Con permiso de Akinfeev

Akinfeev acumula 40 partidos de Champions League encajando gol. Foto: Focus Images Ltd.

El VfL Wolfsburg ha eliminado matemáticamente de la UEFA Champions League al CSKA de Moscú después de vencer en la capital rusa por 0-2. André Schürrle fue quien provocó ambos goles, pero el alemán no fue el protagonista principal de las dos jugadas. Ambos tantos fueron concesiones de Igor Akinfeev, portero del conjunto moscovita, quien cometió dos errores graves (el primero, un autogol) y quien acabó con los planes del líder de la liga rusa. El guardameta titular de Rusia es conocido por su irregularidad y por combinar grandes paradas con fallos notorios de trascendencia en el resultado final. Ayer tocaron dos desafortunados yerros, los cuales se suelen ver en exceso en la máxima competición continental. Akinfeev encadena tras esta jornada 36 partidos consecutivos de Champions League encajando goles. Han pasado algo más de 9 años desde el último encuentro de este torneo en el que el portero de Vídnoye mantuvo su arco a cero. Fue en un partido ante el Arsenal y por entonces vestían de gunners Henry, Fàbregas y Gilberto Silva (0-0). Ha pasado demasiado tiempo y, pese a que el CSKA ha llegado a Cuartos de Final y ha protagonizado grandes partidos desde entonces, tiene en Akinfeev a un portero demasiado irregular. Ayer les costó un disgusto a la afición de los militares: su CSKA ha caído por tercera temporada consecutiva en la Fase de Grupos de la Champions League.

El CSKA bloqueó el juego

Los hombres de Leonid Slutsky cedieron la posesión desde el principio al Wolfsburg para colocarse replegados en campo propio en un 4-4-2, en el que Seydou Doumbia (finalmente pudo jugar) y Georgi Milanov presionaban a los centrocampistas del conjunto alemán. Lo comprimido de la formación local apagó a su centrocampista más técnico, Alan Dzagoev (interior junto al destructivo Pontus Wernbloom), pero también propició que el Wolfsburg tuviese que atacar con desplazamientos largos sobre el espigado delantero Bas Dost. Sus intentos de bajar la pelota entre líneas y los ocasionales centros laterales del zurdo Marcel Schäfer (Ricardo Rodríguez era baja por motivos personales) inquietaron algo a la compenetrada zaga rusa, pero el Wolfsburg no tuvo ninguna ocasión clara de gol. El repliegue y la presión moscovitas hacían que el Wolfsburg intentase aprovechar su abultado volumen de posesión con salida lateral. Por su parte, el CSKA solo pretendía aprovechar alguna imprecisión visitante o alguna rifa de pelota de los lobos. Así podría robar el esférico y salir al contragolpe con la velocidad del extremo Ahmed Musa y los acompañamientos de su homólogo Zoran Tošić y de Doumbia. No obstante, las correcciones de un preciso Naldo y la indefinición del propio Musa propiciaron que el 0-0 se mantuviese tras la primera parte.

CSKA Wolfsburgo planteamientos
Planteamientos iniciales del CSKA Moskva-VfL Wolfsburg. Infografía: Share My Tactics.

Dzagoev fomentó un cambio de roles

A los pocos minutos del segundo tiempo, Dzagoev se erigió líder del juego del CSKA de Moscú. Los de Slutsky se olvidaron del repliegue para buscar un gol que les diese una necesaria victoria en su alquilado Arena Khimki. Lo infértil de las posesiones del Wolfsburg –pese al juego exterior esporádico de Schäfer– llevó al equipo de la Volkswagen a admitir que el CSKA le quitase el balón. En ese escenario, el vigente subcampeón ruso se puso a atacar en posicional buscando desde la salida a un Dzagoev que se liberó de Wernbloom y que ganó recorrido desde la medular hasta el área. Con ese recorrido, Dzagoev ha recuperado importancia en el juego de su club y de su selección. Y con él, el CSKA comenzó ayer a disparar a portería. El dorsal 10 protagonizó algunas de las mejores ocasiones, pero fue Tošić quien mandó una pelota al palo a la hora de juego tras una dejada de tacón de Dzagoev en el borde del área con la que sentó a Christian Träsch. Dzagoev no solo conducía y disociaba el tándem Josuha GuilavoguiMaximilian Arnold, sino que también daba buenos pases hacia los costados. Con ellos, Musa y Mário Fernandes se prodigaron con peligro por el área de Diego Benaglio. El CSKA, después de madurar el partido y frustrar al Wolfsburg, estaba cerca del gol.

