Kampl lo arregló

El BayArena será la nueva casa de Ryu Seung-Woo Foto: Funky1opti

Quien haya leído el resultado del encuentro y sobre todo el transcurso de los goles (de 2-0 a 2-2, después 2-4 y finalmente 4-4) podría pensar que el Bayer Leverkusen 4 – AS Roma 4 fue un encuentro desequilibrado, partido, de desigual dominio y arreones por parte de ambos equipos. Y, concediendo que cualquier partido que tenga como protagonista al conjunto de Roger Schmidt siempre va a contener cierta dosis de frenetismo e imprevisión, lo cierto es que no fue así. El equipo local dominó el choque prácticamente durante la totalidad del mismo, amoldándose al contexto y representando diferentes versiones de sí mismo que en rasgos generales convirtieron su actuación en muy potente tratándose de la Champions League. Sin embargo, una serie de imperdonables errores estuvieron a punto de costarle el partido y poner en serios aprietos su clasificación. Hasta que acudió al rescate un señor de peinado rubio y físico liviano con una actuación antológica. Fue Kevin Kampl.

Kevin Kampl Werner100359Kampl volvió a firmar una actuación descomunal. Foto: Focus Images Ltd.

No había transcurrido el tercer minuto de partido cuando un centro de Çalhanoglu impactó en el brazo de Torosidis, lo que el trencilla interpretó como pena máxima. Aquello fue un suceso redondo para el Bayer Leverkusen, que no sólo contaba con la ventaja en el marcador, sino que veía como el contexto le favorecía para poder ejecutar su plan de forma desacomplejada: obligar a la Roma a tener la iniciativa y ejercer su diseñada presión de forma efectiva. En un 4-4-2 de bloque medio en el que ambos puntas retrocedían para colaborar en la práctica, los de Roger Schmidt dejaban libertad a los centrales visitantes cuando tenían el balón, pero bloqueaban con fiereza a sus centrocampistas receptores (Nainggolan y Pjanic) y, si la Roma optaba por avanzar por los costados, basculaban agresivamente hasta ahogarles. Aquello no sólo asfixió a los de Rudi García al impedirles establecerse en campo contrario, sino que generó una serie de pérdidas peligrosas que el Leverkusen supo utilizar. Fue tras una recuperación cerca del área visitante cuando Çalhanoglu se aprovechó de un grave error a la hora de tirar el fuera de juego de Rüdiger para asistir al Chicharito, que al segundo intento pudo batir a Wojcech Szczęsny para dar una estocada al partido que parecía mortal. No lo fue.

Aleksander Osipov - BayArena, LeverkusenEl BayArena ardió con el 2-0. Foto Aleksander Osipov

Y no lo fue no precisamente porque la Roma reaccionara con un ímpetu y una claridad de ideas que le permitieran sobreponerse a las adversas circunstancias, sino por dos errores a la hora de defender balones parados que metieron a los italianos en el partido. De hecho, el transcurso del partido estaba siguiendo el guión comentado, a la escuadra de Rudi García le estaba costando muchísimo avanzar, pero De Rossi se encontró absolutamente sólo en el área pequeña en dos ocasiones y solucionó la papeleta por la vía fácil. Así se llegó al descanso. Con empate.

AS Roma players celebrates a goal during the International Champions Cup match at Melbourne Cricket Ground, Melbourne Picture by Frank Khamees/Focus Images Ltd +61 431 119 134 21/07/2015                                         De Rossi metió a su equipo en el partido. Foto: Focus Images Ltd

Hay que decir que tras la reanudación sí se vio una buena imagen de la Roma, que situó con Pjanic una salida de tres hombres que le facilitó la papeleta para superar la presión germana. Fueron los 15′ iniciales de la segunda parte minutos de cierto dominio, que fueron finiquitados con un golazo impresionante de Pjanic de falta directa, tras varios avisos que un gran Leno había impedido que constaran en el marcador. La reacción del Bayer Leverkusen al 2-3, empero, también fue potente. Desde la derecha, Kevin Kampl cogió el toro por los cuernos y empezó a tomar protagonismo en la gestión del balón. Mediante sus conducciones, pases y paredes consiguió situar a su equipo en el área rival, generar ventajas y en definitiva solucionar el bloqueo de su ataque posicional, devolviéndole el vertiginoso fútbol asociativo que le gusta practicar al Bayer Leverkusen en esa fase del juego. Mas con la velocidad de Gervinho y el recién ingresado Falqué al contraataque y los riesgos que asumían los locales, la Roma también generaba peligro cuando transitaba. En líneas generales el Leverkusen estaba consiguiendo desbordar a la estructura romana, pero cuando salían a la contra los visitantes también intimidaban. Y así firmaron el 2-4, en una transición letal que, tras una grandísima jugada de Gervinho, Falqué materializó. Otra vez, el golpe parecía fatídico. Los de Roger Schmidt besaban la lona. Pero Kevin Kampl levantó a los suyos.

Paris Saint-Germain v Bayer LeverkusenUEFA Champions League Julian BrandtBrandt estuvo notable desde la derecha. Foto: Focus Images Ltd

El protagonismo del esloveno estaba siendo indiscutible: ejerció, desde la derecha, de crack que pide el balón constantemente para resolver la situación en medio de un equipo deprimido por una remontada incomprensible. Aquí estoy yo, volvió a gritar a Europa. Tanto fue así que Schmidt se dio por aludido y dio a entrada a Brandt en la derecha por Kramer para que él pudiera ejercer en el doble pivote, ya sí como absoluto bastión del juego germano. Y desde ahí, amén de dirigir todo el ataque de su equipo, fabricó los dos goles que significaron el empate. Primero con un descomunal disparo con su pierna mala desde el vértice derecho del área, que se coló en la escuadra de Szczęsny. Poco después, con una habilidosa conducción que desquilibró la estructura romanista y le permitió filtrar un prodigioso pase a Wendell, que Mehmedi se encargó de materializar a placer. Kampl lo había conseguido.

Foto de portada: Funky1opti

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