El Barcelona remonta tras la lesión de Raffael

Gerard Piqué Rafinha Luis Suárez Sergio Busquets Barcelona Focus

El FC Barcelona ha ganado por 1-2 al Borussia Mönchengladbach en el Borussia-Park. El equipo de Luis Enrique Martínez tuvo que remontar en la segunda parte un tanto inicial de los potros, firmado al contragolpe por Thorgan Hazard. Después de una primera mitad de marcajes y contragolpes del conjunto renano, la lesión de Raffael al comienzo de la segunda parte cambió por completo el encuentro. André Schubert, técnico local, apostó por el conservadurismo e incitó a los suyos a replegarse al cambiar al delantero brasileño por el carrilero Fabian Johnson. El estadounidense, desubicado como delantero, invitó al Borussia a replegarse en campo propio, lo cual supuso un avance territorial notable de un Barcelona que acabó encontrando huecos. El ataque posicional azulgrana mejoró con las entradas de Rafinha y, sobre todo, de un profundo Arda Turan, quien completó el trabajo de un móvil Neymar para certificar la victoria en Alemania. Ahora, el FC Barcelona afronta el doble duelo ante el Manchester City con un trabajado pleno de puntos en este grupo C de la UEFA Champions League. Mientras, el Gladbach sigue colista y sin sumar pese a sus esfuerzos… y por su afán de proteger durante mucho tiempo un corto 1-0 ante un gigante continental.

Borussia Mönchengladbach 1 (Hazard 34′)
FC Barcelona 2 (Arda Turan 65′, Piqué 73′)

El Borussia encima, roba y contragolpea

Planteamientos iniciales del Borussia Mönchengladbach-FC Barcelona
Planteamientos iniciales del Borussia Mönchengladbach-FC Barcelona. Infografía: Share My Tactics.

El Borussia Mönchengladbach comenzó el partido vigilando intensivamente la salida de balón del FC Barcelona, dueño del balón y de la iniciativa desde el comienzo. El conjunto catalán salió al Borussia-Park con una única novedad en su once: Paco Alcácer, sustituto del lesionado Leo Messi. La naturaleza ofensiva del ‘9’ valenciano y la movilidad de Neymar llevaron a Luis Enrique a matizar su 4-3-3 habitual. Esa era la disposición táctica solo cuando el Barça tenía que defenderse sin balón. Con la pelota, Neymar se introducía entre los tres centrales y el doble pivote del Gladbach. Así se dibujaba un 4-4-2 en rombo con Luis Suárez y Alcácer chocando contra los tres zagueros de los potros y con Neymar ofreciéndose entre líneas y libre de marca. Esa libertad del brasileño fue fundamental desde un punto de vista táctico, pues el campeón olímpico fue el único capaz de transformar asociaciones del Barça en ocasiones de gol. Esto se debió al marcaje impuesto por el Borussia al Barcelona en su salida de balón. Sin presionar en exceso ni a una gran altura, el Gladbach obstaculizaba la gestación de fútbol del conjunto azulgrana. Lo hacía con un sistema de vigilancias: Raffael y el reconvertido Thorgan Hazard, arietes del 3-4-1-2, estaban pendientes de Gerard Piqué y Javier Mascherano; Oscar Wendt e Ibrahima Traoré, los carrileros, se echaban encima de Sergi Roberto y de Jordi Alba; Lars Stindl, mediapunta, marcaba a Sergio Busquets; el campeón del mundo Christoph Kramer perseguía a Andrés Iniesta allá donde se ofreciese; y Mahmoud Dahoud controlaba los ofrecimientos del otro interior del Barça, Ivan Rakitić. Kramer y Dahoud, miembros del doble pivote renano aun sin ser ninguno mediocentro puro, estaban ocupados vigilando a los interiores visitantes. Es por ello por lo que la colocación de Neymar a sus espaldas (y no tanto en la banda) dañó por momentos al Borussia: era el único jugador del Barcelona sin un vigilante específico.

Julian Korb Neymar Borussia Mönchengladbach FC Barcelona Focus
Neymar, libre de marca, ofrecía soluciones al FC Barcelona como mediapunta. Foto: Focus Images Ltd.

