Tuchel sigue ensayando

Thomas Tuchel, head coach of Borussia Dortmund during the DFB-Pokal match at Signal Iduna Park, Dortmund
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08/02/2017
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El Borussia Dortmund se ha acostumbrado desde hace algo más de dos meses a emplear tres centrales en su esquema (a veces varía la colocación de los mediocampistas y de los delanteros). El experimento no es casualidad. Thomas Tuchel, su entrenador, ya advirtió en ‘El País’ de que “el 3-1-2-4 es el futuro”. Consiste en tres zagueros, un mediocentro único (clave la figura de Weigl), dos interiores con presencia en campo contrario y cuatro piezas de ataque (los dos puntas y los dos carrileros que habitan y llegan arriba). El distinto reparto de las posiciones hace que existan algunos dibujos táctico similares como, por ejemplo, el que se vio este sábado en el campo del Darmstadt, colista de la Bundesliga, donde se asistió a una de las actuaciones más desalentadoras del BVB en toda la temporada.

Thomas Tuchel, en ‘El País’: “El futuro es el 3-1-2-4.”

“Tiene sentido que el equipo que juega al máximo de su potencial gane. Nosotros merecimos perder hoy”, reconoció el preparador alemán después de sucumbir ante el Darmstadt (2-1). Lo hizo con el joven Dzenis Burnic, de 18 años, como gran novedad en la línea defensiva junto a Sokratis y Ginter. Tampoco es lo más habitual ver a Emre Mor como titular o a Christian Pulisic ejerciendo de carrilero derecho. No obstante, Tuchel ya situó un par de veces en el mes de diciembre al norteamericano Pulisic como carrilero. Una muestra más de la voluntad y la predisposición del entrenador por utilizar en demarcaciones muy variadas a jugadores como Ousmane Dembélé (interior en los últimos partidos), Emre Mor (interior ayer en la segunda parte), Raphaël Guerreiro o Pulisic. Pero en Darmstadt nada de lo que tenía planeado Thomas funcionó adecuadamente.

Esquema táctico del Dortmund contra el Darmstadt:

3-1-2-4

El planteamiento de Tuchel manifestó una carencia repetida ya en varias ocasiones durante el curso: la endeblez en el centro del campo. Julian Weigl vive muy solo en la zona medular, donde únicamente le acompaña Raphaël Guerreiro -un futbolista que había jugado toda su vida pegado a la banda izquierda-. Su entrenador se tomó muy en serio lo de probar al portugués en el mediocampo y desde el primer día se encargó de no ocultar lo mucho que le gustaba en esa posición, pese a que Raphaël hubiese sido seguramente el mejor lateral izquierdo de la Eurocopa 2016. “Guerreiro es demasiado bueno, demasiado versátil para jugar solo en una posición”, valoró Tuchel en septiembre. El mejor lateral zurdo de la pasada Euro tan solo ha ocupado esa demarcación tres veces desde que reside en Alemania, lo que no deja de ser significativo. El equipo aprovecha el buen nivel técnico del luso y, sobre todo, la claridad con la que verticaliza por el carril central. Así anotó el gol del empate este fin de semana en una jugada de llegada desde segunda línea al área de Michael Esser.

La presencia del luso Guerreiro es lo único que evita que Weigl esté en la soledad más absoluta. Y eso posibilita que el equipo se parta con demasiada facilidad: puede generar mucho en ataque pero también concede en defensa. Salen rápido hace delante cuando recuperan la pelota y tienen notables recursos ofensivos. Cuando la pierden, sin embargo, les cuesta recuperar, el rival (el Darmstadt, no precisamente una potencia alemana) avanza y mueve la pelota con cierta soltura. No abunda en absoluto la figura del recuperador de balón en este Borussia. No se ganan muchos balones divididos y no se ganan segundas jugadas, entre otras cosas, porque Weigl está muy solo. Si a eso se le suma que el Dortmund tiene su peor línea defensiva de los últimos años (se sabía que Mats Hummels iba a ser extrañado), la consecuencia es que un modesto y limitado Darmstadt acabe el partido con 17 disparos, ocho de ellos entre los tres palos -incluyendo uno al larguero y otro sacado debajo de los palos-.

Thomas Tuchel tiene una idea en su cabeza desde hace tiempo. Pero el proyecto por ahora no es más que un boceto que necesita ser pulido y trabajado para que ofrezca los beneficios que él espera. ¿El futuro pasa por el 3-1-2-4?

Guerreiro Portugal Focus
Raphaël Guerreiro brilló en la Eurocopa como lateral izquierdo / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

Sistema algo parecido al Chelsea de Conte, si no fuera por la posición más avanzada de Guerreiro x Matic

Por otro lado entiendo que lo más conveniente sería jugar con el 4-2-3-1 de la época de Klopp, tiene jugadores idóneos para ello, y en las posiciones dónde mejor rinden: Piscek, Sokratis, Ginter, Guerreiro – Weigl, Castro – Dembele, Gotze, Reus – Aubameyang

Es vital que los interiores apoyen al pivote, para que a éste no le quede grande el campo.
Creo que también pasa por un tema de intérpretes.
Tal vez Castro o Kagawa podrían actuar en vez de Mor, ya que ellos si sienten esa labor de generar juego y pisar 3/4 de campo.
El joven turco es más desequilibrante por acciones individuales que por ser generador de juego.
Igual que a Dembélé, que venir desde tan atrás no le favorece. Fue él quien perdió el balón en salida para el segundo gol de Darmstadt.

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