Saúl marca, Oblak asegura

FotorPSVATM

El Atlético de Madrid ganó al PSV en el Philips Stadion por 0-1 gracias a una volea en el aire de Saúl a la salida de un córner poco antes del descanso. El equipo colchonero necesitó también de la mejor versión de su portero Jan Oblak para batir al PSV en su estadio en Champions League, algo que no consiguió nadie la temporada pasada. El guardameta esloveno detuvo un penalti lanzado por Andrés Guardado tres minutos después de que Saúl anotase en el arco contrario. El acierto de ambos futbolistas en los momentos claves le dan tres puntos muy valiosos a la entidad rojiblanca tras un partido racheado y táctico. Diego Pablo Simeone, sabedor de que el PSV estuvo cerca de eliminar a su Atlético en los Octavos de Final de la pasada Champions, propuso a sus centrocampistas saturar el repliegue local desde dentro. Su innovador rombo en el centro del campo fue contenido por el equipo de la Philips, que solo encajó a balón parado y que se estiró gracias a un veloz Luciano Narsingh. La tijera de Saúl y la parada de Oblak cambiaron el partido de cara al segundo tiempo, pues los subcampeones de Europa protegieron el marcador hasta perder el control del partido. Los últimos veinte minutos del PSV dan esperanzas a Phillip Cocu de cara a encarar la visita a Rostov del Don en la próxima semana europea, puesto que los suyos no solo demostraron saber estar ordenados sino también dañar con la pelota (por las bandas).

PSV 0
Atlético de Madrid 1 (Saúl 43′)

El Atlético lo intenta por dentro

Planteamientos iniciales del PSV-Atlético de Madrid

La propuesta defensiva y resistente del PSV de Cocu era previsible. El propio técnico comentó en la previa del partido que intentaría sumar puntos ante el Atlético a partir de la organización táctica de los suyos. Lo que sorprendió (puesto que no sucedió en el PSV-Atlético de febrero) fue la titularidad de tres centrales en Eindhoven. Daniel Schwaab ejerció de zaguero junto a Nicolas Isimat-Mirin y a Héctor Moreno en un equipo replegado y con Guardado como ancla en la medular. Acompañándole, Cocu alineó como interiores a Jorrit Hendrix y a Davy Pröpper. El Atlético de Madrid apreció pronto que el PSV le cedía la pelota y la asumió con gusto. Simeone lo esperaba y planteó un esquema pensado para romper por el centro el sistema defensivo local. Para que la pelota se moviese con fluidez por dentro, el técnico argentino le dio libertad a Koke, colocándolo inicialmente en la media punta de un 4-4-2 en rombo. Colocó a Nico Gaitán como interior derecho (a pie cambiado para que se moviese hacia dentro) y situó a Saúl Ñíguez como interior izquierdo. Los tres estaban justo por delante de Gabi, mediocentro que les repartía balones.

Koke, Saúl y Gaitán descolocaron y superaron con su movilidad al trío Pröpper-Guardado-Hendrix. Superada esa barrera, los colchoneros se encontraban con los tres centrales de Cocu. Pero también se encontraban a otros compañeros que les estaban allanando el camino. Uno de ellos era Antoine Griezmann, delantero pero muy escorado a la izquierda para dañar con su movilidad por el lado débil de la zaga del PSV (Joshua Brenet-Schwaab). Otro de ellos era Kévin Gameiro, que pese a su falta de tino de cara a portería estaba constantemente atacando los espacios que dejaba Isimat-Mirin al salir en ayuda de Schwaab. Y otros dos eran los dos laterales, Filipe Luís y Juanfran, que estaban a disposición de quien les buscase para servir centros al área, tan fundamentales en Vigo el pasado fin de semana. Pese a la movilidad del Atlético, pese a su elasticidad y pese a lo cómodo que se sintió con la pelota, el PSV no le concedió ocasiones de gol. Es más: el campeón de la Eredivisie se aprovechó de su trabajado contragolpe para asustar a los adelantados Diego Godín y José María Giménez. Lo hizo gracias a Narsingh, rápido conductor que disfrutaba de libertad en el frente del ataque y que se cebó con todo un experimentado como Godín. A los 4 minutos de partido inició una transición que concluyó con un gol anulado a Luuk de Jong. Narsingh intimidó a la zaga atlética. Pero no consiguió adelantar a su equipo como sí hizo Saúl.

Saúl Ñíguez Atlético Focus
Saúl, autor de un tanto decisivo frente al Bayern en la pasada Champions, marcó el gol de la victoria rojiblanca en Eindhoven. Foto: Focus Images Ltd.