Pero había que llegar hasta él y eso no era sencillo. El Gladbach taponaba bien la creación de fútbol del conjunto de Luis Enrique y lo ralentizaba por la falta de ideas. Cualquier imprecisión o pase errado le daba a los potros la oportunidad de galopar al contragolpe. A los dos minutos de partido, un pase hacia atrás de Suárez a Iniesta se convirtió en un regalo para Stindl y en una contra en la que Hazard pidió mano de Piqué en el área al intentar centrar para que Raffael marcase. Como ese contraataque hubo muchos en la primera mitad, en la que el Barcelona solamente conseguía generar peligro al llegar al “Neymar mediapunta” (así consiguió una gran ocasión el brasileño a los 7 minutos) o bien al colgarle balones a Luis Suárez, quien se pelaba con los centrales locales para bajarlos y disparar. El ariete uruguayo eclipsó por completo a un Alcácer incómodo junto a otro ‘9’. El ex del Valencia apenas contribuyó en el juego directo que necesitó practicar su equipo y pasó desapercibido sobre el césped: tocó el balón en campo contrario solo una vez en toda la primera parte. Suárez, en cambio, lo hizo 20 veces en ese tiempo, según Squawka. Y 6 de esas veces fueron en el área, incluida la vez que Nico Elvedi cabeceó hacia su propio arco y Suárez cuerpeó con Andreas Christensen para tener la mejor ocasión azulgrana de la primera mitad a los 11 minutos.

Las acciones de Neymar y de Suárez no se convirtieron en gol. Pero sí lo hizo uno de los contragolpes del Gladbach. A los 33 minutos, Dahoud avanzó más de lo que acostumbraba para encimar a Busquets, en vez de a su teórico par Rakitić (la timidez ofensiva de Sergi Roberto le permitía muchas veces a Wendt ocuparse del croata). Dahoud le robó la pelota al mediocentro culé e inició un veloz contraataque con un pase a Raffael. El brasileño se la devolvió y el alemán de ascendencia siria asistió a Thorgan Hazard, quien corría por el perfil derecho del ataque renano en ventaja sobre Alba. Una contra de 9 segundos puso al Borussia Mönchengladbach por delante frente a un Barcelona lento y atascado en la elaboración.

Thorgan Hazard Marc André ter Stegen Borussia Mönchengladbach FC Barcelona Focus
Hazard le marcó el 1-0 a Marc-André ter Stegen, que volvía al estadio en el que creció. Foto: Focus Images Ltd.

Raffael por Fabian Johnson y el paso atrás

El partido cambió de golpe a los 46 minutos. Nada más haberse iniciado la segunda parte, Raffael se tiró al suelo al sufrir unas molestias musculares. El delantero brasileño había sido la gran novedad del once de Schubert, pues se había perdido los dos partidos anteriores por lesión. El técnico de los potros, renovado esta semana hasta 2019 por su buen hacer y su habitual atrevimiento, debía tomar una decisión. La más continuista respecto al plan de marcas y contragolpes de la primera mitad era André Hahn, un perfil de delantero móvil y con pegada. Pero Schubert no optó por esa opción. Sorprendió al elegir al carrilero estadounidense Fabian Johnson. El muniqués de nacimiento se colocó como delantero, lo cual no tiene apenas precedentes. Aparentemente, la misión que Schubert le otorgó a Johnson era la de ayudar a Ibrahima Traoré con Alba. Traoré era el carrilero que más le servía al Gladbach para sacar la pelota cuando le tocaba usarla y no robarla, y eso entrañaba riesgos. Pero esta directriz conservadora se contagió a todo el equipo alemán, que dio un gran paso hacia atrás y empezó a proteger el 1-0 a falta de 40 minutos. El Barcelona se topó con un escenario en el que sabe moverse: el de un rival replegado.

Segunda parte del Borussia Mönchengladbach-FC Barcelona
Así se colocaban Borussia Mönchengladbach y FC Barcelona sobrepasado el minuto 60. Infografía: Share My Tactics.

