Tres minutos

Ribery Bayern - Focus

A decir verdad, estuvimos más tiempo imaginando el partido que el tiempo que transcurrió hasta que este dejó de competirse. El once de Pep Guardiola llamaba la atención poderosamente e invitaba a imaginar: el entrenador más representativo del fútbol de posesión salía a una eliminatoria de Champions League con cinco atacantes y un sólo centrocampista puro. No habían transcurrido ni tres minutos, no habíamos acabado de apuntar las posiciones de cada uno de los jugadores bávaros, cuando el Bayern trenzó una jugada combinativa que acabó con Götze derribado y el árbitro pitando un discutible penalti. Se fue Kucher expulsado y, con él, la emoción del espectador neutral, que con toda seguridad se pasó a ver lo que ocurría en Stamford Bridge. Lo del Allianz estaba finiquitado.

Bayern de Munich - Football tactics and formations

Planteamiento táctico del Bayern. Foto: sharemytactics

Con absoluta certeza, Guardiola había estudiado a consciencia al Shakthar y supo anticipar la presión arriba con la que salieron los de Lucescu a Frottmäning. Para evitar quedar acorralado en la salida ante la intensidad ucraniana, situó a Ribéry y Robben de interiores, dos hombres capaces de resquebrajar las líneas rivales, asociarse y superar adversarios mediante la conducción. De hecho, fue así como se produjo la jugada que decidiría el encuentro: Ribéry bajó a la base para recoger el balón, conducir, asociarse con Robben y filtrar un pase peligrosísimo a Götze. El francés, que ha llegado al periodo más decisivo de la temporada en una forma que asusta, se exhibió en una posición desconocida para él. Desde el interior izquierdo llevó el timón del encuentro, sirvió de enlace con los atacantes y no dejó de generar peligro con sus constantes arreones. Además, estando la banda izquierda tan ocupada por Ribery y Lewandowski, Alaba podía actuar de falso interior y ayudar en la circulación de balón, supliendo la falta centrocampistas puros en el once rojo. Robben se lesionó en el minuto 19 (entró un notable Rode por el holandés) y se perdió el festín que vendría después: fue el único jugador de campo que se retiró del encuentro sin marcar o asistir. El Bayern aprovechó que su rival tenía un jugador menos y había perdido cualquier esperanza para abusar de un indefenso Shakhtar y regalarle a su afición una noche inolvidable (7-0). Pero todo nació de la mente de Guardiola. Aunque durara tres minutos.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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7 comments

con 11, también habría arrasado el Bayern, el Shaktar ni una oportunidad de gol en 180 minutos….
y el penalti es claro, si hubiera sido pitado a u nequipo español no diriáis nada

En la ida el Shartak tuvo bastantes ocasiones..
Nadie sabe lo que habría pasado con 11 jugadores.
Y si aquí, que nunca dicen nada del árbitro, dicen que fue “discutible”, es que fue como poco dudoso.

bastantes ocasiones? no tuvo ninguna¡¡¡¡¡¡ y cuand ojugo contra 10 no hizo nada¡¡¡¡
y con 11 a lo mejor se llevan hasta más, realmente decepionante el Shaktar, hasta su propio entrenador l ohadicho….

Este 4-1-5 tiene similitudes con el 4-2-4 del Bayern 0-4 Real Madrid del año pasado. Estoy convencido de que Guardiola, como el conde de Montecristo, lleva un año preparando su venganza contra los blancos y tiene ese partido entre ceja y ceja. Y quizás quiera dominar Europa tras el fracaso del año pasado empleando la misma táctica que le salió rana la temporada pasada.

El Bayern salió de inicio con un rombo en el centro del campo: Schweinsteiger (mc), Robben (int dcho), Ribéry (int izdo) y Götze (mp). Müller y Lewandowski comenzaban abiertos para acabar llegando al área (zona del 9 vacia al inicio). Además, Alaba se posicionaba de interior cuando el francés caía a banda. Este sistema ya lo usó frente al Hertha en Berlín. Aunque anoche, para colmo, incorporaba a Boateng al medio en el ataque posicional. Guardiola no volverá jamás a vaciar la medular.

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