Würzburger Kickers, a la sombra de los ascensos del Leipzig

Würzburger Kickers -  Groundhopping Merseburg

La ciudad bávara de Würzburgo, donde viven unas 125.000 personas, es mundialmente conocida a nivel deportivo como la cuna del mejor baloncestista alemán, Dirk Nowitzki. Sin embargo, la capital de Unterfranken, situada a medio camino entre Frankfurt y Nürnberg, se ha convertido en un fenómeno en los últimos años en Alemania gracias a la inverosímil hazaña realizada por el club de fútbol de la localidad, el Würzburger Kickers. El Würzburger Kickers militaba en la sexta categoría del balompié teutón en 2012. Ahora destaca en la Segunda División, a un único paso de la Bundesliga. Su historia tiene muchísimas aristas.

Un club con tradición

Con más de 100 años de historia, el Kickers huye de las comparaciones con RB Leipzig y Hoffenheim. Ni es una entidad de reciente creación ni llevaba toda una vida hundido en las profundidades del fútbol teutón hasta que apareció un inversor. El Würzburger presume de haber jugado en la máxima categoría del fútbol bávaro en los años 30, si bien es cierto que desde entonces vagó durante muchísimo tiempo en la mediocridad, cerca de la tercera división. Hasta hace muy poco, la temporada 1977-78 era la cima del Kickers en la historia moderna de la entidad, pues ese curso jugaron en la 2.Bundesliga, cuando la disputaban 40 equipos. El conjunto bávaro solo ganó cuatro partidos, pero compartió categoría con clásicos como Nürnberg, Augsburgo, Hannover o Bayer Leverkusen.

Entonces empezó un declive imparable para la entidad rojiblanca, que tocó fondo al inicio del siglo XXI cuando se encontró jugando en la séptima categoría del fútbol alemán en la temporada 2003-04. Fueron años duros en los que la institución pudo desaparecer, hasta que emergió la figura de uno de los entrenadores clave en la historia reciente del club, Michael Schaudt. Schaudt dirigió al Kickers durante cuatro años y lo llevó a la quinta división, acabando así con los años más oscuros de la entidad. El extécnico del club ya forma parte de la leyenda bávara, pues falleció en 2012, tras padecer durante años la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). De hecho, una de sus últimas apariciones públicas relacionadas con el fútbol fue un partido benéfico en el estadio del Würzburger Kickers, celebrado en su honor en mayo de 2011.

Dos ascensos en un mismo verano

Michael Schaudt jamás se podría haber imaginado lo que cambiaría el Würzburger Kickers en los cuatro años posteriores a su muerte. 2012 supuso un punto de inflexión para el club, que al término del curso 2011-12 se benefició de la reestructuración de las distintas categorías del infrafútbol alemán para subir dos divisiones de golpe. El buen desempeño del equipo ese curso le permitió jugarse el ascenso a la cuarta categoría alemana en una eliminatoria contra el BC Aichach. Al superarla con comodidad se saltó el paso por la quinta división.

Fueron años para instalarse en una nueva realidad, y pasar a vivir más cerca de la tercera división que de las catacumbas teutonas. Sin embargo, lo mejor estaba por llegar. Los ascensos posteriores no hubiesen sido posibles sin Bernd Hollerbach, uno de los dos verdaderos protagonistas de esta historia.

El asistente de Magath vuelve a casa

Mientras Alemania celebraba su cuarto Mundial después de derrotar a Argentina en la prórroga, Würzburgo se hacía eco del regreso de uno de sus hijos pródigos. Bernd Hollerbach, nacido en la capital de Unterfranken, decidió emprender de forma definitiva su aventura en solitario en los banquillos en la ciudad en la que empezó a patear un balón. Canterano de los Kickers y jugador del primer equipo en los años 90, cuando era un futbolista amateur que compaginaba los entrenamientos con el oficio familiar de carnicero, Hollerbach militó en el St. Pauli y llegó a jugar varias temporadas en la Bundesliga. De hecho, forma parte de los libros de historia de la liga alemana, pues el que fuese defensa zurdo del Hamburgo es uno de los tres futbolistas más amonestados de la Bundesliga: vio 95 tarjetas amarillas en 222 partidos en la élite. Solamente Effenberg y Jarolim superan sus registros disciplinarios en términos absolutos, mientras parece difícil que nadie rompa el porcentaje de 0,427 amarillas por partido.

