Al borde del precipicio

Goalkeeper David Ospina of Arsenal fumbles a shot from Kostas Fortounis of Olympiakos (out of shot) to concede a second goal during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London
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29/09/2015

El guión se repite demasiadas veces en el Emirates: el Arsenal sale intenso al partido, genera un par de ocasiones claras, las desaprovecha, da un paso atrás, da otros dos o tres pasos atrás, el rival se estira y casi sin querer, sin poner un gran énfasis en su juego de ataque, se adelanta en el marcador. ¿Cómo? Difícil de explicar. Desde ese momento los gunners se sienten heridos y aprietan arriba con más corazón que cabeza hasta equilibrar la balanza. Y en lugar de continuar con el pie en el acelerador, lo bajan. Lo bajan tanto que ocurren cosas inexplicables como que David Ospina no mida bien su salida en un córner botado por el mediapunta griego Kostas Fortounis y acabe introduciendo el balón en su propia portería sin ningún tipo de oposición.

Olympiacos anotó dos goles antes del descanso habiendo tirado una única vez entre los tres palos: un disparo del colombiano Felipe Pardo a la salida de un saque de esquina fue desviado por Theo Walcott cuando la trayectoria de la pelota invitaba a pensar que el guardameta del Arsenal la atajaría sin mayores problemas. El golpeo fue violento y la pelota cogió velocidad al salir despedida del pie del extremo del conjunto griego, pero la dirección de la misma no admitía dudas: se dirigía a la manos del portero hasta que el delantero inglés intentó despejarla. Conceder dos tantos de rebote en dos jornadas ante rivales trabajados para defender por detrás del esférico supone tener que remar contracorriente sin descanso mientras se intenta manejar la ansiedad de la mejor manera posible.

Alineaciones iniciales: Arsenal-Olympiacos

Dinamo vs Arsenal - Football tactics and formations
Las sensaciones eran similares a las del Arsenal-Monaco de la pasada Champions League, y Wenger realizó su sustitución habitual en estas circunstancias: retirar al mediocentro defensivo y dar entrada a un centrocampista de ataque. Aaron Ramsey y Santi Cazorla, doble pivote. Antes Laurent Koscielny se había marchado lesionado (problemas musculares). Amasando la pelota contra un rival agazapado alrededor de sus dos centrales transcurrían los minutos: las ocasiones se sucedían, el gol no llegaba, y tras mucho insistir Alexis superó a Roberto con un cabezazo impecable desde el punto de penalti. 2-2 y media hora por delante para marcar un gol. O no. 60 segundos después los de Arsène Wenger se pegaron un tiro en el pie al no realizar una transición ataque-defensa adecuada. Pardo encontró un hueco en el perfil izquierdo de la defensa, apuró linea de fondo y colocó un pase de la muerte para Alfreð Finnbogason. El islandés definió con calidad adelantándose a Mertesacker; Ospina no tuvo respuesta. Solo el Arsenal es capaz de complicarse la existencia de esta manera al más alto nivel. Aunque uno trate de buscar casos parecidos, no los hay.

Gabriel Paulista of Arsenal looks dejected after the are beaten 3-2 by Olympiakos during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 29/09/2015
Gabriel Paulista.
Foto de Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Özil no apareció, Oxlade no fue desequilibrante, Walcott no estuvo acertado en la definición, los centrales no transmitieron seguridad, Cazorla no se sintió cómodo, Gibbs pasó desapercibido, y tan solo Alexis, por insistencia, y Bellerín, clarividente, consiguieron aportar un poco de luz.

Minada la confianza, los gunners intentaron asediar al equipo dirigido por Marco Silva a través de centros laterales. Botía y Siovas resistieron, y Roberto demostró una vez más su talento bajo palos. A diferencia de Ospina esta noche, el español transmite seguridad: uno tiene la certeza de que siempre va a llegar para sacar una mano salvadora.

Con Joel Campbell sobre el césped, el Arsenal cerró con tres atrás e incluso su hombre más alto, Mertesacker, acabó el encuentro como referencia en el área griega. La sanción de Giroud, la lesión de Welbeck y la cesión de Akpom provocaron que el vigente campeón de la FA Cup inglesa no dispusiese de un delantero centro en el banquillo. Aunque realmente el problema no fue ese: es complicado reponerse psicológicamente cuando cometes errores tan graves y decisivos. 

El Bayern Múnich, intratable hasta la fecha, medirá si este equipo acorta su aventura en la máxima competición continental antes de lo esperado. Dinamo de Zagreb y Olympiacos ya se frotan las manos.

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Los futbolistas de Olympiacos celebran uno de los goles anotados.
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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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