Atlético-Leicester: ambos sonríen tras meses difíciles

Antoine Griezmann smiles during the Atletico Madrid Training Session at Ciudad Deportiva de Majadahonda, Madrid
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
11/04/2017

La impresionante racha de Craig Shakespeare (seis victorias en sus primeros seis partidos dirigiendo al Leicester City como entrenador principal) acabó el pasado domingo en Goodison Park, a donde el Leicester acudió sintiéndose a salvo de la amenaza del descenso y se pudo permitir reservar a medio equipo titular. Con más confianza y menos ansiedad, el cuadro azul de las midlands inglesas afronta la eliminatoria europea más trascendente de su historia sin presión alguna. Nadie lo considera favorito, pero ya partía desde esta condición de tapado en la ronda anterior ante el Sevilla. En esta ocasión, sin embargo, el tipo de juego del adversario no parece tan propicio para sus virtudes de contragolpe. El Atlético, a diferencia de los discípulos de Sampaoli, no se expondrá de la misma manera ni le entregará espacios a la espalda de la línea defensiva de manera sistemática. Se supone que los de Simeone mandarán y llevarán la iniciativa, pero por su bagaje europeo y por la propia naturaleza de la idea futbolística de su técnico resulta sencillo adivinar que van a medir mucho más los riesgos.

Craig Shakespeare ha ganado seis de sus siete partidos como entrenador principal del Leicester City (Russell Hart/Focus Images Ltd).
Craig Shakespeare ha ganado seis de sus siete partidos como entrenador principal del Leicester City (Russell Hart/Focus Images Ltd).

¿Por qué ha cambiado tanto el Leicester desde la salida de Ranieri? O, redoblando la pregunta: ¿por qué ahora, cuando se ha ido el estratega que lo guió al título, se parece tanto al del año pasado y en cambio en los últimos meses del italiano parecía un equipo distinto? Kasper Schmeichel se había referido en plena crisis a la autoestima de los futbolistas, que viéndose amenazados por el descenso se sentían incapaces de sacar adelante los partidos y dudaban sobre su propio valor. El Leicester campeón vivía, entre otras cosas, de una sorprendente fe y autoconfianza. Ahora parecía que sus integrantes se habían convencido de que el milagro había sido obra de cuestiones sobrenaturales y que, en realidad, su nivel era indigno de la élite. Fue destituido Ranieri y el clásico revulsivo inmediato que suponen los ceses se tradujo en la mejor actuación del campeón de la Premier desde el verano: su clara victoria ante el Liverpool en el debut de Shakespeare. Bastó esa maravillosa producción para volver a creer, y el equipo pareció recuperar la determinación un tanto inconsciente del que se ha convencido de que es el mejor sin serlo, pero que de tanto que lo piensa nos empieza a hacer dudar a los demás y terminamos por plantearnos si no va a ser verdad.

La victoria ante el Liverpool en el primer partido de Shakespeare devolvió la confianza a los jugadores del Leicester City (Andy Kearns/Focus Images Ltd).
La victoria ante el Liverpool en el primer partido de Shakespeare devolvió la confianza a los jugadores del Leicester City (Andy Kearns/Focus Images Ltd).

Más allá de lo mental, Shakespeare ha intentado no introducir matices nuevos ni rotaciones extrañas. Su planteamiento, muy básico, se ha basado en parecerse lo máximo posible al bloque que ganó la liga. 4-4-2, líneas bastante juntas, escasos riesgos atrás para que los lentos centrales jueguen protegidos, profundidad por los costados y verticalidad después de los robos para salir al ataque como flechas. ¿Los nombres? Los mismos: si ya no está Kanté, que juegue Ndidi, que es muy bueno también. Y como mucho, algunas titularidades para Demarai Gray, el único integrante de la plantilla que está firmando mejor temporada durante el presente ejercicio que en el pasado. El joven veinteañero, nacido en Birmingham -cerca de Leicester-, llegó al club en el periodo navideño de la gloriosa campaña que acabó en título, y ahora, en su primer curso completo, está amenazando con arrebatarle a Marc Albrighton el puesto de extremo izquierdo. Pero si esto acaba sucediendo, probablemente se vería como una evolución natural de los acontecimientos, sin ningún componente de extraño intrusismo -algo que, aparentemente, sí sintió el núcleo duro del vestuario cuando Ranieri intentó modificar la estructura del equipo campeón y probó esquemas nuevos e incluso dio la titularidad a “demasiados” fichajes-.

¿Y el Atlético? Su temporada, la más difícil de la era Simeone, la que más se ha acercado a que se pensara que el ciclo estaba terminado, tiene un tremendo valor. Porque, tras perder dos finales de Champions ante el eterno rival en la prórroga y en los penaltis y luego observar cómo la opción de pelear por la Liga se evapora antes de Navidad, que uno se viniera abajo y renunciara a volverlo a intentar golpeado por la frustración y resignado ante la dificultad de la empresa podría llegar a considerarse hasta algo natural. Pero la resiliencia es una de las principales virtudes de este equipo que de nuevo se vuelve a sentir cerca de las esferas aparentemente reservadas a los más glamourosos de la clase, entre los que a nadie se le ocurría considerar al conjunto colchonero hasta la llegada de su icono argentino.

Puede que a Simeone no le guste nada precisamente eso: que se piense que tras este sorteo favorable las semifinales están de nuevo ahí, a la vuelta de la esquina. Y es verdad que su Atlético ha dado siempre su mejor versión cuando menos favorito ha sido, y que se le han atragantado más los adversarios que han jugado a esperarle. Pero este equipo, el que más en forma está de La Liga en las últimas semanas, viene de empatar en el Bernabéu un partido en el que perdía y para el que no podía disponer -como hoy- de Kevin Gameiro. La velocidad en espacios cortos del francés habría tenido mucho valor para intentar aprovechar la ausencia en los foxes de Morgan -su sustituto, el tunecino Benalouane, que no ha jugado ni un minuto de Champions League en toda su carrera y estuvo entre enero de 2016 y febrero de 2017 sin disputar un solo partido de fútbol profesional, mostró muchas carencias ante Lukaku este fin de semana en Goodison-. Pero Simeone ya se las arregló sin él para igualar de manera improbable ante el campeón de Europa. Correa, uno de los artífices del empate en Chamartín, estará preparado por si se le vuelve a requerir. En principio, Torres sería el acompañante de Griezmann de inicio, pero la imprevisibilidad del ex de San Lorenzo puede causar estragos frente a un rival que defenderá cerca de su portería.

Alineaciones probables: Atlético de Madrid – Leicester City, miércoles 12 a las 20:45h en beIN SPORTS ESPAÑA

Que el Leicester gane el partido se paga a 11.00 en bwin

Atletico de Madrid vs Leicester City - Football tactics and formations

Las cuotas mostradas en los enlaces a las apuestas pueden variar en las próximas horas. MarcadorInt recomienda siempre jugar con responsabilidad y advierte que los mensajes publicitarios sobre apuestas van dirigidos sólo a mayores de 18 años.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

1 comments

Duelo de “cenicientas”, si bien el Atletico es muy buen equipo y no es una cenicienta, esta un escalon abajo del Barza y Madrid, bastante meritoria fue su liga rompiendo el dominio del duopolio y el Leicester rompiendo el dominio de Londres y Manchester en la premier.

Deja un comentario

*