Luis Enrique gastó dos cambios justo después de apreciar el paso atrás de su oponente. Rafinha entró por Alcácer y Arda Turan sustituyó a Rakitić. El Barcelona abandonó el rombo de la primera parte, pues ya no tenía marcajes de los que escapar. Neymar, Suárez y Rafinha se alinearon arriba en un 4-3-3 clásico que acabaría con el conservador Gladbach. Por la banda izquierda del ataque azulgrana estaba un Traoré que, pese a jugar de carrilero, es más extremo que lateral. Por sus dominios empezaron a dañar, pese a Fabian Johnson, tanto Alba como Neymar. No obstante, el Barcelona no infligió tanto daño por esa zona como sí lo hizo por la del interior derecho. Arda Turan desbordó por completo a Kramer y a Dahoud y tanto él como Rafinha se aprovecharon del mal nivel defensivo de Wendt para iniciar la remontada de su equipo. El sueco, que sí es lateral, falló gravemente en una acción que inició Neymar desde zonas interiores (previo avance desde el costado izquierdo). El brasileño asistió con brillantez a Arda Turan sirviéndole un balón que pasó por encima de varios defensores indebidamente agrupados del Borussia. Y el turco se zafó de Wendt para poner el empate a falta de 25 minutos para el final.

Con un ataque posicional mucho más fluido ante un Gladbach replegado pero sin lateral derecho puro y sin mediocentro puro, el Barcelona empezó a volcarse sobre el arco de Yann Sommer. La acumulación defensiva del Gladbach propiciaba que no siempre el Barça tuviese ocasiones y sí sacara puntualmente faltas y córneres. En un servicio desde una esquina llegó el 1-2 definitivo. Suárez remató desde el borde del área en primera instancia y Sommer, que detuvo el lanzamiento, no atrapó la bola regalándosela a Piqué. El central barcelonés se llevó el esférico con un gesto con los pies propio de un delantero. Se zafó de Julian Korb en su primer error del partido y un segundo después, remató, marcó y celebró con efusividad el gol de la valiosa victoria azulgrana en Mönchengladbach.

Arda Turan FC Barcelona Focus
Cuando el Gladbach se echó atrás, Luis Enrique metió a Arda, quien abriría el camino de la remontada. Foto: Focus Images Ltd.

En los diez minutos finales, Schubert hizo amago de mandar a sus hombres al ataque. Lo intentó con dos cambios ofensivos: el de Hazard por el extremo Patrick Herrmann (también algo desubicado de delantero en el 3-4-1-2) y el de Stindl por André Hahn. Pero no tuvo premio. Ni siquiera hubo cambio de guion. El Barcelona seguía asociándose con el balón ante un Gladbach sobrio y contenido por si estirarse significaba otro gol en contra. Así, el equipo de Luis Enrique certificó una remontada valiosa que le convierte en uno de los cuatro equipos que han sumado todos los puntos posibles en esta Champions hasta la fecha (junto a Atlético de Madrid, Napoli y Leicester City). El Gladbach sale de su Borussia-Park tocado tras pagar caro su conservadurismo y preocupado por el estado físico de Raffael. La salud del brasileño será clave para el partido del domingo ante el Schalke 04 y también para el viaje a Celtic Park de después de la fecha FIFA. En esa próxima jornada Champions, el FC Barcelona recibirá sin excesiva presión al Manchester City de Pep Guardiola, que se dejó anoche sus primeros puntos en cualquier competición ante el vigente campeón de Escocia.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

El problema del monchengladbeach es (como el de casi todos los equipos contra el barça) la gasolina, el ritmo de juego es demasiado alto y es difícil ejercer esa presión tan intensa los 90 minutos, la haces lo que puedes e intentas vivir de rentas. El borussia bajo el nivel en el momento de marcar y no con la lesión de raffael, hasta el gol el fcb solo había podido aposentarse en campo rival dos o tres veces, a raíz del gol encontra fueron practicamente los minutos restantes hasta el medio tiempo.

lo de que se acabó la gasolina es verdad, pasa a la mayoria de equipos que juegan contra el Barcelona,
en todo caso, esperaba algo mas en ataque del Gladbach, y tambien un portero decente, Sommer siempre me ha parecido un portero pequeño con reflejos, pero muy malo por alto y blocando, con los buenos porteros que ay enm Alemania, se van a Suiza….

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