Lucescu asustó a Benítez

Sergio-ramos-real-madrid-focus

El Real Madrid de Rafa Benítez es un equipo en construcción y, pese a que la contundencia de los últimos resultados lo había disimulado, hoy se observó de forma bastante meridiana. Tiene aún grandes déficits. Pocos podían esperar que el Shakhtar le complicara tanto las cosas en un partido de Champions en el Santiago Bernabéu, pero lo cierto es que hasta el afortunado gol de Benzema al Real se le vio sufrir. Lucescu ideó un planteamiento de muchísima inteligencia y le estaba funcionando bien, pero a partir del fatal error de Pyatov ocurrieron una serie de circunstancias que imposibilitaron que su buen Shakhtar se levantara. Y que tiñeron de paseo lo que hasta ese momento había sido un encuentro, como mínimo, parejo.

Gareth Bale of Real Madrid and Srna of Shakhtar Donetsk during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Marcos Calvo Mesa/Focus Images Ltd +34 654142934 15/09/2015Srna generó mucho peligro por su banda. Foto: Focus Images Ltd

Al igual que había hecho su antecesor en el cargo, Rafa Benítez había basado su propuesta defensiva hasta el momento principalmente en una agresiva presión arriba que aprovechara la superioridad posicional que adquiría el Madrid con sus ataques para recuperar el balón con prontitud. Hoy, sin embargo, Lucescu quiso poner a prueba la defensa posicional blanca: en vez de lanzarse rápido en cuanto recuperaba el balón para tratar de originar algún contraataque, el equipo ucraniano templaba el juego, salía parsimoniosamente y daba pases horizontales hasta poder desplegarse, comandado principalmente por dos curtidos como Srna y Rakitsky que dirigían todo desde atrás. Aquello puso de manifiesto dos debilidades blancas: la primera es que carece de robo cuando no recupera arriba. El Shakhtar podía juntar largas cadenas de pases (tuvo un porcentaje de posesión altísimo para jugar en el Bernabéu) y mover el balón de un lado a otro sin sentirse demasiado intimidado, ya que su rival no tiene un sólo especialista defensivo hábil en la fricción. Lo único que se le parece es Luka Modric y sus cuerpeos de avispilla. La segunda es que, a día de hoy, por la izquierda tiene un agujero: debido a que Benzema y Bale forman la doble punta blanca, es Cristiano quien tiene que ocupar el interior izquierda en fase defensiva y evidentemente no es el defensor más disciplinado del mundo para cerrar. El conjunto de Lucescu atacó muchísimo por la banda derecha, con un Srna que no se cansó de pisar línea de fondo. Eso originaba que muchas veces Kroos, que tampoco es Mascherano, tuviera que salir a la izquierda a ayudar a Marcelo y a Ramos, y que Modric tuviera que salir a ocupar el espacio de Kroos, provocando un desajuste general que sólo la buena defensa de área blanca impidió que se tradujera en ocasiones más claras.

Cristiano Ronaldo of Real Madrid scores and celebrates during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Marcos Calvo Mesa/Focus Images Ltd +34 654142934 15/09/2015Ronaldo fue el hombre del partido. Foto: Focus Images Ltd

Más endeble se mostró el conjunto ucraniano sin balón. Presionaba relativamente arriba con muchos hombres y varias veces sus mediocentros abandonaban su zona para irse a por sus homónimos blancos, lo que generaba espacios entre líneas que un excelso Cristiano, Benzema, Isco y Bale supieron aprovechar con vertiginosas triangulaciones. El portugués, más allá de su peculiar hat-trick, demostró que los cinco goles del pasado fin de semana le han devuelto una confianza que le lleva a bordar el juego: su repertorio de apoyos, paredes, juego de espaldas y movilidad recordó al gran CR7. No fue un caudal de ocasiones merengue lo que se vio, pero sí se olía el peligro cada vez que los de Benítez superaban la primera línea de presión. Con la lesión de Bale, el técnico madrileño se alejó de la solución más obvia (el cambio hombre por hombre) para reajustar el equipo: varió el esquema a un 4-4-2, colocó a Isco en la izquierda para tapar la sangría y sacó a Kovacic para que actuara de interior derecha. En el favor de Rafa, hay que decir que aquello le cambió la cara al equipo. El Real pudo construir ataques posicionales más largos, asentarse más arriba y estar mejor colocados cuando perdían el balón, lo que llevó a que la imagen mejorara. La expulsión de Stepanenko y los afortunados penaltis encauzaron una plácida segunda parte e hicieron que la afición se olvidara de todo lo anterior, pero seguro que Benítez se marchó al túnel de vestuarios con el ceño fruncido. Sabe que aún le queda trabajo por delante.

Foto de portada: Focus Images Ltd

 

 

Related posts

Deja un comentario

*