Todo lo que hizo bien el Wolfsburgo

Ricardo Rodríguez será baja en el Wolfsburgo por motivos personales. Foto: Focus Images Ltd.

Lo de este viernes fue un aviso en toda regla para los equipos de la Bundesliga: el Wolfsburgo va muy en serio. Porque está construyendo una notable plantilla, porque tiene capacidad económica para incorporar a André Schürrle y porque se ha convertido en el cuarto conjunto que anota 4 goles contra una escuadra dirigida por Pep Guardiola. No creo que los tres puntos sumados por el Wolfsburgo vayan a tener un efecto excesivo en el desenlace del campeonato alemán, donde el Bayern Munich mantiene una cómoda ventaja de 8 puntos a 16 jornadas de la conclusión. Al Bayern el partido le sirve como una seria advertencia de lo que ha de mejorar. “Debemos aprender de esta derrota y quizás no nos venga tan mal de cara al futuro”, explica Arjen Robben. En clave Bayern, los 90 minutos en el Volkswagen Arena también pueden ser útiles como objeto de estudio y análisis por parte de los rivales del conjunto bávaro en las rondas finales de la Champions League.

De Bruyne dirige la orquesta

Un hombre destacó por encima del resto en la noche del Volkswagen Arena. Un hombre con cara de niño que ya sabe lo que es formar parte de uno de los clubes más poderosos del continente. El Chelsea acabó traspasando hace doce meses a Kevin de Bruyne porque recibió una buena oferta económica -en torno a los 20 millones de euros- y porque la competencia era grande en su posición. Recaló en el Wolfsburgo, donde con el ’14’ a la espalda está creciendo día a día. Su temporada es fantástica y su actuación contra el Bayern resultó deslumbrante: por los dos goles que firmó, por la asistencia de gol que entregó a Bas Dost al empezar el encuentro y por la soltura con la que jugó. Arrancó como mediapunta en el 4-2-3-1 habitual de Dieter Hecking y luego fue intercambiando su posición con Ivan Perisic, de tal forma que el belga pasó bastantes minutos cerca de la banda izquierda del Wolfsburgo, donde hizo muchísimo daño a un inseguro Sebastian Rode -que además actuaba como lateral derecho alejado de su posición natural-. Europa se fijó más que nunca en los pasos de Kevin de Bruyne, el mayor responsable de que Manuel Neuer recibiese cuatro tantos en su primer partido de 2015. Elegante, imaginativo, desequilibrante y productivo tanto en ataque posicional como en el contragolpe. Así es De Bruyne, con un porvenir excelente a sus 23 años.

Luiz Gustavo marca su territorio

Un ex del Bayern Munich tuvo un papel destacado en la caída del campeón alemán en Wolfsburgo. Luiz Gustavo, fundamental en su equipo desde que llegó en 2013 procedente del Bayern, robó en el tercer minuto de juego el balón que propició el contragolpe del 1-0. El mediocentro brasileño recuperó el esférico en su propia frontal del área y esa acción fue el inicio de un notable encuentro de Luiz Gustavo, poco activo en los ataques de su equipo, pero fundamental en la faceta defensiva. Tenía, si cabe, una tarea más exigente de lo habitual, ya que Dieter Hecking no formó precisamente un centro del campo de marcado corte defensivo, puesto que el acompañante de Luiz Gustavo en la medular fue Maximilian Arnold. Pese a ello, el jugador brasileño lució su repertorio de virtudes defensivos: coberturas, ayudas a los zagueros, colocación y un seguimiento impecable de las incorporaciones de Bastian Schweinsteiger y de los movimientos que hiciesen por su zona Arjen Robben o Robert Lewandowski.

Luiz Gustavo Wolfsburgo Focus

Luiz Gustavo cumple su segunda temporada en las filas del Wolfsburgo (Foto: Focus Images Ltd)

Maximilian Arnold da un paso adelante

Que De Bruyne se luzca no es una novedad, que Luiz Gustavo destaque en el trabajo defensivo tampoco lo es, pero que Maximilian Arnold rindiese a un nivel tan alto como interior ante el Bayern Munich sí es una novedad que merece ser señalada. En primer lugar por la juventud de este futbolista alemán (20 años), luego porque su hábitat natural está más cerca de la media punta que del mediocentro, y por último porque enfrente estaba el todopoderoso y temido Bayern Munich. Arnold, titular indiscutible la temporada pasada en el Volkswagen Arena, se asentó en un primer momento como mediapunta en este equipo, si bien en el presente curso ha perdido algo de protagonismo y su rol ‘baila’ en función del partido: un día es mediapunta, otro día es extremo izquierdo, otro es extremo derecho o bien juega como interior. Ahí es donde le correspondía ayer examinarse ante el Bayern, como interior acompañando a Luiz Gustavo y con un duelo muy exigente: el que le medía con David Alaba. Alaba, interior izquierdo en el esquema de Pep Guardiola, se movería por la zona de Arnold, un jugador sin excesivas condiciones defensivas. No obstante, Arnold no solo cumplió, sino que fue de lo más brillante en el conjunto Hecking. Entendió a la perfección los requisitos del partido, se compenetró con el cuarteto ofensivo del Wolfsburgo y ayudó a lanzar diversos contraataques desde su posición por delante de la línea de zagueros. Juega con criterio, tiene visión y una más que demostrada capacidad pasadora. Se reivindicó en el arranque de la segunda vuelta de la Bundesliga.

Vieirinha sorprende con su fiabilidad defensiva

El duelo entre los dos primeros clasificados de la liga alemana presentaba una particularidad: ninguno de los laterales diestros estaba ocupado por un futbolista cuya posición natural sea esa. No lo es para Sebastian Rode, como tampoco para Vieirinha. Hecking optó por el atacante portugués para completar esa línea de zagueros en la que Ricardo Rodriguez, Naldo y Knoche son indiscutibles. Y Vieirinha sorprendió con su buen hacer en defensa: muy concentrado y con autoridad en el doble duelo con Thomas Müller y Juan Bernat. Lo natural es que Sebastian Jung continúe siendo el lateral derecho del equipo durante la segunda mitad del curso, pero Vieirinha solventó con éxito un examen complicado para alguien poco acostumbrado a defender.

Robben no puede con Ricardo Rodriguez

También fue sobresaliente en el apartado defensivo el desempeño de Ricardo Rodriguez, un talentoso lateral suizo más habituado a brillar por su producción ofensiva que por sus acciones defensivas. Rodriguez modificó su rol frente al Bayern: no se incorporó al ataque tanto como en él es habitual, pero a cambio estuvo impecable cerca de su área, donde tenía asignada la responsabilidad de frenar a Arjen Robben, uno de los extremos más desequilibrantes del planeta. Rodriguez, con su intensidad, concentración y acierto en el uno contra uno, consiguió que el atacante holandés pasase de puntillas por el partido.

Bayern vs Wolfsburg - Bundesliga - Football tactics and formations

Disposición táctica inicial en el Wolfsburgo-Bayern Munich (Infografía: Share My Tactics)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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