Tévez acaba con una etapa

Tévez Juventus Focus

El tono que utilizó Jürgen Klopp en la rueda de prensa posterior al Borussia Dortmund- Juventus no era el de una calentura furiosa propia de una derrota que escuece. Tampoco la rabia interna fruto de una eliminación inesperada. Era algo mucho más profundo, más interiorizado, como más resignado. Klopp no bramó contra el árbitro, no incidió en la suerte, ni siquiera felicitó a sus jugadores por el esfuerzo. Lo suyo era frustración. Como si se hubiera dado cuenta de que, esta vez sí, se había acabado una etapa. Como ese momento en el adviertes que la relación con esa chica con la que tan buenos momentos has pasado está perdida: las continuas discusiones que ves como obstáculos eventuales no son ocasos en la felicidad, sino los síntomas de una nueva realidad. Ya no se podía hablar de accidentes: su Dortmund, a estas alturas del curso aquello era innegable, era esto. El fútbol mostrado por el BVB había reflejado una vez más que la fórmula por la que habían apostado esta temporada (evidentemente continuista con su pasado más exitoso) tenía lagunas por todas partes. Que o la reinventaban o apostaban por una nueva, pero que esta, pese a los desesperados intentos de Kloppo por reanimarla a lo largo del año, estaba muerta. El encargado de dar la noticia fue un Carlos Tévez que se la gritó a Europa con una crudeza arrebatadora.

Borussia Dortmund v Real MadridUEFA Champions League

Klopp acabó decepcionado el encuentro. Foto: Focus Images Ltd

La puesta en escena fue la esperada. No podía sorprender a nadie. El BVB aprovechó el valioso patrimonio que supone para ellos jugar de locales y trató de arrollar a su rival mediante la sinergia que supone una salida en tromba de los suyos combinada con una atmósfera infernal de los otros suyos. Desde el minuto cero los amarillos corrieron con esa intensidad física, velocidad de ejecución, nervio mental y presión conjunta que caracteriza a su equipo en la era Kloppo. Ocurre que, al contrario que en las noches de gloria de la entidad de Westfalia, no había una coherencia futbolística que articulara ese comportamiento y pronto la Juventus, que tiene jugadores idóneos para atacar un arriesgado pressing poco equilibrado como el de los alemanes, se dio cuenta de que el rey estaba desnudo. Las vigas del sistema eran de chocolate y entre Álvaro Morata (otro día más, estelar) y Tévez (el hombre del partido) las masticaron. El Dortmund, como el contexto le exigía, se exponía: atacaba con muchos hombres por delante del balón y cuando lo perdía trataba de recuperarlo con fiereza mediante su clásico Gegenpressing (presión tras pérdida) que involucra a muchos jugadores y que exige que estén muy juntos (y por tanto, como empieza tan arriba, los centrales deben rondar el centro del campo) para bloquear la salida en corto del rival (y recuperar cerca del portero contrario) y poder jugar con el fuera de juego para tapar su salida en largo. Sin embargo, como el ataque era desorganizado, la defensa también y en cuanto alguno de los atacantes bianconeros se deshacían de la presión inicial caótica mediante una arrancada potente o un giro inesperado, se encontraban con terreno fértil por delante por explotar y con amarillos corriendo desesperados tratando de achicar aguas mediante gestos épicos. Es decir, la estabilidad del sistema alemán en una noche de Champions League era la siguiente: bastaba una acción técnica de Pogba, Tévez, Pereyra o Morata (que no son Messi, pero tampoco limitados en el regate precisamente) para superar la zanja inicial, precipitar sus ataques y que el estadio entero entrara el pánico. Tardó tres minutos Tévez en sellar lo expuesto en el marcador con la colaboración de un Weidefeller lento de reflejos, pero antes de eso Morata ya había dado un aviso de lo que se iba a acontecer.

El gol serenó a la Juventus y le permitió una italianización que de inicio quizá no hubiera sido sostenible: se protegieron, dieron un paso atrás y le cedieron la iniciativa a su rival. Ello expuso, una vez más, al ataque organizado amarillo, que nunca fue capaz de articular jugadas que resquebrajaran la defensa posicional bianconera. Centros laterales por doquier, cadenas de pases que no desorganizaban nada… Buffon lo observaba todo con absoluta tranquilidad. La Juve puso al BVB frente a un espejo y se veían feos y escuálidos, por lo que poco a poco se fueron contagiando de su propio espíritu y el desánimo venció el ímpetu inicial. Ni siquiera la lesión de Pogba y el cambio obligado de sistema (de 4-3-3 a 3-5-2) desestabilizaron la estructura turinesa. La Vecchia Signora, que no se exponía pero cuando tenía el balón lo aprovechaba, evitó que la épica de los minutos finales obrara sucesos paranormales con dos puntuales goles protagonizados por un escurridizo y mordaz Carlos Tévez, que ante los rumores de su vuelta Argentina dejó al menos una noche más de crack determinante ante los centrales del Dortmund para engordar su particular currículum en la élite. Con una solidez defensiva notable, una solvente estabilidad con balón y la dinámica pólvora que tienen arriba como armas, los de Allegri demostraron que le pueden dar un susto a más de uno en lo que queda de competición.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Cronica de una muerte anunciada. Sin mas.
Kagawa, Blasczykowsky, Mkhitarian, Grosskreutz, Kampl, Sahin, Aubameyang, Inmobile… Son lo que son. No son craks ninguno. Gundogan no ha vuelto a deslumbrar. Gotze se fue, Lewandowski se fue… Me da pena por Hummels, por Klopp y especialmente por Reus, pero es que esto es la champions, y aunque tengas una buena idea de juego como la tiene un gran entrenador como Jurgen, cuando algo no da para mas, no da.
Hay que sacar el lado positivo de esta derrota, y es que se tomaran las medidas apropiadas de cara a una reconstruccion del equipo.
Sobre la Juventus no creo que tenga un grandisimo nivel, pero son un equipo serio que jugara sus cartas. Ahora a ver que nos depara el sorteo

Ojo con la Juve, los veo superando 4tos. Son un equipo infravalorado con un entrenador infravalorado. Ir al Signal Iduna Park y ganar con semejante autoridad no es nada facil sin importar que el Dortmund se ha debilitado.

Ni tan buenos unos, ni tan malos otros. El BVB salió a por todo ante la necesidad de ganar o caer eliminado. El gol tan tempranero de Tévez fue el punto de inflexión del partido. Si el portero anda un poco más espabilado… podría haber parado ese disparo y puede que las cosas no hubieran acabado igual… Aún así, grande partido de la Juve que supo manejar muy bien el partido y se presenta como un buen aspirante más.

Uno de los problemas del BVB son los pésimos fichajes de estos dos últimos años: mikitarian es un desastre, aunameyang mediocre , Ramos malísimo, inmobile un fiasco , kagawa un ex jugador…. Para volver a ser algo, debe renovar casi todo el equipo, y que sigan hummels, Reus y gundogan (seguro que vuelve por sus fueros )

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