“Aprendí mucho de Magath: disciplina, orden y cosas sobre la fortaleza física. Pero naturalmente busco seguir mi propio camino. No tiene ningún sentido copiar a otra persona. Hay que ser auténtico. (…) Siempre he buscado lo mejor para mis equipos, superar los límites. Por eso nunca he sido un buen perdedor, aunque en el deporte profesional esta es una buena cualidad”.

Bernd Hollerbach, en una entrevista con 11 Freunde.

Felix Magath ha sido una de las figuras más influyentes en la carrera de Hollerbach. Foto: Focus Images Ltd.
Felix Magath ha sido una de las figuras más influyentes en la carrera de Hollerbach. Foto: Focus Images Ltd.

Bernd Hollerbach se ganó la fama de duro y el apodo de Holleraxt (Holler-hacha) a base de bien. Quizás fuese esta característica lo que atrajo a Felix Magath, uno de los entrenadores más estrictos del panorama actual, que lo contrató como asistente en 2007. Ambos coincidieron en el Hamburgo, cuando Magath empezaba su etapa como entrenador y Hollerbach afrontaba la recta final de su carrera. Una vez retirado, Hollerbach probó fortuna dirigiendo al VfL 93 Hamburgo (lo ascendió a la 4ª categoría) y duró pocos meses al frente del Lübeck, donde lo despidieron a mitad de curso antes de incorporarse a las filas del Wolfsburgo de la mano de Magath. Con el legendario exjugador del Hamburgo, Hollerbach formó parte del staff técnico campeón de la Bundesliga en 2009, vivió una experiencia tumultuosa en el Schalke y regresó al Wolfsburgo. En total, cinco años en los que fue la sombra de Magath, hasta que ambos abandonaron la entidad verdiblanca en octubre de 2012 tras un pésimo arranque de temporada.

“A Hollerbach lo distingue lo mismo que cuando era jugador: es un trabajador, busca el éxito, tiene muy claros sus objetivos, es increíblemente ambicioso y saca lo máximo de los jugadores. Sabe lo que es importante en el fútbol y en un equipo, y por eso ha tenido tanto éxito en un tiempo tan corto”.

Felix Magath, en una entrevista en Mainpost.

Después de ese máster con uno de los entrenadores más controvertidos del fútbol alemán, Hollerbach se tomó un par de años para descansar y reordenar sus ideas. Rechazó irse al Fulham con Magath en 2014, en un momento en el que le surgió la oportunidad de entrenar en casa y empezar una carrera desde abajo, como ha ocurrido con otros nombres emergentes en Alemania en los últimos años. Los Markus Weinzierl (Jahn Regensburg, Augsburgo, Schalke), André Breitenreiter (Havelse, Paderborn, Schalke), Ralph Hasenhüttl (Unterhaching, Aalen, Ingolstadt, ahora en RB Leipzig) o Markus Gisdol (Ulm, Hoffenheim, Hamburgo) son algunos ejemplos de entrenadores que han ido subiendo escalones hasta debutar en la Bundesliga en los últimos tiempos.

“Bernd Hollerbach es un absoluto profesional. Su experiencia nos ayuda enormemente. Todo ha cambiado desde que está aquí. Ha supuesto una sacudida en el club; ahora todos trabajamos para mejorar aún más”.

Christopher Bieber, delantero del Würzburger Kickers. Agosto de 2014.

Ralph Hasenhüttl. Foto de portada: Focus Images Ltd.
Ralph Hasenhüttl, ahora entrenador del RB Leipzig, es uno de los técnicos emergentes en Alemania. Foto Focus Images Ltd.

