Vuelta al origen

Tiago Atlético de Madrid Focus

El Atlético de Madrid se proclamó campeón del grupo D de la UEFA Champions League después de ganar por 2-0 al PSV Eindhoven y después de que, horas antes, el FC Rostov batiese al FC Bayern München en Rusia. El horario adelantado de este último encuentro condicionó a un Atlético que pasó a poder certificar su primera posición en el grupo con solo un punto ante el PSV. La situación pasó a ser más cómoda en un momento en el que los rojiblancos agradecían la calma tras la zozobra de sus dos últimos partidos. Y el encuentro ante el PSV iba a estar condicionado por esa calma; por esa prudencia colchonera permisible por el contexto y por la clasificación. El Rostov le permitió al Atlético convertir su partido ante el PSV en una cita para reencontrarse a sí mismo. Y Diego Pablo Simeone la aprovechó para volver al origen, para recuperar la esencia del Atlético que llegó a Lisboa. Para viajar atrás en el tiempo de la mano de un doble pivote Tiago-Gabi y de un Koke escorado que se mete en el medio para mandar solo cuando él y sus compañeros se sienten seguros. El Atlético que batió al PSV podía ser un Atlético de hace año y medio, un Atlético contragolpeador pero también posesivo ante un PSV que pensaba que apenas tendría la pelota. Phillip Cocu quería contragolpear y encajó dos goles al contragolpe; los dos producidos tras pérdidas de Davy Pröpper ante el vintage doble pivote atlético. Y después del primer gol, cuando el Atlético se sintió “liberado” en palabras de Simeone, reabsorbió la posesión y la gestionó con Koke metido hacia dentro. El conjunto colchonero recuperó sensaciones positivas ante un PSV al que ya solo le vale ganar al Rostov en diciembre para poder, al menos, jugar la UEFA Europa League.

Atlético de Madrid 2 (Gameiro 55′, Griezmann 66′)
PSV Eindhoven 0

Tiago titular

El Atlético recuperó anoche en el Vicente Calderón una estructura táctica con dos pivotes puros: Tiago y Gabi. Esto desplazó a Koke a una banda, pero el madrileño se escoraba por la presencia de dos mediocentros en el pasillo central y no por la combinación de uno de ellos con Saúl, como sucedió sin éxito ante el Rostov. Era la primera vez en esta Champions que el Atlético utilizaba un doble pivote puro, en el sentido estricto y defensivo del concepto.

Planteamientos iniciales del Atlético de Madrid-PSV Eindhoven
Planteamientos iniciales del Atlético de Madrid-PSV Eindhoven. Infografía: Share My Tactics.

Tiago y Gabi estaban colocados en la medular para acabar con la fragilidad defensiva de Anoeta y del derbi madrileño. Koke fue desplazado a banda hace años por Simeone para que en su Atlético, en ese equipo que apenas encaja, hubiese dos mediocentros defensivos que contuviesen junto a los centrales. Ayer Koke empezó caído a la banda izquierda, lo cual mandó a Yannick Carrasco al flanco derecho, en el que no tiene tanto desborde como cuando juega a pierna cambiada. Es por ello que duraron solo quince minutos en sus posiciones de partida y luego se cambiaron las bandas para el resto del encuentro. En esos primeros quince minutos, el Atlético salió con menos prudencia de la esperada. El PSV, colocado en 5-4-1 pese a la baja de un Guardado que da mucho orden al centro del campo, invitaba a ello.

