Un sorprendente Monaco frustra al Zenit

Toulalan Focus

Puede que sus canas te engañen. Su aspecto físico no es muy portentoso y es probable que le eches incluso más años de los que tiene. No obstante, le ves en el medio y capta tu atención aunque ya lo conozcas de sobra. No es un armario de los que ponen cerca del área para que nadie la pise. No es tampoco de esos furibundos pivotes que se van al suelo en cuanto pueden. Jérémy Toulalan es diferente. Su AS Monaco sorprendía lejos de casa con un planteamiento atrevido y no tenía que trabajar. Cuando las cosas empezaron a ponerse feas cometió una falta y se cargó con una amarilla para la última hora de juego. Pero no sufrió por ello. Porque juega como si llevase chaqué y pantalón rayado aunque vista con camiseta rojiblanca y pantalón corto como los demás. Es un mediocentro elegante a la par que efectivo. Es un mediocentro servicial y caballeroso. Roba la pelota sin hacer daño al rival porque calcula al milímetro sus movimientos. Y sin pelota de por medio asiste y orienta a quien le pide ayuda. Toulalan es el corazón del repliegue monegasco, ese que ha aguantado los ataques por los flancos de un Zenit dominado hasta la media hora. Ambos equipos firmaron un partido con contenido táctico que acabó con el 0-0 inicial en el Petrovsky.

Toulalan FocusJérémy Toulalan. Foto: Focus Images Ltd.

Atrevimiento inicial del Monaco

Leonardo Jardim sorprendió con su planteamiento inicial. No tanto por el esquema, pues era previsible el retorno al 4-3-3 y la titularidad de Geoffrey Kondogbia, sino por la voluntad posesiva y la agresividad. Mantuvo su esencia exterior, pero quiso la pelota desde los primeros compases y forzó al Zenit a quedarse replegado. André Villas-Boas desplegó su 4-2-3-1 habitual, con Viktor Fayzulin y Javi García en el doble pivote por la lesión de Axel Witsel, con Aleksandr Anyukov en el lateral derecho en lugar del tocado Smolnikov y, en principio, con Danny en la media punta y Oleg Shatov y Hulk en las bandas. Desde los primeros segundos, los petersburgueses tuvieron que dar varios pasos hacia atrás y replegarse a media altura. Esto se debió al riesgo que decidieron correr los pupilos de Jardim desde el inicio de sus jugadas. Ricardo Carvalho y Andrea Raggi, los centrales, las empezaban muy abiertos, y los laterales Layvin Kurzawa y Fabinho se ubicaban a una altura considerable. La tímida presión de Salomón Rondón, ariete del Zenit, no estorbaba a los defensores, que salían jugando siempre hacia un costado. Con los laterales en altura, el repliegue de los volantes del Zenit tenía que ser muy notable para evitar situaciones de 2 contra 1 en las bandas. Y a pesar de que Hulk y Shatov se mostraban solidarios con Anyukov y con Domenico Criscito, respectivamente, el Monaco encontraba conexiones fuera-fuera por la altura a la que empezaban los laterales. Estos contactaban con dos volantes a los que no se esperaba en el once: Lucas Ocampos y Nabil Dirar. Su agitación, sus movimientos hacia el área y sus disparos hicieron buena la decisión de Jardim de apostar por ellos.