Por lo exhibido hasta ahora, Hollerbach podría ser el siguiente de la lista. Agarró al equipo en 2014, en medio de una campaña en la que el Würzburger Kickers anunciaba públicamente sus intenciones de ascender a la 3.Bundesliga en los siguientes tres años. Hollerbach solo necesitó una temporada para subir a la tercera categoría. El Würzburger Kickers fue el equipo con mayor puntuación dentro de los cinco grupos de la Regionalliga (4ª división). Se impuso con contundencia en su liga, pero eso no garantizaba el ascenso. Para ello debía superar al mejor segundo, el histórico Saarbrücken, en un play-off a cara o cruz. El 0-1 de la ida parecía encarrilar la eliminatoria, pero el equipo de la región fronteriza con Francia niveló el cruce en la vuelta, en Baviera, con un gol de penal. El ascenso se dirimió en una tanda de penaltis en la que el arquero Robert Wulnikowski se convirtió en el héroe. El portero de origen polaco es uno de los cinco titulares del ascenso a la 3.Liga que sigue en la plantilla del Kickers.

El Würzburger Kickers no se conformó con jugar en 3.Liga, sino que encadenó dos ascensos consecutivos. Especialmente inesperada fue la rapidez con la que logró asaltar la segunda categoría del fútbol teutón, aunque la promoción tampoco anduvo exenta de sufrimiento. La adaptación al nuevo entorno fue complicada, pues en el arranque el Kickers solo ganó dos de sus primeros once encuentros. Muchos de ellos los empataban. Se quedaron a las puertas de eliminar al Werder Bremen en la Copa, pero terminaron sucumbiendo ante el equipo de la Bundesliga en la prórroga. Los de Hollerbach, sin embargo, fraguaron el ascenso a la 2.Bundesliga en una segunda mitad de curso extraordinaria. El equipo se reforzó en el mercado de invierno con un goleador de garantías como Elia Soriano -hermano del actual jugador del Villarreal, Roberto Soriano-, que marcó 8 dianas en 13 encuentros, y también llegó un joven centrocampista sin minutos en el 1860 München, Emanuel Taffertshoffer.

“Los ciudadanos de Würzburgo están hambrientos de fútbol. Quieren volver a ver buen fútbol, volver a jugar en una categoría superior, como ocurrió en los años 70, cuando el Kickers estaba en Segunda. Si seguimos manteniendo este buen trabajo, somos humildes y continuamos trabajando duro en lugar de soñar, tendremos una buena oportunidad para acabar subiendo tan arriba”.

Bernd Hollerbach, a 11 Freunde. Enero de 2015.

El cambio de dinámica fue bestial, hasta el punto de que el Würzburger Kickers sumó 29 de los últimos 36 puntos en juego en la 3.Liga. Incluso aseguró el tercer puesto, de acceso a la promoción de ascenso, con dos jornadas de antelación. Solo el Rot-Weiß Erfurt les derrotó en 2016. El equipo destacó por su fiabilidad en defensa (solo encajó 25 goles), lo que le permitía rentabilizar al máximo una cifra de tantos a favor bastante pobre para un candidato al ascenso (43 goles). Sin embargo, como en el año anterior, se lo iban a jugar todo en una eliminatoria. En este caso les tocaba superar al antepenúltimo clasificado de la 2.Bundesliga, un Duisburgo que se salvó de la quema directa tras sumar 13 de los últimos 18 puntos en liga. El cruce fue relativamente plácido: 2-0 en la ida en Baviera y 1-2 en el estadio del Duisburgo, que se despidió de la 2.Bundesliga ante el asombro de aquellos que no venían siguiendo las heroicidades del Würzburger Kickers.

Ascender al fútbol profesional tiene un coste

El doble ascenso trajo consigo diversos problemas de crecimiento. Algunos de ellos severos, como la reforma del estadio. El Flyeralarm Arena se había quedado pequeño para la 2.Bundesliga y debía estar listo antes del arranque liguero para que el Würzburger Kickers pudiese jugar los partidos como local en su propia ciudad. Para ello planeó ampliar la capacidad de 10.000 a 13.100 espectadores. Debía renovar dos de las tribunas de forma casi total, ampliar la zona VIP e instalar calefacción debajo del césped en unas reformas cuyo coste ascendía hasta los 15 millones de euros.

