Mertens se reivindica y hace campeón al Napoli ante el Benfica

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El Napoli se proclamó campeón del grupo B de la UEFA Champions League al ganar por 1-2 en A Luz al Benfica, equipo también clasificado para los Octavos de Final por la derrota del Beşiktaş. El triunfo partenopeo empezó a cosecharse en el minuto 57, momento en el que Maurizio Sarri quitó a Manolo Gabbiadini e introdujo a Dries Mertens. El ariete italiano había marrado ocasiones claras otro partido más y el belga, como falso ‘9’, volvió a aprovechar la situación para argumentar su candidatura a sustituto de Milik. A los tres minutos de su ingreso en el campo, filtró un buen pase entre líneas que se convirtió en la asistencia del 0-1, obra del veloz José Callejón. Y a los veintidós minutos de su entrada, Mertens aprovechó un balón servido por Faouzi Ghoulam desde la izquierda para marcar el 0-2, después de escapar de Ljubomir Fejsa y de Luisão. Mertens se reivindicó anoche en Lisboa y sumó a su particular casillero de “victorias sobre Gabbiadini” un partido muy importante para el Napoli. Un partido en el que la escuadra italiana tuvo una ambición transmitida por su técnico en la previa y también en la dirección de campo. Sarri no se conformaba con el empate el martes y no lo hizo ayer, pese a saberse en Lisboa la goleada de Kiev. El cambio de Mertens es una prueba. Y gracias a ella, Sarri se convierte en el primer técnico en la historia que hace al Napoli campeón de un grupo de Champions. El entrenador napolitano sigue su progresión hacia la élite quince años después de empezar a dirigir en la octava categoría del fútbol italiano.

SL Benfica 1 (Raúl Jiménez 87′)
SSC Napoli 2 (Callejón 60′, Mertens 79′)

Planteamientos iniciales del SL Benfica-SSC Napoli
Planteamientos iniciales del SL Benfica-SSC Napoli. Infografía: Share My Tactics.

El encuentro tuvo dos fases claramente diferenciadas. La primera abarcó los primeros veinticinco minutos y fue una fase de tanteo; de intercambio de golpes sin dominador claro. El Napoli empezó volcándose con el balón sobre el sector izquierdo de la defensa del Benfica. Ahí Rui Vitória colocó a André Almeida como lateral zurdo a modo de parche, pues Álex Grimaldo y Eliseu están lesionados. Almeida, mediocentro convertible, ya fue parche en un lateral (en el izquierdo) en los Cuartos de Final de la pasada Champions League. El Bayern supo aprovecharlo para inclinar a su favor la citada eliminatoria en el minuto 2 de la ida. Inspirándose probablemente en aquel encuentro, los napolitanos iniciaron su partido buscando los errores de Almeida. Pero el centrocampista lisboeta supo resistir, con lo que el Napoli empezó a moderarse en el juego pasada la barrera del minuto cinco.

En ese momento, los de Sarri le cedieron la bola al Benfica, que se encuentra siempre más cómodo sin ella en la era Rui Vitória. Los visitantes se replegaban en un 4-5-1 con Gabbiadini un poco por delante de la divisoria. Y el Benfica se exasperaba sin poder sacar la pelota jugada. Fejsa, mediocentro destructivo, no era capaz de dar salida de balón, mientras que Pizzi, reconvertido hace semanas a interior, apenas intervenía entre las líneas negras. El Benfica tenía que recurrir al juego exterior puro. Y al faltarle un lateral puro en la izquierda, tuvo que limitarse a atacar solo por la derecha, con Nelson Semedo como propulsor. La diferencia física con el menudo Lorenzo Insigne permitía al joven lateral portugués llegar hasta tres cuartos de campo. No obstante, en esa zona, o intervenía un Gonçalo Guedes liberado como segundo punta, o Semedo tenía que centrarle a la cabeza a Raúl Jiménez. Pese a que el mexicano mide 190 centímetros por los 187 de Kalidou Koulibaly, el central senegalés del Napoli estuvo especialmente acertado para colocarse, para saltar y para neutralizar centros, así como avances hacia el área del liberado Guedes.

