Ribéry otro día más

La banda izquierda del Bayern formada por Ribéry y Alaba está siendo importantísima  Foto: Focus Images Ltd

Ribèry estuvo hoy peor que otras veces. No fue una de esas actuaciones en las que parece que dependa de ese partido si le van a dar o no el Balón de Oro, en las que busca intervenir constantemente, regatear, crear, demostrar al mundo lo bueno que es. Sus 3 meses de 13/14 son absolutamente de otro mundo, de una regularidad en su genialidad que asusta. Hoy no fue uno de sus días, pero si analizamos su actuación fue el principal responsable de la victoria de su equipo. Empató el partido con un lanzamiento de falta (que golpeó en Mandzukic, pero que él mismo provoca) y, sobre todo, con dos intervenciones en el gol de la victoria absolutamente geniales. Puro fútbol, ventajas generadas por su técnica y lectura a una altísima velocidad. Analicémoslas: Primero ofrece un apoyo de espaldas que atrae a su defensor y que deja el balón de cara a Javi Martínez, que se la da a Götze, absolutamente liberado por el movimiento del francés. Götze se complica, la recuperan entre Schweini y Javi, y se la vuelven a dar a Franck que, de espaldas, a un toque y con dos defensas encima, hace una maniobra maravillosa que deja solo a Müller que, como siempre, está en el sitio correcto. Para verla 30 veces. ¡Qué bueno es!

Y es que el partido había empezado con una de esas cosas que pasan cada 4-5 partidos: Un error de Neuer en un balón por alto. Luego, en el resto de los aspectos del juego, es un portero impresionante y que salva muchos puntos, pero tiene esa carencia. Yo creo que compensa. El caso es que el Bayern, como tantísimas otras veces esta temporada en Bundesliga, se puso por detrás en el marcador. Guardiola sacó un 11 absolutamente novedoso, volviendo al esquema de los tiempos de Heynckes y van Gaal. 4-2-3-1 con Javitxu y Schweinsteiger en el mediocentro y Götze en la mediapunta. Sorprendentemente, el navarro fue el mediocentro más retrasado y el equipo muniqués abandonó su habitual obsesión por sacar el balón desde el mediocentro, concediendo más protagonismo a los laterales. No terminó de funcionar. El Bayern no combinaba bien y le costaba asentarse en el campo contrario, tanto que Pep cambió de guión al descanso: Lahm al interior y defensa 3, con Javi Martínez de “corrector”, en una posición poco definida. Los de Guardiola necesitaban ganar tras el contundente 6-1 del Dortmund en el día de ayer y se volcaron a por el partido, lo que provocó que dejaran muchos huecos atrás. La presión tras pérdida no fue tan buena como otras veces y un Kevin Volland estelar (mucho ojo con este chico), Firmino y compañía atacaban la pobre transición defensiva visitante, que se veía obligada a correr hacia atrás una y otra vez. La diferencia de calidad individual en las áreas decidió el partido. La diferencia fue Ribéry.

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