Baño turco

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Ánimicamente el BVB necesitaba desconectarse de la ola de pesimismo que nubla su entorno tras sus últimos resultados y este viaje a Turquía ha sido óptimo en ese sentido: se vuelven a su intenso y estresante día a día en la Bundesliga con una goleada balsámica, media clasificación en el bolsillo y el convencimiento de que “no somos tan malos”. Sin embargo, en términos de juego, lo que se vio en el Türk Telekom Arena no parece que vaya a ser la base sobre la que construir la actualización del proyecto de Klopp: el Galatasaray le puso tantas facilidades que no exigió a los hoy visitantes nada más que su imagen estándar, que ya sabemos que en Europa y en según qué contextos siempre va a ser competitiva pase lo que pase. Con eso bastó para golear.

 

Dortmund gol dirkvorderstrasse

El BVB necesitaba una victoria como esta. Foto: dirkvorderstrasse

La necesidad de puntuar para seguir vivos y el hecho de jugar en casa le dio tácitamente la iniciativa al Galatasaray y los de Jürgen Klopp se la entregaron gustosos. Los de Prandelli trataron de establecerse en el campo contrario, pero el BVB plantó una sólida línea de presión tapando cualquier opción de pase a los centrales otomanos y eso sirvió para bloquear el juego del Galata. Sin balón, la actitud de los locales sorprendió por su pasividad: les dejaban espacios a los amarillos y no eran demasiado intensos en el retorno, un contexto que Jürgen Klopp adora de forma casi erótica. 6 minutos bastaron para que Marco Reus lo aprovechara como sólo él sabe hacer: recibió con espacios escandalosos y le puso un balón franco a Aubameyang, que se encargaría de abrir la lata. No fue uno de esos contraataques que parecen diseñados por un ingeniero que a veces hace el Dortmund: la poca intensidad defensiva de los turcos no obligó a ello.

Pocos minutos después, una acción de ataque posicional de los amarillos volvería a poner de manifiesto la debilidad defensiva de los de Prandelli: Piszscek ganó línea de fondo con suma facilidad y Aubameyang remató absolutamente solo. La tensión competitiva del encuentro murió allí: quedó claro que el Galata hoy no iba a ser rival para un equipo tan hambriento de triunfo como el teutón. Quizá el gabonés está siendo la gran noticia de la temporada en el conjunto de Westfalia: a su ya conocida faceta goleadora está añadiendo intensidad defensiva y riqueza posicional. Otra figura que, tras pasar por las manos de Jürgen Klopp, aumenta exponencialmente su capacidad.

A partir de ahí, el partido sirvió esencialmente para cuatro cosas: para que Marco Reus recordara a Europa que, a pesar de llevar casi 5 meses ininterrumpidos lesionado, no se le ha olvidado jugar al fútbol. Fue de largo el mejor amarillo. También para que el Borussia Dortmund ganara en confianza, eliminara la tensión inicial, los nervios y firmara por fin un partido sin errores defensivos, algo que Klopp se encargó de subrayar orgulloso en rueda de prensa. Para que, para variar, el médico del BVB tuviera que añadir nuevos nombres a su lista de bajas: Bender se lesionó en la mano y Hummels acabó tocado. Por último, la mejor noticia de todas: para que Gündogan firmara una jugada maravillosa en el 0-4, alimentando la esperanza de los que aún añoramos que sea el de antes.

Foto de portada: dirkvorderstrasse

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2 comments

Buenas Guillermo, Cuando vuelva Kuba quienes serian tus 3 mediapuntas titulares?
PD: Que grande Gundo, ojala recupere su nivel superlativo del 2012-2013.

¿Reus el mejor? Hizo un gran partido, pero que no te ciegue esa corriente ‘Reusista’ que hay en todas las redes sociales que divinizan al germano; para mí, todo el equipo jugó francamente bien (si bien es cierto que, como tu señalas, el Galatasaray no ofreció un nivel propio de partidos como estos), pero si tengo que quedarme con un nombre, ese es Mkhitaryan. Demoledor en conducción, gran partido el suyo.

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