Saúl lo consiguió en un córner, principal vía de peligro colchonera pese al planteamiento táctico de Simeone. Gabi botó el esférico desde la esquina derecha y el PSV permitió hasta dos remates en su área. Era su mayor fallo defensivo, le iba a costar el partido y llegaba a balón parado, tras 42 minutos de resistencia ante el ataque posicional rojiblanco. Schwaab encimaba a Saúl para frustrar su primer remate, pero tras este abandonó al ilicitano y le dejó libre para que rematara en segunda instancia. Saúl saltó para golpear en el aire y de volea el balón del 0-1, al que no llegó un desesperado Moreno. Pröpper, sangrando, pedía la anulación del tanto por posible falta en ataque de Giménez, con quien chocó con él cabeza con cabeza. Pero el colegiado no valoró su petición. Minutos después, con el descuento de la primera parte ya iniciado, el PSV articuló un contragolpe con Hendrix y con Narsingh, quien provocó un penalti de Giménez lanzándose al césped sin haber contactado con el uruguayo. En el momento psicológico previo al descanso, Oblak exhibió su mejor cualidad: la seguridad que transmite. Apenas dudó en la dirección del lanzamiento del penalti de Guardado, quien golpeó bien pero vio como Oblak paraba aún mejor. Polémicas aparte, el Atlético se fue al descanso con una victoria por la mínima amenazada por un gol anulado, por un penalti fallado por el PSV y por un Narsingh galopante en el coto privado de Godín.

Simeone conserva y Bergwijn amenaza

Planteamientos en la segunda parte del PSV-Atlético de Madrid

La segunda mitad comenzó con un cambio de actitud del Atlético de Madrid. Sabedor de que había estado a punto de perder una valiosa ventaja de un gol de visita, dejó de aceptar tan claramente la posesión. Cambió su esquema, pues con un 0-1 y con 45 minutos por delante ya no necesitaba desbordar al PSV. Pasó a un 4-4-2 mucho más habitual en el manual de instrucciones del Atlético de Simeone. Koke se ubicó junto a Gabi y se arremangó para frenar a Narsingh antes de que siquiera empezara a correr. Griezmann centró su posición y se colocó junto a Gameiro. Mientras, Gaitán se acercó a la banda derecha y Saúl se colocó como volante izquierdo. Pese a la tendencia interior de un Gaitán a pie cambiado y de un Saúl polifacético, el argentino y el español permanecieron cerca de la línea de cal para evitar estiramientos de los carrileros del PSV. El Atlético dio pasos atrás y sus jugadores asumieron roles menos creativos pero más conservadores. Eso sí, el Atlético no dejó de atacar por completo. Koke, Griezmann y Gameiro encadenaban pases verticales que permitía un Schwaab poco acertado desde su fichaje por el PSV.

Simeone fue ralentizando el partido de forma progresiva. El argentino sabía que se llevaría la victoria de los Países Bajos si conseguía hacer que pasaran pocas cosas en los minutos que faltaban. Así se explica la entrada de Tiago por Gaitán, la cual mandó teóricamente a Koke a una banda derecha que apenas pisó. El Atlético pasaba a tener a muchos hombres por el centro para contener al PSV. Así minimizó a Hendrix, a Pröpper, a Narsingh y a De Jong, quien reclamó con vehemencia un posible penalti por mano de Godín en un córner provocado por una contra de Narsingh. Pero pese al cierre por dentro del Atlético, el vaciado de su banda derecha iba a tener notables consecuencias en los últimos 20 minutos de juego. Jetro Willems, carrilero zurdo, apreció metros libres por delante y empezó a darle sentido a la posesión del PSV. El joven lateral llegaba ante Juanfran con facilidad porque no tenía a Koke delante. Pero le faltaban socios en sus incorporaciones al ataque. De Jong y Hendrix (poco después sustituido por Bart Ramselaar) estaban muy lejos por lo vacías que están las bandas en los esquemas 5-3-2. Cocu vio a Willems y decidió apostar por sus cabalgadas. Quitó a Schwaab para introducir al joven Steven Bergwijn (18 años), extremo diestro que juega por izquierda y que cuajó un buen Europeo sub-19 este verano. Bergwijn y Willems hicieron constantemente dos contra uno frente a Juanfran. Así consiguieron servir centros al área para De Jong y para Gastón Pereiro, quien falló la ocasión más clara del PSV tras entrar por Narsingh.

Así finalizaron el partido PSV y Atlético
Así finalizaron el partido PSV y Atlético. Infografía: Share My Tactics.

Cocu se atrevió y confió en sus jóvenes moradores de la banda izquierda, pero lo hizo demasiado tarde para haber encajado en el minuto 42. Por ello, el Atlético consiguió mantener tres valiosos y trabajados puntos en un partido que precede a la recepción el Bayern en el Vicente Calderón. Los protagonistas de una de las Semifinales de la pasada Champions League se medirán a orillas del Manzanares con tres puntos cada uno. Mientras, el PSV de Cocu tendrá que ser más promovedor en Rusia frente al debutante FC Rostov para puntuar en este grupo D de la UEFA Champions League.

Fotos de portada: Focus Images Ltd. Edición: MarcadorInt.

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