En los últimos compases de esa fase inicial de tanteo se pudo apreciar cómo el Benfica se manifestó prudente en fase defensiva. Salvio empezó a defender casi como carrilero de una defensa de 5 cuyo central diestro era Semedo. Este repliegue intensivo se debía a las percusiones de Ghoulam. El lateral argelino empezó a sentar las bases de lo que sería la fase más duradera del partido (25′-90′): una en la que el Napoli mandaba con el balón y atacaba, sobre todo, desde la izquierda, pese a haber empezado el partido incordiando a André Almeida. Superado el minuto 25 y con las noticias del 2-0 en Kiev y del Beşiktaş en inferioridad numérica, el partido cambió y se vio cómo el Napoli estuvo más metido pese a que el Benfica jugaba con fuego si pecaba de conformista. ¿Qué cambió, en concreto? Ghoulam empezó a ser más extremo que lateral. Marek Hamšík empezó a dominar el centro del campo, sacando el balón jugado por el centro y colgándoselo desde el perfil izquierdo a Insigne y a Gabbiadini, para que aprovechasen su velocidad en contraposición a la lentitud de Luisão (central de ese perfil). Amadou Diawara, inestable en los primeros minutos, empezó a atar en corto a Guedes para que el Benfica no supiese qué hacer con la bola si la recuperaba (más allá de las subidas incompletas de Nelson Semedo). Y Callejón empezó a meterse desde la derecha hacia el medio, puesto que el hombre débil del Benfica –tácticamente hablando– no era Almeida sino Fejsa.

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Fejsa (izquierda), internacional con Serbia, fue el punto débil del Benfica anoche. Foto: Focus Images Ltd.

En esta clave residen, también, las explicaciones de las ocasiones partenopeas en el primer tiempo y en el segundo. Fejsa, otrora rocoso pivote, no ha vuelto a mostrar la contundencia física y táctica que tenía antes de su grave lesión de 2014. De hecho, se ha vuelto más propenso a las lesiones y su capacidad destructiva se ha visto mermada respecto a aquellos tiempos en los que protegía a Matić en A Luz. Tanto es así, que Callejón se le anticipó ayer cada vez que se movía hacia el pasillo central sin balón, mientras Ghoulam, Hamšík e Insigne construían a alta velocidad. Gabbiadini dispuso de un par de ocasiones claras creadas por ellos y falladas ante Ederson Moraes. Pero Mertens aprovechó la construcción napolitana con más picaresca. Por eso, nada más incorporarse, se encargó de que Victor Lindelöf y Luisão le tomasen como ‘9’ referente para sacarlos del área y que Insigne y Callejón, a toda velocidad, atacasen un área vaciada por sus lentos zagueros. Esta es la lectura del 0-1, en el que Mertens asistió al español siendo una pieza más del engranaje partenopeo. El 0-2 fue una jugada algo distinta, madurada por Ghoulam, y en la que Mertens escapó de un Fejsa que llegó tarde y de un Luisão poco contundente para ser el último eslabón de la cadena.

La reacción encarnada a los goles en contra fue pobre, pues Rafa Silva y André Carrillo, primeros hombres introducidos por Rui Vitória desde el banquillo, no cambiaron el plan de ataque del Benfica. Tras sus buenas actuaciones ante el Internazionale el pasado viernes, Sarri dio minutos a Piotr Zieliński y a Marko Rog en sustitución de Hamšík e Insigne. Esto, pese a desacelerar a un Napoli que iba ganando por dos cuando le valía el empate, no cambió la forma de proceder del equipo de Sarri. En los minutos finales, solo un despiste defensivo grave de Raúl Albiol maquilló el marcador. Ghoulam dio un pase atrás para que Albiol asegurase el esférico, pero no lo controló bien. Raúl Jiménez se lo robó y batió con él a Pepe Reina. Un gol que hace engañoso el marcador pero que no impide la clasificación para los Octavos de Final de ambas escuadras.

Ahora bien, el Benfica encadena ya dos derrotas consecutivas que preocupan a la afición de las águilas. Los encarnados perdieron la imbatibilidad en la liga portuguesa el viernes ante el Marítimo (2-1), lo cual le permitió al Sporting CP –su próximo rival– ponerse dos puntos por detrás en la tabla. Y ayer, el Benfica perdió en su casa en Champions y no quedó eliminado de tal competición por lo sucedido en el Olímpico de Kiev. Son partidos que inquietan a los benfiquistas, más preocupados que la afición de un Napoli en buena racha: goleada al Inter (3-0) y victoria en Lisboa con reivindicación de Mertens. Poco a poco, la relación napolitana con el gol parece mejorar y Sarri parece tenerlo todo bajo control. Eso sí, esta es la situación actual de ambos equipos en diciembre. La Champions seguirá para Napoli y para Benfica a mediados de febrero. Pueden cambiar muchas cosas en el parón invernal de la máxima competición continental.

Foto de portada: Vincent Teeuwen.

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