Atasco en Eindhoven

Antoine Griezmann Atlético - Castellón Confidencial

Se ha establecido como norma a la hora de definir las características del Atlético de Madrid 2015/16 su falta de gol como su principal problema, debido especialmente a los registros goleadores bajos de todos aquellos puntas que no se llaman Antoine y se apellidan Griezmann. Es el signo de la temporada que viven Luciano Vietto, Fernando Torres, Ángel Correa o Jackson Martínez mientras estuvo en el Vicente Calderón. El problema se acrecenta cuando esas dificultades goleadoras se suman a una sequía de goles y fútbol como la que persigue a Griezmann en las últimas semanas. No ha aparecido Griezmann como salvador para resolver ante el Sevilla, el Celta, el Villarreal o el PSV Eindhoven. Partidos con un denominador común: el 0-0.

El problema del Atleti no se reduce a una cuestión goleadora, sino también de generación de fútbol en noches como la de Eindhoven. Para ser precisos: generación de fútbol en ataque posicional. Las tres mejores ocasiones rojiblancas, todas ellas antes del descanso, se producen con espacios. Un balón largo de Gabi habilitó a la espalda de la zaga holandesa a Vietto, que desaprovechó su mano a mano frente a Jeroen Zoet. También con espacios por delante, tras una buena asistencia de Koke, Griezmann se encontró con una parada soberbia de Zoet. El propio Koke tuvo en sus botas la otra buena ocasión del Atleti. Todo antes del descanso y todo con ciertos espacios.

El PSV se quedó en inferioridad numérica con 25 minutos por delante. La expulsión de Gastón Pereiro hizo que Phillip Cocu adoptase un nuevo planteamiento en el que el objetivo primordial era sobrevivir, sobrevivir con todo el equipo muy cerca de la portería. Contra diez jugadores, contra un PSV muy replegado, el Atleti fue prácticamente incapaz de generar desborde u ocasiones en la recta final. El desborde brilla por su ausencia cuando no está Yannick Ferreira-Carrasco. Debe preocupar a Diego Pablo Simeone no solo la problemática del ‘9’ -Vietto o Torres no arrancan-, sino también lo que rodea a los delanteros, es decir, el escaso fútbol generado, pese al buen nivel técnico de los Koke, Saúl Ñíguez y Óliver Torres. El PSV no sufrió mucho mientras compitió con diez futbolistas.

Y esto no acaba aquí: los de Eindhoven vivirán, a priori, mucho tiempo replegados en el Vicente Calderón. El billete para los cuartos de final depende de que el ataque posicional del Atlético de Madrid encuentre soluciones para hacer frente a este tipo de repliegues.

Foto de portada: Castellón Confidencial

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4 comments

Oliver buscaba a Juanfran, Kone a Filipe, y ahí moría la jugada. Correa cuando entró lo intentó, pero sólo no se bastaba, y dala sensación desde hace meses que el Atleti es incapaz de marcar un gol en ataque estático.

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