Cocu prefirió mantener a Daniel Schwaab en la zaga y no colocarlo de pivote en la medular, zona que se quedó huérfana de jugadores destructivos. Pröpper iba a ejercer todo el partido de “mediocentro” acompañado por Bart Ramselaar, mientras que en los costados iban a jugar el joven (19) extremo Steven Bergwijn y el también joven (19) mediapunta ucraniano Oleksandr Zinchenko. El primero estaba muy pegado al flanco izquierdo mientras que el segundo tendía siempre hacia dentro y se sentía aparentemente incómodo con su posición. Eso le transmitió un mensaje al Atlético: el rival estaba incómodo con su propia formación inicial. Así Koke, ante el hueco que Zinchenko le dejaba al irse al medio, empezó el partido mandando desde posiciones centrales puesto que el PSV, como se podía atisbar en la previa, había ido al Vicente Calderón a replegar para contragolpear. En esos primeros minutos de superioridad local, el Atlético tuvo acercamientos peligrosos. Uno de Gameiro, otro de Griezmann y un remate de cabeza de Diego Godín en una falta que hizo esforzarse a Jeroen Zoet. Pero tras ese empuje inicial, el Atlético cambió.

Godín remató de cabeza una falta peligrosa en el minuto 12. Foto: Focus Images Ltd.

Autoevaluación defensiva

Lo hizo a partir de la primera ocasión de gol del PSV. El conjunto de Eindhoven robó la pelota e inició una transición que Gastón Pereiro, falso ‘9’, estuvo a punto de convertir en el 0-1 tras un resbalón de Godín. Ese susto a los 17 minutos de un encuentro en el que el Atlético aún notaba en lo anímico lo sucedido recientemente en Liga le hizo recular. Le hizo ser prudente y encarar con más frialdad el partido. Pese a que Koke y Carrasco se habían cambiado las bandas en un movimiento que podía hacer prever una avalancha rojiblanca, el equipo de Simeone decidió pausar el juego hasta sentirse seguro. Desde la ocasión de Pereiro y hasta el descanso, el Atlético se dedicó a autoevaluar la resistencia de su sistema defensivo. Con Augusto Fernández lesionado de larga duración, ayer era la primera vez en Champions que el Atlético utilizaba un doble pivote. Y Pereiro acababa de romper (sin conseguir gol) la estructura más solvente y contrastada del Cholismo. Sus integrantes querían comprobar si era una acción aislada o si el problema era más grave del imaginado. Por eso, el Atlético le cedió el balón al PSV y le invitó a promover, cuando Cocu había imaginado un partido parecido al del primer cuarto de hora.

El Atlético le cedió el balón al PSV tras la primera ocasión de Pereiro
El Atlético le cedió el balón al PSV tras la primera ocasión de Pereiro. Infografía: Share My Tactics.

Si bien es cierto que el PSV no tenía delantero puro (Luuk de Jong, suplente por decisión técnica), el centro del campo visitante tenía talento joven y futbolistas asociativos que podían probar el aguante de la red Gabi-Tiago-Godín-Giménez-Koke. Los centrales dejaron de sufrir, los centrocampistas contuvieron y Koke ayudó a Šime Vrsaljko para minimizar a Bergwijn. El Atlético solo sufrió otra ocasión en contra en todo el primer tiempo. Llegó en una subida de Santiago Arias por la banda de Carrasco, quien no era titular en el Atlético sólido y conservador del pasado curso. Pese a esa llegada de Arias y Pereiro, la autoevaluación atlética había sido para nota y el conjunto rojiblanco mantenía tras ella un 0-0 que le hacía campeón de grupo. Pero el Atlético, ya seguro, cambió el tanteador con transiciones, pues resulta complicado para cualquier equipo volver a absorber una posesión tras cederla y permanecer media hora replegado. Gameiro perdonó tras un contragolpe en el segundo minuto del segundo tiempo, pero no falló otro iniciado en una recuperación de Gabi ante Pröpper. La pelota le llegó a Griezmann, quien se escapó con velocidad por el perfil izquierdo de la zaga neerlandesa. Se fue de Héctor Moreno y le dio un pase a Gameiro. Nicolas Isimat-Mirin reaccionó con lentitud y acabó concediendo el 1-0, el gol número 100 del Atlético de Madrid como local en Champions League/Copa de Europa.

