A pedir de boca

Son Bayer leverkusen Foto:  LG전자

Los inicios de partido del Bayer Leverkusen siempre son intensos. El equipo alemán impone un ritmo muy alto en los primeros compases y golpea sin piedad. Presiona arriba con muchos futbolistas, ahoga al rival, roba balones en campo contrario y contraataca con violencia. Sus ataques son verticales y casi siempre acaban en un disparo a portería, ni que sea para evitar la respuesta del oponente. Si el equipo contrario sale aturdido o tarda en entrar en el choque, pues a menudo le cuesta enlazar varios pases seguidos sin rifar el balón, está condenado. Porque una vez el Bayer Leverkusen se adelanta en el marcador, pasado el primer tramo de fútbol e intensidad, los de Roger Schmidt disponen de atacantes muy capacitados para matar con espacios al contragolpe a un equipo que necesita arriesgar porque está por detrás en el electrónico.

Esto sucedió en la segunda fecha de la Champions League, pues el Benfica apenas cruzó la línea divisoria antes de verse 2-0 abajo en el marcador. El equipo portugués intentó superar la presión teutona con la aportación de Cristante en el centro del campo, que acompañó a Enzo Pérez y Talisca. El futbolista italiano fue el mediocampista más retrasado del Benfica e intentó ayudar a sus centrales bajando a recibir el balón al mismo tiempo que Talisca se ponía a la misma altura que Enzo para intentar generar superioridad en esa zona del campo. Pero la presión local era tan asfixiante que pronto el Benfica empezó a fallar pases y se vio superado por la velocidad de Bellarabi, Son y compañía. De hecho, el propio Cristante tuvo muchos problemas para frenar las apariciones de los futbolistas alemanes que llegaban desde la segunda línea. Si a eso sumamos que Júlio César no transmitió seguridad alguna porque no blocaba los lanzamientos lejanos (el 1-0 es un disparo de Son que se le escapa al brasileño y empuja Kießling) y que el dinamismo de los futbolistas de tres cuartos del Bayer Leverkusen mareó a la defensa visitante nos encontramos con un partido cómodo para el equipo local. Además, Son se mostró especialmente participativo en la primera mitad e hizo mucho daño a la defensa portuguesa, muy débil en su sector izquierdo. El Bayer Leverkusen entró sin cesar por la espalda de Eliseu y Jardel, a los que tampoco ayudó Gaitán en tareas de contención. Por ejemplo, por esa zona llegó el 2-0, anotado por el propio futbolista surcoreano. Juego fluido, ocasiones y goles.

Öztunali Bayer Leverkusen Alemania Edu Ferrer Alcover

Öztunali, internacional sub-19 con Alemania, entró en la segunda parte. Foto: Eduardo Ferrer Alcover.

La segunda mitad, más cómoda, sirvió para que el Bayer Leverkusen amenazara cada vez que Çalhanoglu y Bellarabi recibían con espacios. Bajó el nivel de Son, pero creció la influencia de sus dos compañeros en tres cuartos de campo. También es elogiable el excelente rendimiento de Lars Bender, impecable escoba que barrió todos los contraataques lusos y que incluso piso el área rival a menudo. Fue una de las mejores noticias del encuentro junto al nivel mostrado por Wendell, lateral zurdo de 21 años que cuajó un partido muy serio: se le vio veloz, agresivo en defensa y ágil con el balón en los pies. Su único lunar apareció en la jugada del gol visitante, cuando la defensa del Bayer Leverkusen basculó mal y dejó libre de marca a Salvio en la zona defendida por el joven lateral brasileño. No obstante, la reacción alemana fue inmediata: Kießling forzó un penalty un minuto después y Çalhanoglu batió a Júlio César como si lanzar desde los once metros fuera lo más normal del mundo, pues ejecutó la pena máxima con la misma naturalidad con la que un servidor va a tirar la basura. El partido siguió el guion soñado por Roger Schmidt. Al Bayer Leverkusen le salió todo bien.

Foto de portada:  LG전자

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2 comments

Hola Tomás no crees que el Leverkusen se asemeja bastante al Dortmund en su estilo de juego? ?¿qué principales diferencias ves ( aparte de las características de sus jugadores) entre el juego de ambos equipos?

Creo que se parecen mucho, sí. De hecho, al Red Bull Salzburgo de Schmidt lo llamaba en ocasiones “el hermano pequeño del Dortmund”. Porque juegan con mucha intensidad, presionan arriba y prefieren contraatacar.

Aun así, seguramente el Bayer Leverkusen tiene más recursos para atacar en estático en este momento (por Çalhanoglu, sobre todo, pero también porque sus extremos son de un perfil distinto) y que quizás planta la línea defensiva más arriba que el BVB.

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