A los 5 minutos, André Villas-Boas tomó su primera decisión táctica del partido. Quizá la menos afortunada atendiendo al desarrollo del encuentro. Escoró a Danny a su antigua posición, la de volante izquierdo, y centró a Shatov. Su argumentario tenía sentido. Al igual que Jardim, es un técnico que prioriza en la actualidad el juego exterior. Si Danny recibía en esa demarcación por fuera se encontraría a Fabinho como principal opositor; el lateral de menor nivel del Monaco y que, además, estaba más adelantado que de costumbre. Podría beneficiarse en el uno contra uno al encontrarse lejos de Toulalan, el pivote monegasco. Defensivamente no se iba a notar en exceso el cambio, pues el sacrificio defensivo de Danny es igual de notable que el de Shatov. La idea era buena, pero su aplicación fue inviable por cómo era el partido en ese momento. El Monaco llevaba la iniciativa y no dejaba fases posesivas al Zenit. Danny no recibía en la banda y, al estar en ella, el equipo perdía ese ofrecimiento del portugués en la zona de Fayzulin y García que tanto bien le hace. Con un Monaco venido arriba, Danny podría haber encontrado espacios para dañar desde dentro hacia fuera con sus ya típicos pases rompelíneas a los volantes. Sin embargo, así el Zenit solo era capaz de transitar con Hulk en jugadas muy aisladas. Pese a la escasa cuantía de contragolpes, el equipo local intimidó lo suficiente como para que el Monaco se replantease su idea. Pasó sobre el minuto 20 de ser atrevido a mostrarse igual de replegado que de costumbre.

zen3Aunque el duelo Danny-Fabinho era explotable, el Zenit no llegaba a esa zona desde el repliegue. Infografía: Share My Tactics.

Danny se centra y el Zenit avanza

Unos minutos separan ese inicio del repliegue bajo del Monaco del segundo cambio táctico de Villas-Boas. Jardim le dio galones a un excelso Toulalan para que coordinase el retroceso de las líneas (4 defensas y 5 centrocampistas) y, casi simultáneamente, Villas-Boas reubicó a Danny en el carril central. Shatov pasó al sector derecho y Hulk se movió al izquierdo: el brasileño había demostrado velocidad suficiente como para dañar a Fabinho cuando recibiera. Esta decisión llegó tarde, pues los ofrecimientos y las recepciones de Danny cerca de Fayzulin se dieron cuando el Monaco ya estaba replegado y cerraba bien los espacios. Toulalan impidió con éxito que el portugués se moviese por su zona y ganó el esperado duelo tête à tête pese a que Danny provocó su amonestación en el minuto 38.

Lo único que podía hacer Danny en ese momento era ejercer como un segundo interior que abría las jugadas asociativas a las bandas. Ocampos y Dirar eran lo suficientemente solidarios como para impedir centros al área del Zenit, con lo que el equipo petersburgués no tenía profundidad por fuera (rara vez contempla ganarla por dentro). El Monaco, además, sacaba a relucir el valor defensivo de su 4-3-3: al lateral y al volante les ayudaba un interior solidario, ya fuera Kondogbia o el discreto João Moutinho. El equipo de Villas-Boas solo se asomó con desbordes de un Anyukov inspirado, pero poco más. El Zenit había ganado metros, pero no tanto por méritos propios sino por el repliegue monegasco.

zen2Infografía: Share My Tactics.

Consecuencias del repliegue y del falso ‘9’ rojiblanco

La decisión de replegar a baja altura del Monaco siempre va acompañada de la consecuente cesión de posesión. Desde mediado el primer tiempo el Monaco no quiso mandar y le cedió la pelota a un Zenit atascado. El repliegue era a tan baja altura que ni Ocampos ni Dirar podían llevar al equipo a campo contrario con el desborde y el atrevimiento que mostraron en los primeros minutos. Las soluciones eran transitar, algo que no se les da bien por lo horizontal de sus atacantes, o jugar directo sobre Dimitar Berbatov, que pese a que es alto (1,89m) estaba rodeado por 3 hombres también altos como Nicolas Lombaerts, Ezequiel Garay y Javi García. No tenían forma de atacar y, a los 55 minutos, Berbatov cayó lesionado. Fue entonces cuando Jardim volvió a sorprender: en lugar de optar por Valère Germain, el jugador más parecido a un ‘9’ que tenía en el banquillo (es segundo punta), optó por Yannick Ferreira-Carrasco. Colocó a Ocampos de falso ‘9’ y descolocó con ello a los físicos centrales del Zenit, que no estaban cómodos sin referente. El hecho de que el Monaco le hubiera cedido tan claramente la pelota al Zenit hizo que los petersburgueses fuesen dando pasos hacia delante de forma inconsciente. Tantos que, cuando Berbatov se lesionó, los centrales ya defendían a mucha altura. Más cerca de la línea divisoria que de la portería de Yuri Lodygin. Así, balones largos a Ocampos y a Ferreira-Carrasco se convertirían en serias amenazas por la velocidad de ambos y por las cualidades físicas de unos centrales muy adelantados. El argentino y el belga se alternaron como falsos ‘9’ con los minutos y el Monaco se acercó al área. Ambos interactuaban centrados o caídos a la banda izquierda. Esta ubicación no era aleatoria o estocástica: buscaban la espalda de Anyukov, el lateral más ofensivo del Zenit.