El año anterior, en Tercera, el presupuesto del club rondaba los 3,5 millones de euros.

El Fyeralarm Arena necesitaba 15 millones de euros. Foto: Groundhopping Merseburg.
El Fyeralarm Arena necesitaba 15 millones de euros para adaptarse a la 2.Bundesliga. Foto: Groundhopping Merseburg.

Fue entonces cuando, por primera vez, el municipio de Würzburgo se acercó al club de fútbol. El alcalde de la ciudad, Christian Schuchardt, se comprometió para que el ayuntamiento colaborara en la remodelación del estadio con una inversión de 7 millones de euros. El empujón era necesario para una entidad de tamaño modesto que en los últimos meses ha tratado de potenciar su relación con las otras instituciones polideportivas de la ciudad. Por este motivo, en parte, el exjugador de balonmano Daniel Sauer se convirtió en director ejecutivo del Kickers recientemente. Todas las fórmulas para aumentar la cifra de ingresos eran bienvenidas. Y para lo que no llegara el club estaba Thorsten Fischer.

“El ascenso llegó demasiado pronto. Hay un salto bestial entre la segunda y la tercera división”. Daniel Sauer, director ejecutivo del Würzburger Kickers.

Modestos, pero no pobres

Thorsten Fischer es una de las patas sobre la que se sostiene el vigente proyecto del Würzburger Kickers. El presidente de la entidad seguramente sea incluso más importante que el entrenador, Bernd Hollerbach. A diferencia de Hoffenheim y Leipzig, detrás no hay empresarios de renombre internacional como Dietmar Hopp (SAP) y Dietrich Mateschitz (Red Bull), pero a pesar de todo sigue habiendo una compañía muy importante en la sombra. Flyeralarm, la marca que pone nombre al estadio del club, es mucho más grande de lo que parece.

Flyeralarm nació en 2002, una compañía especializada en la impresión de ítems como tarjetas de visita y folletos. En una década la sociedad ha crecido hasta convertirse en la mayor empresa del sector de impresión en Europa en cuanto a servicio online se refiere. Según publicó Zeit, en 2012 Flyeralarm ingresaba más de 260 millones de euros anuales y presume en la página web de procesar más de 15.000 encargos diarios.

“Estaba absolutamente convencido de mi idea, sobre todo del valor y el riesgo que demandaba. Al inicio trabajaba a todas horas, hasta que fue económicamente viable contratar al primer trabajador. Desde entonces nada ha cambiado. En los años posteriores nos hemos desarrollado estratégicamente. No solo en el campo de la impresión, sino a nivel de logística, automatización ,etc”.

Thorsten Fischer, en una entrevista del año 2010.

El creador y único propietario de la empresa es Thorsten Fischer, presidente del Würzburger Kickers. Fischer es considerado uno de los mayores empresarios emergentes del país, pues ha logrado que su sociedad despunte en un sector como el de la impresión, en crisis en los últimos tiempos, al garantizar la producción de cantidades ingentes de productos -y una oferta muy variada- para seguir siendo rentables.

Flyeralarm, cómo no, es una empresa con sede en Würzburgo, motivo que explica la estrecha relación con el club de fútbol. A pesar de formar parte del equipo de patrocinadores del Bayern Múnich de baloncesto y la selección femenina de fútbol de Alemania, Fischer ha entendido que una de las formas más efectivas de divulgar su marca es potenciar al Kickers. El fundador de Flyeralarm ya mantiene un vínculo con la entidad desde 2009, si bien no ha sido hasta los últimos tiempos cuando ha dado un paso al frente. Lo refleja a la perfección el citado patrocinio del estadio, inaugurado en marzo de 2013.