El resurgir de Schürrle, con permiso de Akinfeev

Justo antes de la jugada que acabó con el disparo al palo de Tošić, Hecking había hecho su primer cambio. El inédito Daniel Caligiuri le dejó su puesto al asistente del gol que le dio el Mundial a Alemania: André Schürrle. El exjugador del Chelsea, que batalla por hacerse un hueco en el equipo, se colocó de volante izquierdo y quiso hacer méritos desde su primer minuto de juego. Para ello, optó por aportar lo que no había aportado Caligiuri: movilidad por el frente del ataque, aprovechando que Max Kruse no había entrado en juego siquiera cuando el Wolfsburg tuvo la pelota en la primera parte. Su primera aparición de relevancia fue caído a la derecha, en los dominios de Vieirinha. Era el minuto 67 y el Wolfsburg, directo sin la pelota, le colgó un balón a Bas Dost. El neerlandés la peinó y se la cedió a Schürrle, quien disparó sin buen ángulo y aparentemente hacia fuera. El balón llegaba a la zona de Akinfeev y el ruso estiró el brazo, pero lo elevó en demasía y el roce de la pelota con él propició un cambio de trayectoria considerado autogol por la UEFA. El fallo grave del portero del CSKA causaba el 0-1 y deshacía los moderados planes ofensivos de su equipo.

Schürrle Wolfsburgo - Focus
André Schürrle salió en el minuto 60 de partido. Foto: Focus Images Ltd.

La entrada de Natcho frenó al CSKA

Con la necesidad de remontar, Slutsky hizo un cambio bastante arriesgado: introdujo a Bibras Natcho por Kirill Nababkin. Milanov pasó al lateral izquierdo y Dzagoev se colocó de mediapunta en un once nominalmente más ofensivo. No obstante, el cambio perjudicó tácticamente al CSKA, porque Dzagoev perdió su recorrido y porque al Wolfsburg le convenía más que antes no tener la pelota, replegarse y atacar puntualmente con balones largos. Dzagoev se perdió entre las líneas que antes rompía, Natcho no tuvo apenas influencia y el Wolfsburg consiguió que se volviese a la situación de bloqueo vivida en los primeros 45 minutos. No obstante, Hecking quiso sentenciar el encuentro y lo hizo con un movimiento tan sibilino como acertado: quitó a Max Kruse e introdujo a Sebastian Jung. Cambiar a un delantero por un lateral suena a cambio defensivo y oportuno por el 0-1 del marcador. Sin embargo, esta sustitución motivó una acción ofensiva como la del gol del 0-2. Träsch, después de un insulso partido como lateral diestro, pasó al doble pivote con Guilavogui y Arnold ocupó la media punta. Jung, lateral diestro fresco, ocupó su puesto natural e imitó al Schäfer del primer tiempo.

CSKA Wolfsburgo
Así acabó el CSKA Moskva 0-2 VfL Wolfsburg. Infografía: Share My Tactics.

Con el CSKA atascado y ralentizado, el Wolfsburg ganaba de nuevo posesión y esta solo era útil con una salida lateral a cargo de laterales profundos. Jung lo es. Y Jung tenía en su banda a un trequartista como “lateral” rival: Milanov. Por ello, se recorrió el costado derecho a los 87 minutos con velocidad ante un CSKA volcado con Milanov junto a Musa. Su primer centro al área lo encontró Schürrle en zona de mediapunta y lo remató para el 0-2 final. Akinfeev volvió a fallar, pero esta vez no había dudas: Schürrle había marcado su primer gol oficial de esta temporada, había eliminado al CSKA de Moscú de la Champions League y había conseguido que su Wolfsburg dependa de sí mismo en la última jornada para ser campeón de grupo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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