La tranquilidad del juvenil Havertz

Bayer Leverkusen celebrate their second goal against Borussia Monchengladbach during the Bundesliga match at BayArena, Leverkusen
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
28/01/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***

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La primera noticia que tuvimos algunos de Kai Havertz fue durante la pasada primavera. Se disputaba el Europeo Sub-17 en Azerbaiyán y allí irrumpió el centrocampista alemán como uno de los mejores del torneo en su posición. Havertz era entonces un juvenil. Hoy, nueve meses después, sigue estando en edad juvenil, pero su recorrido es otro, su responsabilidad ha crecido y ya comienza a ser conocido dentro del ámbito de la Bundesliga. Nada de eso altera aparentemente su tranquilidad.

“Es increíble lo tranquilo que es”, apuntó Bernd Leno, guardameta del Bayer Leverkusen, al término del partido que jugaron en Augsburgo el viernes por la noche. “Es tan joven y a la vez tan bueno”, observó Karim Bellarabi, autor del gol número 50.000 de la historia de la Bundesliga. Ganaron por 1-3 y Kai fue la figura junto a Chicharito Hernández.

Lleva cuatro meses siendo uno más dentro de la disciplina del primer equipo de Roger Schmidt y en Augsburgo ya fue posiblemente el mejor hombre del partido, con dos asistencias de gol incluidas. La sanción de cuatro meses sin jugar recibida por Hakan Calhanoglu ha abierto una vacante en el equipo titular del BayArena y Schmidt, su entrenador, no ha dudado a la hora de entregar el testigo en las dos últimas jornadas al joven Kai, de tan solo 17 años, en la media punta. La confianza del técnico en este juvenil no es algo nuevo: ya apostó por su titularidad en el mes de noviembre nada más y nada menos que en el campo del Bayern Munich (los de Ancelotti sufrieron para vencer por la mínima, con polémica y con un buen papel del Bayer).

El entorno y el ecosistema que le rodea favorece al ’29’ del Leverkusen, ya que este es un equipo en el que la juventud está a la orden del día: 17 años Havertz, 19 Leon Bailey y Benjamin Henrichs, 20 Julian Brandt, 21 Jonathan Tah y Tin Jedvaj, 23 Calhanoglu y Wendell, etc.

Disposición del Bayer Leverkusen en las dos últimas jornadas (vs Eintracht Frankfurt y Augsburgo):

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Desde que se estrenó en la Bundesliga, en el mes de octubre, Havertz ha jugado ya en el doble pivote, como volante derecho, como volante izquierdo y ahora de mediapunta.

Acabó el partido en Augsburgo con más pases completados que ningún otro futbolista sobre el terreno de juego, pese a jugar de mediapunta (posición en la que generalmente se participa menos que en el mediocentro o incluso en el eje de la zaga). Su influencia en estos partidos ha sido alta debido a su buen nivel técnico y a las diferencias que hay entre el jugador al que sustituye (Calhanoglu) y él.

Kai Havertz, nacido en 1999, ya ha jugado 16 partidos en el Bayer Leverkusen.

Kai ha servido de enlace entre la pareja Bender-Kampl y el punta (Chicharito), pero juega más cerca del ‘9’ que de los centrocampistas. No está entre sus tareas bajar mucho a recibir, sino dar continuidad al juego cuando la pelota alcanza los tres cuartos de campo, agilizar ahí la jugada y buscar opciones de pase en esos metros finales. Así entregó dos pases de gol el viernes. Havertz, de momento, ‘solo’ es un proyecto de buen jugador, mientras que Calhanoglu ya es un jugador hecho, un producto acabado. Y del mismo modo que es indiscutible que el Bayer Leverkusen pierde muchísimo a balón parado sin el turco, en el juego asociativo la cosa cambia. Por un lado, Kai trabaja más sin balón -importante en un equipo que apuesta tanto por presionar arriba al rival- que Hakan; además, se asocia más con balón y el juego parece más fluido.

Lo que más va a añorar el Bayer durante la sanción de Calhanoglu será su impacto en acciones de estrategia: especialista en los saques de esquina y goleador en los libres directos. De hecho, en las cinco grandes ligas europeas, desde el inicio de la temporada 2013/14, nadie ha anotado más goles de falta directa que Calhanoglu.

Havertz juega con mucho criterio, con pausa (que no lentitud) y piensa lo que hace, algo que favorece a un equipo acostumbrado estos años a jugar demasiado acelerado. No es rápido ni explosivo, pero posee una virtud todavía más valiosa: piensa rápido. A partir de ahí llega todo lo demás. La calidad de su zurda hace que sea muy preciso con el balón, que pierda pocos balones y cuide el esférico. Además de ser elegante en el manejo de la pelota, no se entretiene con ella y está demostrando ser productivo y eficiente en los metros finales del campo. Ganará cuerpo y masa muscular con el paso del tiempo, pero sus 186 centímetros de altura ya le permiten ganar algunos balones por alto cuando hay juego directo por parte de los centrales o del portero, cosa no muy habitual en un centrocampista ofensivo tan bueno técnicamente como él.

Tiene margen de mejora en la finalización, donde aún no es una gran amenaza para el rival. Le falta algo de instinto en el remate cuando se le presenta la oportunidad en el área: destaca más por ahora como asistente que como finalizador. De Schmidt depende ahora mantener o no a Kai en la alineación que se mida el próximo martes al Atlético de Madrid en los octavos de final de la Champions League.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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