Adaptación inmediata a la 2.Bundesliga

El Würzburger Kickers solo ha perdido tres partidos oficiales en 2016, uno de los mejores años de la historia del club. Después de ocho jornadas de 2.Bundesliga, la entidad bávara descansa quinta en la clasificación, a tres puntos de los puestos de ascenso directo. A priori su objetivo no es otro que la permanencia, pero llama la atención el poderoso arranque de un equipo que solo ha caído en dos de sus primeros ocho encuentros en su regreso a la segunda división del fútbol alemán tras casi cuarenta años de ausencia.

Wuerzburger Kickers - Football tactics and formations
Once tipo del Würzburger Kickers en 2. Bundesliga.

Bernd Hollerbach suele plantear un 4-3-3, con un fútbol intenso de presión para explotar los espacios después de cada robo. Los interiores muerden arriba y pisan área, sobre todo en el caso de Rico Benatelli, un centrocampista de 24 años formado en el Borussia Dortmund. Otro joven futbolista con proyección es Patrick Weihrauch, canterano del Bayern que suele actuar como extremo derecho. El técnico del equipo bávaro ha logrado que sus jugadores trabajen siempre juntos: conceden poco espacio entre líneas y mantienen largas fases de buen juego en las que su despliegue futbolístico -cuando todo encaja- recuerda a la electricidad que desprenden en sus mejores momentos los Leipzig, Bayer Leverkusen o Borussia Dortmund.

Seguramente el miembro más famoso de su plantilla es Júnior Díaz, lateral zurdo costarricense que fue titular en el Mundial de 2014 e incorporado a última hora en el mercado veraniego. A muchos también les resultará familiar el apellido del ya citado Elia Soriano. Sin embargo, el futbolista más desequilibrante de este equipo es el extremo alemán de origen tunecino, Nejmeddin Daghfous. A sus 30 años, pasa por uno de los mejores momentos de su carrera, pues aporta a cantidades iguales pausa y desequilibrio partiendo desde el flanco izquierdo, a pierna cambiada.

En la línea defensiva, la jerarquía la aporta Clemens Schoppenhauer, central formado en el Werder Bremen que aterrizó en el club cuando militaba en la cuarta categoría del fútbol alemán. Fue uno de los héroes del ascenso a Tercera -y posterior a Segunda- junto al ya mencionado Robert Wulnikowski, el arquero de origen polaco.

El internacional costarricense Junior Díaz es uno de los jugadores más famosos del Kickers. Foto: Focus Images Ltd.
El internacional costarricense Junior Díaz es uno de los jugadores más famosos del Kickers. Foto: Focus Images Ltd.

Hollerbach ha confeccionado a bajo coste una plantilla bastante joven, pues el equipo forma de inicio habitualmente con más de cinco futbolistas menores de 26 años. El Würzburger Kickers centró gran parte de sus esfuerzos en acondicionar el Flyeralarm Arena y solo invirtió 700.000 euros en traspasos, pero de momento compite como uno más en la 2.Bundesliga. El último equipo en llegar se ha erigido como un rival incómodo para todos, ha dado a conocer su proyecto a Alemania y su estructura no renuncia a seguir creciendo, si bien parece imposible mantener el ritmo de desarrollo de los últimos 24 meses.

La ciudad donde nació una de las empresas de impresión de folletos más importantes del mundo sueña con imprimir pronto un pedido de hojas conmemorativas para celebrar otra hazaña histórica: el primer ascenso del Würzburger Kickers a la Bundesliga. En la última década, Hoffenheim, Paderborn, Ingolstadt y RB Leipzig se han estrenado en la máxima categoría del fútbol teutón. ¿Será el Würzburger Kickers el siguiente?

Foto de portada: Groundhopping Merseburg.

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8 comments

Pedazo de artículo! Vivo en Alemania, soy socio del Sankt Pauli, y ver semejante interés por una historia así da gusto de leer!

Animo a escribir más sobre Bundesliga, su equilibrio, sostenibilidad y crecimiento paulatino sin volverse locos como en LaLiga o en la Premier.

Probablemente la liga que más cuida a los aficionados.

Están que se botan con estos últimos artículos!! No me imagino la investigación que conllevan 😮

Errorcillo por ahí: “de 10.000 a 13.1000 espectadores” supongo que serían 13.100 🙂

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