La “liberación”

“Los jugadores… creo que fueron de menor a mayor. Más allá de que en el primer tiempo tuvimos más situaciones de gol claras, creo que en el segundo tiempo fuimos mucho más contundentes. Ni hablar ya a partir del gol [de Gameiro], que se vio que se liberaron en cuanto al juego. En el primer tiempo era todo mucho más pausado en el pase, intentando siempre hacer un pase más seguro”

Diego Simeone, entrenador del Atlético en rueda de prensa

Con la confianza del gol, Koke fue recuperando galones y peso en el juego de un Atlético que empezaba la reconquista del balón. El Atlético invadió el campo contrario y le quitó metros, iniciativa y posibilidades de empatar a un PSV poco amenazador. Los colchoneros se colocaron en una especie de 4-2-2-2 en el que Carrasco y Koke estaban considerablemente centrados: el belga por la permisividad de Zinchenko y el madrileño por su tendencia natural a organizar el juego de ataque de su equipo. Cocu renovó íntegramente su banda izquierda con sus dos primeros cambios: Jordy De Wijs por el lesionado Jetro Willems (golpe duro contra Zoet en la defensa de un balón aéreo en el primer tiempo) y Bergwijn por el veloz Luciano Narsingh. Este último movimiento estaba pensado para contragolpear con velocidad a la espalda de un Koke que podía perder la pelota dejando a Vrsaljko solo en banda. Pero el Atlético no la perdió. Siguió avanzando y aumentando su volumen de posesión. Las conexiones del doble pivote con los dos “interiores” eran fluidas y estos encontraban a Griezmann suelto en el balcón del área ante la ausencia de mediocentros del PSV. Eso sí, el empuje definitivo del Atlético, el del 2-0, iba a llegar con otra transición, aunque también debida a la carencia de pivotes de Cocu. Tiago le robó el balón a Pröpper, encargado de ejercer de mediocentro sin serlo, y el portugués aprovechó la línea de pase a Griezmann que quedaba a la espalda del 6 para que el de Mâcon marcase su tercer gol en esta Champions tras un error grave de Zoet (tropezó y fue al suelo antes de tiempo).

Situación del Atlético de Madrid-PSV Eindhoven tras el 1-0 y la entrada de Narsingh
Situación del Atlético de Madrid-PSV Eindhoven tras el 1-0 y la entrada de Narsingh. Infografía: Share My Tactics.

El tramo final de partido no tuvo apenas contenido táctico. El Atlético prolongó su mandato con el balón al sentirse cómodo y seguro con el 2-0 y con el citado 4-2-2-2. Saúl Ñíguez se incorporó al partido desde el banquillo en detrimento de Tiago, pues no era ya necesaria la contención con marcador y viento a favor. Simeone mandó al ilicitano al doble pivote, para no desubicar a un Koke cómodo caído al perfil derecho. La única inconveniencia para el Atlético en los compases finales se produjo en el minuto 75, cuando Filipe Luís tuvo que retirarse lesionado por una contractura muscular en el muslo izquierdo. Simeone introdujo a Juanfran Torres y mandó a Vrsaljko a la banda izquierda, donde ya destacó ante Dani Alves en el Mundial 2014. El estado de salud del lateral brasileño es la principal preocupación rojiblanca tras un partido cerrado con fútbol-control. La victoria convierte al Atlético en el único equipo de la UEFA Champions League capaz de ganar todos sus partidos en esta Fase de Grupos y le ratifica como campeón del grupo D. Los jugadores de Simeone se reencontraron con el gol y con las buenas sensaciones ante una afición que sabe que el viaje a Múnich de diciembre será más turístico de lo esperado. Por el contrario, el PSV vuelve a Eindhoven pendiente del estado de salud de un Willems que podría aumentar la elevada ocupación de la enfermería. Cocu necesita una victoria en la última jornada Champions ante el Rostov para evitar ser eliminado incluso de la Europa League. Y todo esto mientras la situación clasificatoria en la Eredivisie no es buena. No son buenos tiempos para el conjunto de Eindhoven.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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