Mourinho le arruina la noche a Di Matteo

Chelsea Mourinho Focus

La previa decía que esta era la noche de Di Matteo pero, como pasa con frecuencia en la Champions League, Jose Mourinho le acabó robando el protagonismo. Los focos al inicio buscaban al italiano, pero la gloria se la iba a llevar el portugués otra vez, como el quarterback canalla que siempre se acaba llevando a la chica guapa de la clase. Rob la intentó sorprender con su 5-3-2 y un planteamiento arriesgado, pero no hubo partido porque Mou la cautivó con un equipazo engrasado, un colectivo armonioso y una plantilla sedienta de sangre. No hicieron falta ni dos miradas para que Jose se la llevara a la cama.

(Foto: Focus Images Ltd)

Jose Mourinho tuvo un planteamiento ganador. Foto: Focus Images Ltd

Siendo honestos, sobre el papel la idea inicial de Di Matteo no era tan desorbitada: adelantar la defensa, ahogar cualquier intento de conexión entre la primera línea del Chelsea y los atacantes y salir a la contra con Choupo-Moting y Huntelaar en doble punta. Sin embargo, quizá era algo presuntuosa frente a un equipo como el londinense: ni tiene el Schalke 04 defensores capaces de defender a 50 metros de su área, ni son los blues un equipo propicio para dejar 50 metros de espacio entre tu línea de defensores y Ralf Fährmann. Es cierto que el gol de córner en el minuto 2 decidió pronto el destino del partido, pero también lo es que la jugada que lo provocó fue un contraataque brutal donde ya se vio la enorme diferencia de tendencias entre uno y otro.

Con 0-1, el Schalke 04 pasó a jugar con 4 defensores en una suerte de 4-5-1 en el que había muy poca distancia entre los medios y los zagueros, pero la precisión, velocidad y riqueza colectiva del ataque posicional blue lo desbordó por todos lados. En cuanto Cesc combinaba con Costa, Hazard conducía o Willian y Oscar se asociaban, se vislumbraba el caos. Los goles, que se fueron viniendo uno tras otro como un goteo incesante, fueron la consecuencia lógica de lo expuesto: el equipo minero sufría, apenas salía de su área y cuando lo hacía no mostraba ningún argumento intimidante. Salió Drogba con el hambre de seguir dejando su sello en la Champions League y se fue con dos acciones decisivas de gol mientras que Di Matteo, el hombre al que encumbró a la gloria con aquella inolvidable final, se fue pitado inmisericordemente con la certeza, seguro, de que si quiere volver a vivir una noche como la de Múnich van a tener que cambiar mucho las cosas.

Foto: Focus Images Ltd

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4 comments

Más allá del mérito del Chelsea o de la formación utilizada, creo que lo más reseñable hoy fue la actitud del Schalke. Perdían 0-3 en casa y andaban trotando por el campo, como si no pasara nada, con el Chelsea a medio gas. Han sido totalmente lamentables tanto los argumentos como el carácter, y me parece que de ambos tiene muchísima culpa Di Matteo. Veo a su Schalke bastante peor que el equipo dejado por Keller.

El Schalke es un desastre, desde luego que el año que viene ya no le vemos en la UCL, y creo que ni en la Europa League

Y más, teniendo en cuenta que 5 de sus mejores hombres no están/estaban disponibles… . Habrá que tenerlo en cuenta, digo yo.

Eso es cierto, pero son sobre todo mediapuntas y delanteros, vamos que donde tenía que haberse reforzado que es defensa, y en un medio centro creativo , nada de nada. Jugando con Santana, Hoger…a poco se puede aspirar

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