Brahimi se luce en San Mamés

Jackson Martinez - Oporto - Focus

La realidad es que el impacto de Yacine Brahimi en su nuevo equipo se ha notado desde el primer día. Literalmente desde el primer día: el argelino ya fue uno de los más destacados del Oporto en el triunfo cosechado el 15 de agosto frente al Marítimo. Aquello suponía la primera jornada del campeonato portugués y desde entonces Brahimi ha sido fijo en los planes de Julen Lopetegui, ocupando principalmente el extremo izquierdo pero moviéndose también por momentos en el sector opuesto e incluso en el carril central. Siempre encarando, siempre regateando, siempre exhibiendo su aceleración y su habilidad para el desborde. Ese desborde que comenzó a descoser al Athletic Club en San Mamés. El Oporto desembolsó 6,5 millones de euros en el mes de julio por este jugador, una cifra que se antoja sensiblemente inferior al precio de venta que Pinto da Costa podrá poner al futbolista africano en un futuro no muy lejano, si es que lo estima oportuno. El valor de Brahimi se multiplica tras dos meses y medio a un alto nivel en el equipo luso.

Y se multiplica tras haber sido posiblemente el MVP, el jugador más destacado, de un Athletic-Oporto en el que los bilbaínos se jugaban su futuro en la Champions League y en el que no pudieron frenar a Brahimi, asistente de Jackson Martínez en el 0-1 y autor del 0-2. Yacine no solo marcó diferencias en esa banda izquierda del ataque portista, sino que también obligó a Gorka Iraizoz a intervenir en un par de acciones. Estaba inspirado Brahimi, que logró ser más decisivo que algunos compañeros suyos como Jackson -siempre peligroso, trabajador y difícil de defender- o Danilo -un puñal, que forzó un penalti, por la banda derecha-.

Este Oporto demuestra calidad en todas sus líneas y múltiples recursos ofensivos. Sin llegar, por supuesto, a la excelencia de aquel Oporto del triplete en 2011: aquí no hay Falcaos, ni Hulks. Pero sí gente talentosa como Brahimi.

Brahimi - Granada - Focus

Yacine Brahimi defendió durante dos campañas la camiseta del Granada (Foto: Focus Images Ltd)

Un pobre balance: 1 punto de 12 posibles

El Athletic Club no alcanzó esta fase de grupos de la Champions League por casualidad: fue 4º en la pasada edición de la liga (con 70 puntos) y derrotó al Nápoles en la previa del mes de agosto. Un resultado, el cosechado ante los italianos, que llegó acompañado de un fútbol convincente, un fútbol que el conjunto de Ernesto Valverde no ha sido capaz de repetir en ningún momento de esta fase de grupos: el arranque de la segunda mitad en Do Dragao fueron los mejores minutos del Athletic en estos cuatro encuentros.

Carlos Gurpegui: “En cuatro partidos hemos sacado un punto y no es casualidad.”

Un bagaje muy pobre para una plantilla escasa en cuanto a número de efectivos, que está acusando la marcha de Ander Herrera y en la que, por distintos motivos, algunas piezas fundamentales como Ander Iturraspe o Iker Muniain no han pasado en las últimas semanas por su mejor momento. Hasta aquí llega la participación en la máxima competición continental de un equipo que ahora luchará con el BATE Borisov por una tercera posición de acceso a la Europa League. Toda una decepción en San Mamés.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Valverde tiró ayer la Champions queriendo. Tanto su alineación inicial como sus respuestas durante el partido lo dejan claro. Entrenador cobarde y sin personalidad. El Athletic quedo cuarto el año pasado porque a excepción de Balenziaga, que cumplió por encima de sus posibilidades, el once titular era de buen nivel. La baja de Herrera es sensible pero Ernesto la ha convertido en capital con su falta de coraje.

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