Paso de gigante

Luisão of Benfica pictured during Benfica training ahead of the Europa League Final at Juventus Stadium, Turin
Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
13/05/2014

De todas las alternativas manejadas por Rui Vitória para suplir la ausencia por sanción del centrocampista griego Samaris, Talisca como interior al costado de André Almeida era una de las más ofensivas posibles. Junto a Guedes y Gaitán en las bandas y con Jonas por detrás de Jiménez en la delantera, el Benfica juntó a cinco hombres con clara vocación ofensiva para desarbolar a un Galatasaray sabedor de la importancia de puntuar en Da Luz tras conocer el empate del Atlético de Madrid en Astana (0-0). Hamza Hamzaoğlu fortaleció de inicio su banda derecha ubicando a Denayer en el lateral y a Sabri como volante, por delante del belga. En relación al partido disputado hace 15 días en el Turk Telekom Arena, además de la recuperación de Burak y la ausencia del lateral izquierdo francés Carole, la principal novedad del técnico otomano estuvo encaminada a tratar de contener a Gaitán, la individualidad más potente e incontrolable de su rival. Al apuntalar el perfil diestro con dos hombres de corte defensivo, Öztekin -el eslabón más débil de los tres mediapuntas- perdió su plaza de titular, por lo que Podolski permutó de banda (izquierda).

Planteamientos iniciales: Benfica-Galatasaray

Galatasaray vs Galatasaray - Football tactics and formations

La verticalidad de los extremos del Benfica marcó el transcurso del primer cuarto de hora de juego. La presión alta e intensa dio rédito, se sucedieron las recuperaciones en las inmediaciones de la meta defendida por Muslera y tanto Gaitán como Guedes dispusieron de un par de oportunidades claras para abrir el marcador (5′ y 11′). El portugués y el argentino intercambiaron constantemente sus posiciones y esto dificultó el trabajo de Adin y Denayer. Sobre todo del lateral turco, pues Poldi apenas se recogía para arroparlo en fase defensiva. Sin embargo, el hecho de no convertir los primeros disparos acabó pesando en las águilas: levantaron el pie del acelerador y el conjunto turco aprovechó para estirarse tirando contras rápidas que sembraron de dudas a los aficionados del actual campeón de la liga portuguesa.

Sneijder entró en acción tomando las riendas del juego ofensivo de su equipo e inmediatamente al Benfica se le vieron las costuras: la presencia de un futbolista como Talisca en el doble pivote -dotado de un guante en la pierna izquierda pero poco sacrificado a la hora de recuperar la posición tras pérdida- dificultó el trabajo de la zaga a la hora de contener a los atacantes del Galatasaray. Por fortuna para los rojiblancos, Jardel y Luisão lograron frenar a Burak en el cuerpo a cuerpo y Podolski no estuvo inspirado con sus característicos remates desde media distancia. Entre los abucheos de una afición descontenta con la actuación arbitral -se pidió la segunda tarjeta amarilla para Yilmaz en el 44′- se llegó al descanso sin inaugurar el marcador.

La vuelta de los vestuarios trajo consigo el premio para los locales: los encarnados se adelantaron en el arranque de la segunda mitad gracias a una jugada de pizarra. Un libre directo colgado al segundo palo cayó en los pies de Luisão y, antes de que el central lisboeta lograse rectificar su posición para equilibrarse, Jonas estuvo pillo para conectar un remate rápido con la pierna izquierda. Los defensas del Galatasaray no tuvieron tiempo para echarse encima de la pelota y la primera diana del punta brasileño en la competición sirvió automáticamente para agitar el encuentro. Lejos de achicarse, los de Hamzaoğlu se revolvieron a su manera: sin continuidad en el juego, un tanto anárquicos, pero con la efectividad que los caracteriza. Sneijder se inventó un pase interior para la incorporación de Bilal Kisa y el rebote acabó en los pies de Podolski, quien sin pensárselo dos veces hizo lo que más le gusta: “carguen, apunten, disparen”. El ex del Arsenal no es un esteta ni le pega al balón con delicadeza, castiga a los porteros con la potencia del cañón que tiene en su pierna izquierda.

Las tablas acabarían penalizando al Galatasaray: el empate significó un paso atrás mortal para sus intereses. Metidos en el área, el poderío aéreo luso acabó pesando demasiado. En una acción a balón parado mal defendida por Sneijder, Jiménez recogió el esférico y lo volvió a poner en el punto de penalti. Allí apareció Luisão para revolverse como un ‘9’ clásico: bajó la pelota al piso y sin apenas espacio remató con la pierna derecha batiendo a Muslera. El guardameta uruguayo monopolizaría la recta final del choque hasta que Gaitán recibió su segunda cartulina de la noche y dejó al equipo con diez sobre el césped. Los visitantes se fueron arriba con todo e incluso Öztekin tuvo en sus botas el 2-2, pero su remate se marchó desviado entre los lamentos de un cuerpo técnico desesperado por la oportunidad malgastada.

Mientras el Benfica se queda a las puertas de certificar el pase a octavos de final (aventaja en cinco puntos al Galatasaray, tercero, con seis en juego), los turcos deberán intentar la machada en el Vicente Calderón. Y las bajas de Burak e Inan -cumplirán sanción por acumulación de tarjetas amarillas- unidas a la necesidad colchonera no invitan al optimismo.

Foto de portada: Celine Aussourd.

Related posts

2 comments

Deja un comentario

*