que ha tenido lesiones, pero en la parte clave del año es indiscutible. No hay partido grande en el que, si ha estado disponible, no hayan sido para él todos los galones en el mediocampo.

Ya basta con tanta mamadera a cualquier cosa relacionada al Barcelona, en este caso Alcantara, el tipo es un jugador mediano,aceptemoslo no dio el ancho ,quedo muy por debajo de lo que se decia en sus inicios, ademas que solamente ha participado en 14 partidos de liga y 22 en total esta temporada

Tú lo has dicho. Mucho tiempo de baja. Desde la jornada 11 (ya ha llovido desde entonces) apenas ha jugado en la Bundesliga (3 partidos como titular)…

Thiago no es que no de el ancho o haya quedado por debajo, es que tiene un fisico de cristal pero cuando esta si da un nivel muy bueno, pero no, no es fundamental en este titulo porque apenas ha jugado. La importancia de Javi Martinez o James es mucho mayor en el mediocampo del Bayern porque han estado todo el año. Thiago si puede serlo ahora que esta en unas semis de Champions donde da otro registro distinto, el Bayern lo bueno que tiene y que creo que no aprovecho Pep ni Ancelotti es que es una plantilla que puede adaptarse a un montón de registros. Lo que me ha gustado de Jupp es que no ha inventado nada, ha puesto a todos en su sitio y les ha sacado el rendimiento esperado. Que en Alemania con el Bayern probablemente hasta yo ganaría la Liga hoy en día es verdad, pero falta ver lo que hace cuando se cruce con un Top en Europa, hay se dará la medida de este Bayern.

Javi Martínez el un gran escudero del mediocampo, pero quien realmente lo comanda es Vidal. Lo otro vital en este Bayern es la recuperación de Müller. Y Ulrich no ha jugada nada mal, ni se nota la ausencia de Neuer.

Deja un comentario

*