Calidad acompañada de personalidad

Stephan Lichtsteiner of Juventus scores their first goal during the UEFA Champions League match at Stadion im Borussia-Park, Monchengladbach
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03/11/2015

Los partidos se ganan en las áreas, pero empiezan a decidirse en el mediocampo. A partir de lo que ocurra ahí (en términos de presión y posesión de balón), comienzan a explicarse duelos como el que libraron el Borussia Monchengladbach y la Juventus de Turín.

El plan (sencillo) de Schubert

Pese a que la alineación de Allegri podía suponer una ligera sorpresa, André Schubert manejaba una hoja de ruta más que estudiada y su equipo la puso en práctica de forma efectiva siguiendo algunas premisas, en cierto modo, algo básicas. Allegri recuperó el 4-3-1-2 para entregar el papel de ’10’ a Hernanes y para ubicar a Stefano Sturaro -de rendimiento bastante discreto en el arranque del curso- como interior derecho en una medular completada por Claudio Marchisio y Paul Pogba. Ante ese cuarteto, el suizo Xhaka, mediocentro posicional en el Gladbach, sabía cuál era su misión: vigilar a Hernanes y evitar que el brasileño pudiese disponer de tiempo y espacio para asistir a Morata o Dybala. Otro de los centrocampistas, Lars Stindl (alternándose con Mahmoud Dahoud), no perdía de vista a Marchisio, detalle fundamental, ya que la relación del italiano con el esférico es imprescindible para que el fútbol bianconero fluya. Con Hernanes y Marchisio vigilados, avanzar metros era una quimera para la Juventus: Pogba no es un organizador -y además tuvo siempre un rival del Gladbach encima, consciente de que el francés puede desequilibrar por puro físico y con su conducción de balón- y a Sturaro esto de llevar la manija de un equipo como la Juve le viene grande a día de hoy.

Hernanes, una decepción

Deprisa, corriendo y en las últimas horas del mercado veraniego. Así recaló Hernanes en la Vecchia Signora, una operación no demasiado cara si atendemos a los baremos que mueven a día de hoy el mercado futbolístico (11 millones de euros), pero con un handicap notable: no era el plan A ni el plan B ni el C de la Juve para cubrir esa demarcación. Esa posición, la de mediapunta, que se convirtió en el anhelo de Massimiliano Allegri ya en los últimos meses del curso pasado. La Juve apuntó muy alto en sus deseos durante gran parte del verano, pero entre los elevados costes de hipotéticos traspasos como los de Mario Götze, Kevin de Bruyne o Isco Alarcón y la intervención del Wolfsburgo con Julian Draxler (consecuencia a su vez del dineral pagado por el Manchester City para contratar a De Bruyne), los turineses acabaron conformándose con Hernanes el último día del mes de agosto. El brasileño, un buen futbolista y con unas condiciones técnicas que no descubriremos ahora, nunca ha escondido su irregularidad: deja su sello un día y desaparece los tres siguientes. El problema para la Juventus es que en sus primeros dos meses con la camiseta del vigente campeón italiano los días malos eclipsan a los días buenos de Hernanes.

Hernanes of Juventus lunges into a two footed challenge and subsequently is shown a red card during the UEFA Champions League match at Stadion im Borussia-Park, Mönchengladbach Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 03/11/2015
Hernanes fue expulsado como consecuencia de esta entrada a Álvaro Domínguez / Foto: Focus Images Ltd

El brasileño, no contento con la nula aportación que había realizado al juego de la Juve en la primera mitad, fue expulsado al inicio de la segunda, comprometiendo a su equipo, que acabó sobreviviendo una vez más gracias al impulso de Gianluigi Buffon, líder en el vestuario, profesional intachable en el día a día y un guardameta que, a pocas semanas de cumplir los 38 años, sigue haciendo intervenciones bajo los palos que le acreditan como uno de los diez mejores porteros de la actualidad.

Su actuación no fue la única buena noticia para los visitantes, que empataron gracias al gol de Stephan Lichtsteiner en el partido que suponía su vuelta a los terrenos de juego tras someterse a una intervención quirúrgica en el corazón hace un mes. En una de las mejores acciones colectivas de la noche, la Juve dibujó la acción que tantas veces ha repetido desde la llegada del lateral derecho suizo a Turín y ese mecanismo que tanto han explotado: las carreras de Lichtsteiner llegando al área desde atrás, siendo asistido por un centrocampista desde el carril central, en este caso por Pogba. Allegri tendrá ahora que resolver otra ecuación: cómo juntar a Lichtsteiner y Cuadrado sobre el campo. Porque la opción más factible (un 4-3-3 como el del Etihad) es aquella que aleja del área al ‘9’ del equipo (Morata), ya que le corresponde sacrificarse como falso extremo izquierdo.

Actitud y aptitud

Los futbolistas del Gladbach son los mismos con Lucien Favre en el banquillo que con André Schubert. Tácticamente el equipo ha sufrido algunas modificaciones en su mediocampo, pero la diferencia sustancial que uno encuentra es la actitud: nada que ver con la que presentaba el conjunto germano en el arranque de la temporada.

El Borussia Monchengladbach recibió a la Juventus con convencimiento en sus posibilidades, con un plan que ejecutó porque tienen la calidad suficiente para hacerlo y con una actitud que desbordó a la Juve en la media hora inicial. Esa actitud permite correr un poco más que el rival, permite ganar más balones divididos y permite recuperar el esférico en una posición ventajosa para tus intereses. En resumen, hace que esa intensidad bien canalizada sea productiva sobre el terreno de juego. A esa actitud, el Gladbach añadió aptitudes. Porque estos futbolistas, insisto, la tienen.

Dahoud, de 19 años, se ha convertido por méritos propios en una de las revelaciones de la temporada y ante el actual subcampeón de la Champions League -un equipo con oficio, que sabe de qué va esto de luchar en partidos continentales- jugó con personalidad, personalidad para desplegar su fútbol en campo contrario como viene haciendo cada fin de semana en los distintos campos de la Bundesliga, una personalidad que no todos tienen cuando ven enfrente a gente con el pedigrí de Pogba o Marchisio.

En líneas generales, las conclusiones obtenidas con el talentoso Dahoud (calidad acompañada de personalidad) sirven también para el ‘5’ del equipo -si continúa así, Xhaka no seguirá mucho tiempo en el Borussia Park- y para el Gladbach de Schubert como colectivo. En una época en la que tanto se cotiza un buen mediocentro (no abundan precisamente), el desempeño de Granit Xhaka como mediocentro único en el dibujo táctico de su equipo merece la atención del resto de Europa.

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Granit Xhaka se ha adaptado a la vida sin Christoph Kramer / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

me agrada mucho como juega el gladbach, tienen un fútbol alegre, vistoso y competitivo (desde bastante tiempo ya), la mayoría de baja estatura, muy ágiles, de gran capacidad combinativa y de buen regate, por cierto el muchacho cristhensen me parece un buen central, no le caería nada mal al chelsea en estos momentos.

La vuelta de Lichsteiner es una enorme noticia para la Juve. El suizo es de los mejores laterales derechos del mundo.

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