Completar el engranaje

Barcelona Luis Suárez - Focus

Llegó noviembre de 2014 y Luis Suárez apenas había disputado media docena de encuentros de Champions. Vivió años difíciles en el Ajax, pues abandonó Amsterdam prácticamente a la par que aterrizó Frank de Boer en la capital neerlandesa, y le costó varios años devolver al Liverpool al máximo nivel europeo. Había marcado diferencias en Mundiales y una Copa América, pero le faltaba estrechar su relación con el balón estrellado. Meses más tarde, el delantero uruguayo puede presumir de haber marcado dobletes en Manchester y en París, además de haber repartido dos asistencias en el Allianz Arena. Luis Suárez una pieza vital en el Barcelona de Luis Enrique, campeón de Liga, Copa y finalista de la Champions League.

Y eso que el encaje de Suárez en el Barcelona no siempre estuvo claro, pues no fue hasta enero que se asentó como delantero centro para fijar a los centrales, con Messi de vuelta al perfil derecho del ataque culé. De forma más o menos casual, los dos primeros partidos que jugaron de inicio Messi, Neymar y Suárez terminaron en derrotas azulgranas. Y el charrúa no empezó a ver portería con asiduidad hasta el mes de febrero. Después de la sanción que lo apartó durante varios meses de los terrenos de juego, Luis Suárez firmó unas cifras relativamente pobres en sus primeros duelos con el Barcelona: solo anotó ante APOEL, Córdoba y PSG en 2014, marcaba menos diferencias que Neymar, el extremo del lado opuesto, y le faltaba un punto de precisión para combinar a la velocidad que requiere el Barcelona cuando el insiste en asociarse por el carril central.

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Luis Enrique. Foto: Focus Images Ltd.

Por otro lado, aportaba un dinamismo positivo para el ataque culé, pero no suficiente para varios distintos si no venía acompañado de goles. En cualquier caso, varias de las virtudes del uruguayo ya fueron perfectamente complementarias con sus compañeros de ataque. Le faltaba precisión, finura, se podía cuestionar su excelencia técnica, pero Luis Suárez difícilmente paraba quieto sobre el terreno de juego. Hiperactivo ya desde el primer día, incluso en el estreno del tridente en casa ante el Celta de Vigo que terminó con varios remates a la madera pero sin goles. Su desgaste físico, capacidad para presionar, correr detrás del balón y trazar movimientos profundos al menos garantizaba que el Barcelona generaría ocasiones. Suárez ya jugó bien en varios de sus primeros encuentros, pero le penalizó una pésima ejecución de las acciones.

Sin embargo, como el resto de compañeros, Luis Suárez ha alcanzado su punto de forma álgido con puntualidad, para las citas más importantes de la temporada. El uruguayo ha encajado en el engranaje diseñado por Luis Enrique y ha aumentado sus prestaciones a medida que pasaban los meses. Como si, sin sufrir desgaste por la acumulación de minutos, con la práctica en duelos de competición interiorizara todos los movimientos trabajados en los entrenamientos. Día tras día. Así ha carburado el tridente blaugrana a su máximo nivel. Luis Suárez fija a los centrales, baja ocasionalmente a tocar de espaldas y tira el desmarque hacia la banda derecha. Así, intenta arrastrar por lo menos a uno de los defensores, abre la puerta para la diagonal de Messi que, al mismo tiempo, genera pánico porque la atención recae en la que pueda liar el argentino. Entonces aparece Neymar en el perfil zurdo con margen para recibir el pase diagonal de Leo. Suárez compensa el movimiento de Messi, dota de profundidad al equipo (el principal defecto del sistema con Messi de falso nueve) y termina recibiendo a la espalda de la zaga rival en alguna que otra ocasión por partido. También abre carriles por los que se puede incorporar Rakitic por sorpresa, llegando desde atrás.

Su sensibilidad para moverse al hueco libre y agitar el sistema defensivo contrario también es elevada, por lo que se convierte en un activo importantísimo en los contragolpes. Además, suma siempre por su capacidad para chocar con los centrales, resistir en todo tipo de pugnas y es el primero que se muestra agresivo en la presión. Cuando pierde el balón, reacciona rápidamente para incomodar al rival y provocar la pérdida, elemento fundamental en los mejores encuentros del Barcelona. A su manera, se mantienen varias de las virtudes que convertían a Alexis Sánchez en un futbolista válido para el Barça (y distinto al resto) y supone un salto de calidad respecto al futbolista chileno.

No es la versión autosuficiente de Ajax y Liverpool -que apareció en el 0-1 de París, no obstante-, sino que ha encajado con armonía como un miembro más de la maquinaria culé. En 2015 ha colaborado con 21 goles y un rendimiento notable que ha convertido el juego del Barcelona en un torrente ofensivo. Sólo el Málaga (0-1) ha dejado al conjunto culé sin anotar desde la derrota en Anoeta que cambió el rumbo azulgrana. La Juventus también lo intentará.

Luis Suárez Barcelona - Focus

Luis Suárez celebra uno de sus goles en París. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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5 comments

Para mí fue también autosuficiente en el 2-1 VS Real Madrid. Tras ser dominado su equipo hasta ese momento, de la nada (un pelotazo de Piqué) sacó un jugadón y un golazo que valió una Liga y quizás que su rival mañana sea la Juve y no el Madrid.

Suárez no es un complemento. Es una estrella brutal. Un delantero extraordinario, que ya es debatible si es el mejor 9 del mundo.

¿Ya es debatible? Para mi el año pasado lo fue sin dudas, y en la actualidad lo sigue siendo. 😛

Messi aparte, claro, que es el mejor 6, el mejor 7, el mejor 8, el mejor 9, el mejor 10, y el mejor 11. Pero, si no contamos a Messi, no sé quién abrir el debate.

También, también, es otra bestialidad de Luis Suárez. El asunto es que Suárez ha demostrado que no necesita que el equipo gire sobre él para rendir de maravilla. Eso no siempre es fácil y, además, cada vez se complementa mejor con sus compañeros.

Fue de Alves el pelotazo pero es cierto que Suárez le da al Barça algo que no tenía, una referencia y a la vez mucha movilidad

Yo no lo hubiera fichado para el Barça, sobre todo por un historial extradeportivo amplio. El dineral gastado lo habría gastado en otro atacante más barato y quizás un central de mucho más nombre que Mathieu. Vistos los resultados, está claro que han acertado. Lo que más me ha sorprendido de Suárez ha sido la capacidad para generar goles. El tema de los fallos creo que viene por los controles. En el Liverpool hacía controles largos, con espacio, y aquí a veces le cuesta hacer controles más cortos.
Respecto al mejor 9, no estoy para nada de acuerdo. Me niego a decir que es mejor que Ibra, incluso aún hoy día. Y otros como Lewandovski, me gustan más, pero es gusto personal.

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