Ocampos Monaco FocusOcampos pasó a jugar de falso ‘9’ tras la lesión de Berbatov y el Monaco reapareció en ataque. Foto: Focus Images Ltd.

Un Villas-Boas conservador

Los locales llegaron a la mitad del segundo tiempo sin profundidad por bandas, con una posesión infértil, con Danny minimizado por el repliegue monegasco y por Toulalan y con Ocampos y Ferreira-Carrasco dañando en juego directo el hueco de Anyukov. El escenario era muy negativo y André Villas-Boas empezó a ver bien empatar ante el Monaco, que llegaba al Petrovsky con una victoria europea en su haber. Solo así se entiende que, con 0-0, el primer cambio fuese para reducir el impacto de Ferreira-Carrasco y de Ocampos. Dio entrada a Igor Smolnikov en el puesto de un Shatov desdibujado y configuró un doble lateral muy claro en el perfil derecho. Villas-Boas dejaba al Zenit con un esquema muy asimétrico. Ya no era profundo por bandas solo por la estrategia defensiva del Monaco sino que también lo era por sus propias decisiones. El Zenit apostó todo por el contragolpe, por el destello de Hulk o por el disparo de un Rondón poco atinado. Anyukov dejó de subir por el costado y eso repercutió positivamente en defensa, pues su posición y la ayuda de Smolnikov frustraron el juego directo monegasco. En consecuencia, Jardim retocó el frente del ataque y metió, ya sí, a Germain como punta principal en lugar de Ocampos. El Monaco perdió vías de ataque y se quedó replegado. El Zenit no era capaz de profundizar pese a tener el balón y bajó el ritmo. Apenas se notó la entrada de Aleksandr Kerzhakov, un punta que mezcla bien con los atacantes. El tramo final del partido fue un tedio solo roto por acciones aisladas impulsivas. El 0-0 se mantuvo y tanto Monaco como Zenit siguen coliderando el grupo con 4 puntos en su casillero.

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2 comments

Toulalan está muy infravalorado. A mí me parece de lo mejorcito como pivote posicional puro, con un perfil que nada tiene que ver los de corte físico. Siempre está bien colocado, roba con limpieza y da salida al balón con facilidad. Además, recuerdo que en el OL jugó como central durante un tiempo, y no lo hizo nada mal. En el Málaga tuvo altibajos por lesiones, y le costó demasiado coger físico, quizá su punto flaco. Cuando le enfocan las cámaras siempre me da la sensación de que está fundido.
Comprendo que Deschamps tenga otros jugadores en mente para la selección, porque el estilo francés se basa en un mediocampo muy potente, y tiene medios para elegir, pero bueno, teniendo a Sissoko, Matuidi, Cabaye y Pogba como intocables, por perfil me gusta más Toulalan que Mavuba. Y eso, sin contar a Capoué, Kondogbia o Guilavogui.
Por cierto, muy atentos a la progresión de Lucas Ocampos. En su día me pareció extraño que eligiera el Monaco como destino, porque fichó estando todavía en segunda, y posteriormente James lo relegó al banco, pero ahora se antoja fundamental.

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